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miércoles, 25 de noviembre de 2009

FIESTA EN EL CONVENTILLO- ( primera parte)

Es la hora en que la noche comienza a devorar el día. Gran movimiento en el conventillo, doña Clota , la propietaria, vestida con un batón floreado, medio ruedo descocido,enchancletando unas zapatillas que dejaban a la vista sus talones percudidos por varias capas de callos secos y partidos, regaba el amplio patio con un balde en una mano, mientras con la otra arrojaba el agua caminando de un lado al otro. Tarareaba un tango siguiendo el compás con la cabeza , los ruleros atados desde la mañana comenzaban a aflojarse, pareciendo títeres saltando, festejando el canto. Los árboles de paraíso arrojaban su flor celeste, las barredoras agitaban las escobas haciendo montoncitos que otro iba juntando, las guirnaldas con lámparas de colores cruzaban el patio, las sillas de metal rodeaban la "pista" de baile y los fuentones de latón con barras de hielo, ya enfriaban el vino carlón y la chinchivira, refresco de la época de sabor naranja que mezclaban con el vino.
LLega la noche, y con ella los músicos. Las madres con sus hijas venían temprano para tener lugar cerca de la orquesta, el chiquerio rodeaba el escenario improvisado, una cama sobre la que pusieron tablones, para que el elástico no se hunda y de un árbol colgaron un farol, para que los músicos puedan leer los atriles. Sonó el clarinete acompañado de una guitarra y los tangos de la guardia vieja llenaron de música el conventillo, comenzó el bailongo. Las parejas enredaban sus piernas en ochos y firuletes mostrando su arte, en estos bailes se hablaba poco, todos tenían historias silenciosas, los hombres se entendían con la mirada, las damas con mohines. Estos eran bailes de alcurnia en la barriada, solo estaba lo mas granado del malevaje. Era común que brillaran los cuchillos en las noches de baile, en los encuentros se cobraban deudas olvidadas que el alcohol traía de regreso, la vida se jugaba en la punta de un facón , que todos tenían como arma de trabajo y de defensa. Que tiempos aquellos donde la honra de una persona no se ponía en duda, y si la había se limpiaba con sangre.

16 comentarios:

  1. Que tiempos aquellos, de veras. Era tan distinto y a la vez era tan igual. Todas las miserias que hoy nos rodean hasta afixiarnos estaban allí, pero con otro disfraz. La violencia se guardaba en el bolsillo o tras la puerta de alguna casa y era un secreto casi de estado. Hoy la violencia es tan explícita como la crueldad. Distintaas realidades. Misma esencia.
    Lo que sí rescato de aquellas épocas es la cantidad de valores que circundaban a los humanos. Valores que hoy han sido borrados de un plumazo. Y que lamentablemente temo que son irrecuperables.
    Fascinante como siempre Abue.
    (y me diste muchas ganas de escuchar tango, ya estoy haciendo sonar al polaco)
    Cariños!

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  2. Hola abuela,
    Pasé de nuevo por esta su casa y salí encantado con su relato.
    Besos.
    Fer.

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  3. Aveces creo que nada cambia Abu, como siempre genial leerte, me lelvas a otros tiempos, besitos y buen fin de semana para ti.

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  4. deseando que llegue la segunda abuela.

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  5. Lo bonito de recordar cosas pasadas es que se hacen presentes con nuestro recuerdo.
    Un beso desde Gran Canaria.

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  6. BUENAS TARDES MI ABUUUUUUUUUU SEGURO ERAN GENIALES ESAS FIESTAS, QUE RECUERDOS NOS DESCRIBES CON TUS RELATOS , QUE TENGAS UN BUEN DIA SALUDOS CHRISSSSSSSSSSSSSSSSSS

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  7. Uff abuela que recuerdos por favor, aquí también se vivieron muchos así, hacen parte de toda una historia.
    Un abrazo

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  8. Muy bueno Abu, sobretodo el final... sabes qué? en mi vida he conocido de todo y siempre he preferido a la gente sencilla...nunca me ha gustado la gente de caché y menos los que sin serlo, tratan de aparentarlo...Los días más felices que he vivido fueron con la familia de mi amiga Alejandra...y tu fiesta me recordaba a la de esta gente oriunda de Río Chico y en donde te ofrecían todo y más de lo que tenían...
    Besitos.
    Eres magistral.

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  9. "Estos eran bailes de alcurnia en la barriada, solo estaba lo mas granado del malevaje. Era común que brillaran los cuchillos en las noches de baile, en los encuentros se cobraban deudas olvidadas que el alcohol traía de regreso"

    Querida Abuela

    Como si me hablara usted del pueblo serrano en el que crecí: los hombres, dicen, no iban a ningún sitio (incluidos los bailes) sin su machete.

    Un abrazo

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  10. Hola, querida Abu, Preciosa historia arrabalera, con el tango como telón de fondo mientras danza lo más granado del malevaje y brillan los facones que cobran deudas de honor bajo la voz de Gardel. Te ha quedado muy muy bonito. Un besote bein fuerte, amiga mía.

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  11. ...Y las memorias cobran vida con tus palabras !!!les concedes brios nuevos de cariño y calidez. Excelente =)

    Beso

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  12. Eran tiempos en los que el honor era importante, aunque a veces llegaba a extenderse a nimiedades que nunca valen el precio de una vida. Pero habia principios, cosas que defender y valorar. A veces pienso que todo eso se esta perdiendo, que el mundo se va despojando de valores para adentrarse cada vez mas en un materialismo absurdo.

    Feliz viernes, madame

    Bisous

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  13. Que relato abué! Yo me voy por la segunda parte!

    Bsos
    Floor

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  14. Que bueno abue!!! quiero la segunda parte y hacerme un viajesito en el tiempo por aquellas epocas!!! fuerte abrazo!!!!

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  15. Tus memorias Abuela son como cortometrajes en los cuales vemos pedacitos de un mundo olvidado y es una experiencia maravillosa. Un abrazo.

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Mateando

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