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lunes, 26 de octubre de 2009

Pintura antigua

Era una barriada humilde de calles de tierra, que se convertían en lodazales los días de lluvia, de un barro tan espeso, que cuando nos mandaban al almacén del campito nos hacían ir descalzos, pues seguro regresábamos sin las zapatillas, y el barro nos robaba en una succión feroz por quedarse con ellas. Caía la tarde, sobre la mesa del patio se alineaban las tulipas de vidrio barato, que mi abuela había limpiado con papel de diario y las lámparas llenas de kerosen, esperando por la primera oscuridad de la tarde. Era una casa "chorizo", los cuartos se alineaban uno al lado de otro con el comedor en un extremo y el baño en el otro; pero durante el día usábamos la letrina, que estaba como una muestra de progreso, en un rincón del patio. Los niños jugábamos en el piso de tierra en amenas tertulias de amistad, inventando juegos y juguetes, mientras el inquilino de uno de los cuartos tocaba su bandoneón,  inundando la tarde con la melodía de un tango. Los demás habitantes de la casa llegaban de sus labores, aseándose en una palangana sobre un pie, al lado del aljibe. Cuando todas las luces de los cuartos estaban encendidas era ya próxima la hora de la cena, y nuestro turno de lavado de manos y pies, quitarnos la gorra y peinarnos para sentarnos a cenar. La mesa también era larga, mi abuela era feliz cuando todos los lugares estaban ocupados, y se sucedían, atropelladas, charlas en la que todos participábamos. Se desgranaba la actividad del día, hasta que las cabezas de los niños comenzaban a quedar sobre la mesa, o sobre un regazo, dormidas...
Para mi todo tiempo pasado fue mejor...la vida era mas auténtica, no se conocía la palabra "corrupción".

17 comentarios:

  1. Que entrañables recuerdos, madame. Los colores de la infancia son tan hermosos que nos hacen estremecernos con el dulce dolor de la nostalgia.
    Curiosa expresion la de la "casa chorizo". Me la apunto!

    Feliz comienzo de semana, madame

    Bisous

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  2. Cuante razón Abue todo tiempo pasado era mejor sobre todo porque a medida que va eolucionando el mundo estan siendo victimas las personas del consumismo y se ha perdido el valor que tenían aquellos pequeños detalles que en realidad lograban hacernos felices.
    Un abrazo Abue desde mi rincón...me gusto mucho la entrada ;)

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  3. De seguro que usted ha vivido muy feliz. Sus extrovertidos textos parecen declararlo, así como la calidez y simpatía que destilan. Usted sale fuera, ve el mundo, lo hace memoria y a día de hoy nos lo hace saber. De una manera equilibrada y rica. Con la idea de que los tiempos pasados siempre fueron mejores... le mando un puñado de besos!

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  4. Que pintura tan hermosa y real, se puede entir el barro en los pies y ver a los niños cabezeando obre la mesa tras la cena. Relajante y muy bonitos recuerdos.
    Besinos.

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  5. así eran las cosas abuela, sin tapujos.

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  6. ...El paso del tiempo nos va transformando...
    hermoso escrito, lleno de evocaciones.

    Un abrazo

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  7. Aquellos tiempos que ibamos a ver a los abuelos que disfrutamos de vivir con ellos con el olor a jamones, chorizo que tenian colgado para que se secaran, que mientras estamos pegados al fuego mi abuela me contaba historias que yo agradecia porque me entusiasmaba como lo hacia, que rica era su comida, sus abrazos, besos, era algo que muchos jovenes desconocen.
    Con cariño
    mari

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  8. Gracias por permiritrme cerrar los ojos y viajar a tus recuerdos abuela...

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  9. Estoy de acuerdo contigo,esa es la verdadera familia, todos en torno a una mesa y compartiendo comida y conversación, con mayores y pequeños. Gracias por tu visita a mi blog. Un beso

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  10. Mi querida abuela cuanto me alegrohaber encontrado este blog,ya no tengo a mis abuelos paternos que fueron mis pilares de echo en casi todos mis blog esta el espiritu y los valores que hoy en dia tengo,espero que me acoja como una nieta y adoro este blog.Con cariño Victoria

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  11. Que hermosa descripción, que dulce remanso,el todos juntos rodeando la mesa,compartiendo el pan.
    Recibe abuela frescotona un fuerte abrazo.

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  12. Estoy totalmente de acuerdo contigo.
    ¡¡ Qué recuerdos aquellos !!
    Había tiempo para todo y para todos.
    Hoy, pese a tener tantos adelantos, a muchos congéneres se les está escapando la felicidad en la ilusión por vivir.
    Saludos cordiales.

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  13. ¿Sabes por qué mi blog se llama "LA PERFECTA HUMANIDAD DE LOS ANIMALES"? Porque encontré una cita, no recuerdo de quién, que decía que no volveríamos a ser hombres hasta que no aprendiéramos de los animales su perfecta humanidad... Y es que realmente parece que son ellos los humanos, los que guardan en su interior los valores éticos y morales que les convierten en seres humanos, mientras que nosotros, en una sociedad donde predomina el individualismo, el materialismo, y donde claramente está comprobado que domina el EGO, el egoísmo, la vanidad, la soberbia, la falta de humildad, la mentira, la falta de caridad, el "todo para mí", la envidia..., no hemos convertido en animales, porque hasta nuestro raciocinio, que antes no ditinguía de esos animales, lo hemos puesto al servicio de nuestro EGO... Y los papeles se han invertido... Por eso, creo que es mucho lo que tenemos que aprender de los animales, pero es necesario que queramos hacerlo, y, por desgracia, son muy pocos los que estamos dispuestos... Y, mientras tanto, ellos pagan con su sufrimiento y su vida, la psicopatía de tantos que sólo les consideran "objetos" que ni sienten ni padecen...

    Un abrazo...

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  14. No se conocía la palabreja... pero sí existía.

    La niñez, por hermosa que sea, está bien donde está: mirando atrás con media sonrisa puesta, y lo dice alguien para quien el avance de la vida no le ha supuesto precisamente alegrías.

    Abrazo.

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  15. He oido cuando era niña a mi abuela contar cosas parecidas. La vida cambia y todo tiempo tiene sus cosas buenas y sus cosas malas, solo hay que abrir bien los ojos y mirar sin prejucios. Besitos nonna.
    **Ahora que ya tengo mas de 40 mis tiempos buenos eran esos en los que no me dolia la rodilla cuando cambiaba el tiempo ;-) a cambio he aprendico a amar.

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  16. Abuela

    Parece mentira que estando a tantos kilómetros, su entrañable relato me haya recordado a mi pueblo enclavado en la Sierra Madre del Sur. Acá en México aún existen esos pueblos sin pavimento y llenos de carencias de todo tipo, pero poblados de familias unidas. Las grandes ciudades nos engullen y nos despersonalizan tanto.

    Un abrazo

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  17. Precioso el relato de tu infancia en casa de tu abuela, querida Abu. Todo era sencillo, pero muy entrañable. Un beso fuerte.

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Mateando

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