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miércoles, 4 de noviembre de 2009

Las Flores de Noviembre

Hoy los jazmines de noviembre llegaron a mi patio, tan blancos, tan puntuales. Pensé que por el cambio climático y la sequía demorarían su llegada, pero aquí están. Me sorprendieron esta mañana con sus pétalos abiertos, ¿será que ellos como nosotros tienen una rutina que cumplir? ¡Es una planta tan generosa en sus frutos! Las novias de mis hijos todas fueron homenajeadas con sus flores. Ahora mis nietos las llevan a sus maestras, menos patitas cortas, mi nieto Joaquín, que se las come. Siempre digo, este debe traer un gen recesivo de los bárbaros.
Las flores de noviembre me recuerdan a mi abuela, todos los días me daba el agua jabonosa del lavado de ropa para que la tire en el almacigo de las calas. Siempre abrían su corola para el día de los muertos y los santos. Eran las calas más grandes y bonitas del pueblo, temprano las cortaba y ponía en jarrones altos que llevaba al cementerio. La jornada de celebraciones obituarias comenzaba temprano, partíamos los nietos con mi abuela y las calas, las llaves del panteon familiar y los elementos de limpieza, llegábamos y ya en las puertas del cementerio estaba armada una gran carpa gris , con sus fogones esperando a los visitantes. Mientras uno de nosotros rezaba el rosario, los otros limpiaban el sótano y los ataúdes bajo la dirección y mirada de abuelita, nunca olvidare el olor de los panteones,es una mezcla de cemento fresco, cadáver y flores. Eran dos días muy agotadores, para los niños que nos turnábamos en el rezo de rosarios y responsos; y para los deudos, que se sentaban en las puertas de los panteones, como si fuese un domicilio en el que estaban de visita. Salían a comer a la carpa y retornaban con su digestión a cuestas, quedando tiesos sobre las sillas, mientras los niños seguíamos con los" Santa Maria"...
Terminada la celebración regresábamos todos a los pupilajes en el ómnibus que nos trasladaba siempre; primer parada las niñas, los varones seguían hasta el próximo pueblo. El ómnibus regresaría por nosotros para las vacaciones de Navidad. Eran tiempos en que se valoraba el regreso al hogar y a la familia, tiempo de trasplante de las costumbres y hábitos familiares que perpetuarían los pueblos originarios y sus familias típicas.

18 comentarios:

  1. Que lindas son las flores. Los jazmines, en particular, son maravillosos.
    Me enternecen mucho tus recuerdos. Me sacan varias sonrisas mientras los leo.
    Cariños abuela, sos un sol.

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  2. Siempre he sido una enamorada de los jazmines y de las camelias, que olor tan especial tiene hoy tu escrito, Abuelita

    Mis besos

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  3. Abuelita no te tmoes al pie de la letra lo de la ginnasia que ahora te ha dado por la escritura y no me da casi tiempo de leer todo!!!!
    Eres genial!!!
    Besos

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  4. Como amante de la jardinería, debo decir que el olor a jazmín y azahar mutan mis sentidos por una de las cosas bellas que nos da la naturaleza....¡¡Las flores!!

    Ya lo dijo ALGUIEN....Ni Salomón en toda su pompa y gloria, pudo hacer nunca nada tan bello como una simple flor.

    Hermosos recuerdos los tuyos que también hago mios.

    Un fuerte abrazo.

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  5. Por un momento el aroma de jazmín fue perceptible, mientras leía tus letras...
    Lo reitero hay magia evocadora en tus textos.

    Un beso.

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  6. Nonna : Tienes el poder de trasportarme a los buenos recuerdos como en un túnel del tiempo ; recuerdo con gran agrado y sentimiento el olor del Jazmín de la noche , mi abuela me decía que ese era el perfume de los fantasmas cuando venían a visitar a sus amores que dejaron ¡ que recuerdos !
    ¡ Saludos y un abrazo !

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  7. El jazmín es una de mis flores favoritas y de un aroma muy intenso y duradero. Me ha encantado tu relato, querida Abu, como todos los tuyos. Un beso fuerte y feiz semana.

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  8. Querida Abu, este es un relato muy bonito, evocador y nostalgico de aquel tiempo de la niñez, de aquellas tradiciones de entonces e incluso de aquellos aromas... me gusta muchísimo leerte porque transmites maravillosamente bien esas emociones vividas y esos recuerdos, le pones magia a las palabras Abu, y es una gozada leerte..- ¿sabes que aquí con los jazmines se hacen moñas que se venden?, se llaman viznagas, viznagas de jazmines: muchos jazmines blancos aún cerraditos e insertados en un alfiler haciendo una rueda y prendidos de un alambre, luego, cuando los jazmines abren dan un olor exquisito y los mosquitos no te hacen ronchas. Por Málaga (ciudad al ladito de Sevilla en donde desde niña he pasado las vacaciones de verano) es una costumbre muy arraigada ésta de las viznagas, recuerdo a mi madre que siempre nos ponía viznagas en las mesillas de noche para que no nos picaran los mosquitos mientras dormíamos...

    Un besote supergordísimo

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  9. Siempre me han gustado las flores....sobretodo las rosas rojas, los girasoles y las margaritas pero naci alérgica a muchas cosas y desde hace unos años, no puedo acercarme a las flores... A mi viejo me gustaba llevarle su ramo enorme de margaritas ( crisantemos no, que es flor de muerto) y sentarme en el cesped para sentirlo cerquita...ahora lo tengo lejos...más lejos...y me he pasado el 2 de noviembre deseando estar allí con él...
    No sé cómo le haces pero cada vez que entro aquí, me voy con un sentimiento extraño...
    Besitos Abu.

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  10. abuela, los jazmines son tan malagueños tambien!!!
    es mi olor!!! y tu me los regalaste aqui...
    es un placer visitarte y pasar un ratito junto a ti...

    te mando brisa fresca desde el mar azul de málaga!!!

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  11. Esas flores son hermosas, y el aroma me trae recuerdos de un lugar en donde vivi mi infancia!!! me encanto Abu, un fuerte abrazo!!!

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  12. Abuela

    La primavera trae regalos como esos jazmines. Hoy, me volvió a traer a le memoria mis recuerdos de la niñez, cuando iba a pasar la navidad a mi pueblo natal. Luego dejé de hacerlo. La ciudad, como le decía la otra vez, nos engulle.

    Un abrazo

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  13. Abu, aún me estoy riendo con lo de patitas cortas. Tan lindo lo cuentas que dan ganas de comérselo a él :)
    Me has remontado a la niñez, no sólo porque yo también probaba lo que colgaba apetecible delante de mis ojos (qué peligro!), sino especialmente por las visitas con mi madre al cementerio. Me perdía entre las lápidas mirando las fotos y leyendo los epitafios. No lo recuerdo como algo macabro, al contrario, creo que forjó mi sentido actual de que la vida es efímera y hay que rascarle lo mejor. Y luego, eso será otro capítulo.
    Creo que no es bueno excluir a los niños, como es la tendencia actual, de los rituales de la muerte. Nos hace más humanos.

    Me sientan muy bien tus relatos, abu.
    Besitos sonoros para Joaquinín y para ti.

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  14. Que suerte, abuela, estar allá en el hemisferio sur en primavera, acá en España, todo está muriendo para renacer en unos meses.
    Gracias por tu habitual apoyo y cariño hacia mi blog y hacia mí
    Besotes.
    Miguel Nonay
    ------------
    www.asaltodemata.com

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  15. El olor del jazmin es algo maravilloso como tansporta con su aroma, nos hace sentirnos tan bien.
    Precioso tu escrito.
    Con cariño
    Mari

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  16. Aquí en Colombia los jazmines florecen durante todo el año. Tengo uno en mi jardín que me abraza con su aroma como si fuera un ángel que me respira su bondad en la cara. Es mi tesoro. Y tu escrito es un tesoro que deja grabado en el tiempo el modo de ser de una comunidad, sus costumbres y ritos, que tal vez de otra forma desaparecerían en el olvido. Un abrazo abuela.

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  17. Querida abuela me emocioné recordando...
    no sé si tus jazmines de noviembre son como los de mi tierra andaluza, éstos tienen un aroma que te hace cosquillas en el corazón cuando lo percibes. Hoy me has hecho llorar de nostalgia
    besos besos besos

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  18. Ay, calas y jazmines, qué flores tan bellas!!! Preciosa y tierna tu historia, como siempre, mi querida Abu. Un besote y feliz domingo ya.

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Mateando

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