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lunes, 12 de octubre de 2009

Asdrubal

La mañana prometía un día de mucho calor, Asdrubal Rentería ya estaba enfundado en su impecable traje de hilo color blanco, su camisa crema y una corbata que mostraba su gusto por los colores del trópico, sus zapatos combinados blanco y negro, acordonados, con medias blancas, todo este atuendo rematado por un sombrero panamá y un rojo clavel reventon en el ojal. Silvaba un tango de esos de arrabal y daba algunos pasitos compadreando hasta el patio emparrado, donde estaba Lola, su esposa, con el mate esperando por él, besó la frente de su amada y tomo el mate, dijo un..."gracias Lola, muy rico, nos vemos al medio día", y salió silvando. Llegó a su oficina, colgo el sombrero en el perchero y comenzó su tarea más importante del día, leer el diario, luego, llegó el refrigerio y así con mucha calma y feliz de su vida llego la hora del regreso. Esto lo sabía aun sin mirar el reloj, pues escuchaba y veía por la ventana a su amigo de tantos años, que todos los días venía en su coche mateo, tirado por un caballo muy bonito y lustroso por los cuidados de su amo, le hizo una seña por la ventana de -"ya voy"-.
El caballito estaba algo inquieto, ya se acercaba la Navidad y los niños en la calle tiraban petardos a todo el que pasaba, el chofer los asustaba con el látigo, pero los niños los tiraban con la honda a las patas del equino. Pasaron por la plaza y tomaron en línea recta la calle que todos los dias recorrían juntos, pues el animal tenia su box, su comedero y su agua en ese lugar justo a la vuelta de la casa de Asdrubal Rentería. Venían charlando los amigos, uno en el pescante llevando las riendas, cada vez con más esfuerzo, y el otro sentado en el mullido asiento de atrás, de pronto un petardo explotó justo sobre el lomo del animal... y éste enloqueció, salió desbocado a la carrera. El chofer le gritaba -"¡tirate Asdrubal!", éste amagaba pero le daba miedo y prefería esperar que le deparaba el azar en su desgracia. Enseguida pensó en su esposa, al ver que ya casi llegaban a su casa y ella estaría en la puerta, -"¡que tragedia!"-, pensaba Asdrubal. Los chicos seguían el coche, no querían perderse el final. El carro pasó como un rayo justo en el momento que la mujer se desmayaba, él con el sombrero en la mano gritaba -"¡Lola nos vemos en el más allá!"-.
El carro dobló en dos ruedas y tiro a su chofer, que cayó sobre una parva de pasto, y el caballito con su pasajero encaro la entrada a su box, por la que sólo pasaba él, no el coche, que por el "embión" quedó hecho un acordeón con su capota de lona y el pasajero dentro que gritaba -"¡estoy muerto, estoy muerto!". Llegaron las fuerzas vivas de la ciudad, y con otro caballo comenzaron a estirar el coche hasta que pudo salir Asdrubal, ya compuesto, cubierto de tierra con su sombrero en la mano decía "-no fue nada, todo está bien". Enderezó su clavel en el ojal y corrió a los brazos de Lola.
***

20 comentarios:

  1. Que relato, con su desenlace sorprendente.
    Pensé que iba ha ser trágico, y quedó bellamente trabajado.

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  2. Al final salió vivito y coleando, epro qué susto¡¡¡ ;P

    dirty saludos¡¡¡¡¡¡¡

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  3. es cierto abueli que susto me imaginaba ya lo peor.

    abrazotes fuertes.

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  4. lo imaginé todo... que bueno Abu...me encantó el personaje a lo Pedro Navaja...
    Besitos.

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  5. Hola, la imagen de mi blog si es del Eternauta, pero no la saqué de ningún libro sino que era un stencil que encontré pintado en una pared de una fábrica abandonada al norte de la ciudad de Buenos Aires.

    Saludos

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  6. Menudo relato, querida abuelita. Me gusta mucho


    Besazos con cariño !!!!

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  7. Un relato con sabor a mate y con un final estupendo, como cuando bailas un tango y te sorprende los giros que puede hacer una pareja.
    Saludos desde La ventana de los sueños.

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  8. "¡Lola, nos vemos en el más allá...!" jajjajaj Todo un "galansote" chisposo el Asdrúbal. No hay nada como una pareja alegre.
    Besitos, abu

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  9. ¡Para que luego digan que los petardos son inofensivos...! Menudo susto. Y qué buen humor has demostrado en esta historia. Besitos.

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  10. jaja ay abue tu como siempre con tus relatos envolventes, me encanto y que bien que tuvo un buen final.
    Un abrazo desde mi rincón...

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  11. Lindo relato, Asdrúbal mostró su parsimonia hasta el final!
    Cariños

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  12. Passei e deixo...

    O MAR


    Mar...
    O Mar longínquo...
    Onde eu me transporto e me
    transformo...


    O Mar...
    Que eu sentada olho ao longe...


    O Mar...
    Tão sonhador, tão profundo e tão
    distante...


    O Mar...
    Onde as ondas azuis e brancas, deslizam
    suavemente...


    O Mar...
    Que tem tanto amor e tanto mistério...


    O Mar...
    Que leva tudo e tudo devolve...


    O Mar...
    Que me deixa amar o infinito...


    E... que sonha, ama e chora...
    E deixa-me: amar, sonhar e chorar com
    ele...


    LILI LARANJO

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  13. Buenisimo Relato, con todas la letras, me encanto de principio y termine sonriendo despues de esperar lo peor para Asdrubal... un fuerte abrazo!

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  14. Menudo susto! Gracias por visitarme. Un abrazo.

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  15. ...

    ¡Genial!

    Me encantó Asdubral.
    ¡Lo vi! con su clavel en la solapa, vestido de pachuco y dando sus pasitos de tango.

    Miré el carruaje, el caballo...

    Wuauuu, el final es lo que merece Asdubral, un final bello a lado de su Lola.

    Un saludete.

    Mafalda

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  16. Hola abue... hace mucho que no pasaba por aqui ... que sorprendente historia, y que final. Me entretiene mucho leerte.

    Cariños y un abrazo desde aca.

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  17. me encanta asdrubal, jejeje que tipo mas elegante, solo le importo estar elegante para su lola


    fantastica historia

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  18. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  19. Me reí tanto con tu Asdrubal, tanto. Me pasé contando tu cuento a toda persona que se me cruzó, es una anécdota o un cuento, porque si es real, me puedo reir igual, cierto? Muy bueno, excelente, si pudiera te pondría estrellas, muchas, y te daría un premio,
    que se mejore el nieto, y besos para tí, cuando llegues.
    C.
    (borré el anterior porque lo puse con v en vez de B, y un persnaje así, con sombrero panamá, no se lo merece, jajaja.

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