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viernes, 6 de noviembre de 2009

ANTÁRTIDA

Aquí en la Antártida la humedad ambiental es casi cero, los incendios por la sequedad y la pureza del aire son una amenaza constante. Los grupos de tareas en el exterior se alistan para salir al viento constante, que barre la nieve dejando en algunos lugares las rocas a la vista. La tarea vital del día es "hacer" HAGUA. Algunas bases extranjeras tienen plantas desalinadoras del agua de mar; aquí no, la "fabrica" era un embudo gigante donde se arrojaban enormes trozos de hielo, se los derretía dándoles calor y el hielo se cortaba con grandes sierras.
Los científicos salen a recoger muestras de suelo, agua de mar, grosor y calidad de nieve y lo más importante fósiles. Antártida en su historia geológica-climática fue , según los restos, un paraíso de vida vegetal y fauna marina, se encuentran en su suelo colmillos de tiburón, conchillas y caracoles, grandes árboles petrificados... También los estudios atmosféricos con sondas de medición de valores son de rutina. Alejados de las construcciones están los grandes depósitos de gas y combustibles que se reponen una vez al año cuando llega el barco.
El frío es tal que el vapor de la respiración se congela. Los baños funcionan a gas, son de acero inoxidable, dentro tienen algo así como un gasificador donde caen las excreciones, al bajar la tapa se incineran. En este tiempo, se construía la pista de aterrizaje que hoy existe.
Regresando en el tiempo, las primeras dotaciones vivieron verdaderas odiseas, que como esta prepararon el camino para la siguiente, por tratados internacionales están prohibidas las armas en todo el territorio el antártico.
El inmenso Hercules C-130, abrió su gran boca, los enormes calentadores subieron y tiraban el aire dentro, otros dos calentaban los helados motores para poder encenderlos, ya en vuelo veía ese continente blanco, los puntitos naranjas agitaban sus brazos y una bandera argentina. Llevábamos los correos para sus familias. Recuerdos... Este viejo corazón no olvida los latidos que lo ataron por siempre a ese grupo de valientes.

14 comentarios:

  1. Se congela el vapor de la respiracion!
    Madame, eso sí que es frio, como nunca he conocido.
    Y sin embargo, este corazon nuestro siempre encuentra razones para quedarse en un lugar, aunque sea, como en su caso, por ese grupo de valientes.

    Feliz viernes, madame

    Bisous

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  2. Ni yo jamás olvidaré el latido que tú nos regalas.

    Besos siempre abuelita

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  3. Muy ilustrativo texto. Buen relato lo llevas muy bien. Además de todo informativo. Saludos cordiales Abuela Frescotona.

    Hasta pronto, un abrazo fraternal.

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  4. Hasta aquí sentimos también tus hermosos recuerdos, que lindo relato Abue eso es lo único que no nos podrán arrebatar todos los recuerdos que guardamos.
    Mis abracitos

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  5. Abue... me has transportado a ese lugar y hasta he podido sentir el frio que cuela los huesos, me imagino los lugares de intenso blanco.

    hermoso...que mas puedo decir.

    Un abrazo fuerte para ti.

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  6. Nunca he estado demasiado tiempo en la nieve como para llegar a sentir frío, pero tu descripción es tan perfecta que siento cada sensación con tanta exactitud que mientras te leía estaba acurrucada en la silla...luego me di cuenta de lo que estaba haciendo...debe ser muy malo sentarse en un inodoro de acero inoxidable...se debe sentir un frío tan enorme que ni ganas de hacer pis deben quedar...
    Un besito Abu.

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  7. Abuela, un buen texto para quién está tan lejos y viviendo en un mundo tan diferente.
    Gracias a ti!

    Besitos
    Flor

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  8. Abue, ya hasta frío me dió.
    Recibe un abrazo.

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  9. Abu, es fenomenal!!! me ha encantado... un abrazo abu querida!!!!!!!

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  10. Hola.

    Hermoso blog. Pasarè màs seguido por aqui.

    Un abrazo, y adelante.

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  11. Nunca he experimentado un frío tan intenso y gracias a ti puedo "casi olerlo"... fascinante historia querida abuela
    (ahora puedo comprender lo de "frescotona" jajaja... evidentemente es una broma, abuelita)

    abrazos cálidos

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  12. Hola Abuela! Vaya, como me gustaría conocer la Antártida, me imagino la crudeza y el espléndido panorama que han de converger en ese confín del mundo, reserva de vida para el mundo todo. Me sumo al respeto por los valientes de antaño y los de ahora, argentinos, chilenos y de otras nacionalidades, naturaleza humana en la más inclemente, misteriosa y gélida belleza.

    Un abrazo fraterno de otra abuela!

    Nota: mi enlace principal es:
    http://www.lacalarealidadyficcion.blogspot.com

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  13. Vaya aventura en ese desierto helado y precioso, incluso la de hacer "hagua", jiji. Sólo de leerte me ha entrado frío, querida Abu.

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