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viernes, 18 de septiembre de 2009

domingo

siempre me parecio el domingo el mas triste de los dias, creo es por asociarlo a la hora en que regresaba cuando niña al pupilaje del convento, por supuesto que el mas lindo era y es el viernes, el dia que prometia para si y para el sabado alegrias por llegar ,la mañana del domingo aparecian las nubes del regreso y ya su perspectiva no cambiaba, a medida que avanzaban las horas decaia mi animo llegando a convertirse en tristeza cuando caia la tarde,esa era la hora en que todo desaparece,las aves van a sus nidos ,las personas se recojen en sus hogares y la luz del dia comienza a retirarse, a ese momento del dia aun hoy le llamo la hora de la tristeza- hay una cancion por estos lares que dice algo como esto...."si ha de haber un fin del mundo, seguro sera un domingo a la tarde"......

8 comentarios:

  1. Me gustan los domingos, me recuerdan el olor de la chimenea en la casa de mis abuelos.
    Me gustan los domingos por la piel del almendro, su olor y su aceite.
    Los domingos siempre me parecieron especiales.

    Mis besos querida

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  2. Abuela frescotona, al leer tu post sobre el domingo y ese momento del atardecer que llamas "la hora de la tristeza" no he podido resistirme a la tentación de copiarte aquí el párrafo con el que empieza mi novela "Dido, reina de Cartago" que es la que voy a publicar ahora:

    " Me gusta bajar a la playa al atardecer, cuando los pájaros regresan al nido y sus alas se recortan oscuras contra el cielo rosáceo. Hundo los pies descalzos en el agua y dejo a las ondas acariciarme los tobillos. Me hace bien sentir su mansedumbre, oír el griterío de las aves y ver difuminarse en el horizonte la línea que separa mar y cielo. Pocas cosas desasosiegan tanto a una anciana como contemplar el mundo suspendido entre dos luces. A mí, sin embargo, no me atemoriza. Quizá porque es el momento del día más propicio a los recuerdos y, apenas se los convoca, acuden con rapidez."
    Ya ves, también hay formas de hacer bello y no triste el atardecer. Un abrazo y gracias por tus palabras tan cariñosas.

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  3. Estoy de acuerdo con esa ultima frase que nos dejas...Es verdad que los domingos por la tarde tienen una tristeza especial y nos deja decaídos sin ganas de emprender nada. Aunque para mi, y aun no he descubierto el porqué, son los viernes los mas melancolicos y me dejan casi deprimida. Será el cansacio acumulado de la semana...digo yo!

    Un besazo y gracias por pasarte por mi blog :)

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  4. que buen temaeste. Es increible como en distintos paises eldomingo representa casi lo mismo. Tedio ,aburrimiento, cansancio.
    La otra vez hablaba sobre ese tema con un amigo y yo le deci que los domingos se sentia como como si una niebla densa de posara sobre nuestra cabezas y nos aplastara y reprimiera y solonos dejara ganas que el dia acabara pronto.
    ES por eso que con mi banda esnyamos los domingos en la tarde, asi lo matamos mas rapido.

    Yo creo que lo que tienen los domingos esa sensacion de pensar en toda la semana. La solucion creo esta en ver las cosasbuenasque vivimos en la semana y no sentir que simplemente se nos fue una semana de neustras si no que ganamos.

    saludos

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  5. Yo también odio los domingos... No tengo un motivo fijo, pero los odio, no puedo estar tranquilo un domingo en mi casa, o en cualquier parte. No sé, tienen un aire algo distinto...
    Un beso Abue! Te quiero muuuucho!!!

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  6. A mí antes me pasaba eso, el domingo me entristecía, ya no tanto. Ahora que estoy pensando en ello creo que el cambio se debe a que el domingo lo reservo para lo que verdaderamente me gusta y me apetece. Día libre absolutamente. Evito compromisos, tareas impuestas y lo llevo mucho mejor. Así además recargo las pilas completamente para la semana.
    Un beso y otro en camino para el domingo.

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  7. Los domingos son... Los domingos son... Me gusta tu entrada. :)

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  8. Que tristes son los domingos al ir cayendo la tarde, toda la angustia se prende de los cordajes del aire y el duende azul del presagio anda en domingo a la tarde...
    El hombre no es más el hombre, es algo más del paisaje, que ni siquiera comprende si está muriendo o si nace, si debe haber fin del mundo que sea un domingo a la tarde (sigue)
    Curioso, este es una poesía hecha canción de un santafecino, Miguel Ángel Morelli que me acompaña desde hace 35 años, desde que los domingos son mi vida resumida a la nada.
    Un abrazo estimada abuela.

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