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jueves, 29 de octubre de 2009

El Gordo

Después de tomar "la leche", la merienda, los chicos del humilde caserío se juntaban a jugar en el campito, que entre todos mantenían limpio. En la copa del árbol, que estaba a un costado de la canchita, tenían la choza en la que guardaban tesoros escondidos. Como hojas de diarios con la foto de sus ídolos de fútbol; una lata vacía con dos bolones de acero, con los que chantaban las bolitas de los "enemigos" haciéndolas estallar; un barrilete hecho con papel de diario y que por cola tenía los trapos que robaban de la casa; algunos chicles usados, escasos en el barrio, y que se turnaban en masticar; una cortaplumas rota y dos trompos de madera con sus piolines.
Hacía frío esa tarde, y los chicos venían apurados pues tenían el partido con los "enemigos". Ya en la choza se sacaron las zapatillas y con las medias de todos, algunas muy rotas, hicieron la pelota con la que jugarían el primer tiempo; en el segundo, el otro equipo pondría su pelota. También en esa época, el menos apto para jugar iba en el arco y como la pelota casi nunca llegaba a ninguno de los dos, los arqueritos se entretenían jugando a su vez a la payana o a la tapadita con las figuritas. Cada uno en su arco, el arquero era el "gordo" de la barra, y los goles que le hacían eran siempre con "trampa". Él era la estrella siempre, al que había que esperar cuando disparaban de una "situación" urgente, hacerle pie para trepar a cualquier lado más alto que él, ayudarlo con los deberes y compartir con él las pocas cosas ricas que conseguían. El gordo era el gordo, era ese amigo que todos cuidan; no sabía pelear, no sabía jugar, era la propiedad mas preciada del grupo, su corazón y su bondad nos unía.
La vida nos fue llevando lejos; el gordo quedó en el barrio, ya no tenía los amigos y el mundo y la vida fueron minando su alegría de vivir y de querer. Un día remontó vuelo en aquel barrilete de papel barato y no regresó. Como nosotros, los tres palos del arco se quedaron solos.

22 comentarios:

  1. Es tierno y nacen lagrimas de emocion , de recuerdos, siempre hay un "gordo" en la barra, y siempre es el mas bondadoso y al que mas se cuida... me encanto abu querida!!! un fuerte abrazo.

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  2. Lo que más me impresiona de sus escritos, es su prodigio de memoria. En estos días que llevó leyéndola, la he visto dibujar recuerdos tan vívidos, dueños de tal nitidez, que ha logrado trasmitirme emociones muy cercanas.

    Un abrazo

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  3. HOLAAAAAAAAAAAA MI ABUUUUUUUUU ANTES DE IRME A LA CAMA PASE A DEJARTE UN BESILLOO Y AGRADECERTE QUE VISITARAS A MI LAUUUUUUUUUUU ERES GENIALLL TE ME CUIDASSS Y ME EXTRAÑAS UN POKILLO JEJE BAYYYYYYYY
    CHRISSSSSSSSSS

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  4. Que bonitos los recuerdos, y los mejores siempre estarán ahí, presentes en nuestro día a día, y cuando menos lo esperamos, verdad? Un gran abrazo Abu :)

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  5. Mi querida abuela,he pasado a desearte un feliz fín de semana y leerte es un placer,nos llevas a esos recuerdos vividos con tanto sentimientos,Gracias por compartir.Con cariño Victoria

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  6. hola, pase a seguir viendo tu blog un ratito. Me sigue encantando. Gracias por compartir todo lo que tiene tu lindo corazon. un beso de un amigo.

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  7. Que bonitos recuerdos, la sincera amistad de la infancia, pero que pena, parece que el gordo se quedó solito.
    Besinos.

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  8. Yo de pque también fui uno de esos gorditos que no sabían nada de fútbol y que se ponía de portero o de defensa. Su relato, en pocas palabras consigue emocionar de diferentes maneras. Precioso.
    Besos de olivina.

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  9. Que bella historia Abu!!!
    Nosotros no teníamos al gordo, pero teníamos a la Pataruca...y se fue también a otro lugar...y nos quedamos sin las risas, pero hace poco y gracias a esto del internet nos reunimos las cuatro...ya la pataruca tiene un pataruconito...
    Un beso.

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  10. Que tiempos hermosos en los que la imaginacion y la fantasia formaban parte de los juegos de los niños. Ahora es triste ver cómo quedan reducidos a apretar botones y mirar pantallas. Acabaran por matar algo dentro de nosotros. Quisiera que los juegos volvieran a ser lo que eran entonces.

    Feliz fin de semana, madame

    Bisous

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  11. Que reconfortante y encantador es leerte Abue...
    me renuevas, Gracias

    Un abrazo cariñoso

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  12. Un gusto saludarte y decir que muy lindo e interesante tu espacio fELICIDADES te envío un abrazo.
    Isthar

    enlazo a mis blogs

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  13. Con recuerdos tan exactos uno vuelve a disfrutar el momento, como si en mágico deja vu, pudiera volver a contemplarlo.
    Eso siento al leer estas letras.

    Un abrazo.

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  14. Hola, mi querida Abu. Preciosa historia, como todas las tuyas, preciosa y entrañable, aunque con el final triste y amargo que imponen la realidad y la vida. Una historia de infancias marcadas por las necesidades y penurias económicas, pero también por la alegría de vivir, por la amistad y el compañerismo. Tus historias, Abuela, llegan al corazón de quienes te leemos, son puro sentimiento. Un beso fuerte y muy feliz fin de semana.

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  15. Gracias por visitarme , un placewr conocerte!

    =) HUMO

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  16. hola abu jeje siempre un gusto leer tus relatos son bellisimoss, a sido un placer visitarte hoy..que disfrutes del fin de semana,
    besitossssssss

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  17. Que lindos recuerdos mi querida abuelita.

    Mis besitos de nostalgias

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  18. Otra historia conocida mi querida amiga; siento que escribes sobre mi vida, no era el gordito, todo lo contrario, era una lauchita, pero lo de la pelota es tan real que hasta sentí los gritos de los amigos; pasámela Ranita, no seas morfón...

    Belleza de historia.
    Mi abrazo

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  19. Enhorabuena por este espacio es muy interesante.


    Un Cordial Saludo desde Creatividad e imaginación fotos de José Ramón

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  20. Nonna:Tu memoria es jóven y vigorosa , recuerdas cada detalle a la perfección y nos lo describes con generosidad , gracias por compartirlos ....
    "COMPARTIR ES EL SECRETO DE VIVIR "

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  21. Hola amiga, las abuelas tenemos la facultad de recordar aquellos momentos que parecen vividos ayer, me gusta tus escritos. Un besazo, Inés

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  22. Los gorditos suelen se más buenos que el pan. Mi hijo siempre fue grande y gordote y los pediatras me tenían de cabeza todo el día, que si dietas, que si ejercicio. Qué leñe, era grandote y fuertecito como él mismo decía jajjaja. Y lo sigue siendo. Tan grandote como su corazón, es.

    Besitos, abu. Un placer leerte, como siempre

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