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martes, 15 de diciembre de 2009

EL ORGANITO

Día  luminoso, con ese cielo celeste en el que una que otra nube blanca pasaba arreada por el viento de agosto. Las pocas personas que se veían en la calle apuraban el paso, apretando sus abrigos, escondiendo sus rostros en la bufanda.  El viento jugaba con las notas del viejo carrillón, subiendo y bajando el volumen según su dirección.  Los niños comenzaron a llegar a la esquina, buscaban con la mirada la música.   Sus aplausos y los gritos dieron la bienvenida al  trío musical; Cachito el loro, Pepino el músico y el Organito, la estrella... 
Pepino puso su gorra en el piso y comenzó a girar la manivela. El vals vienés llenó la mañana de suspiros. Luego abrió dos cajoncitos: uno contenía papelitos verdes; el otro, blancos; uno anunciaba la suerte en el amor, el otro en el dinero. A una orden de su amo, Cachito sacaba  un papelito "según le hablaba el oráculo a su plumífero oído", la "beneficiaria"  leía el mensaje, arrojaba una moneda en la gorra y corría su casa a comentar la buena nueva; nunca supe de malas noticias.   La solterona de la cuadra, a pesar de sus propinas cada vez más abundantes y de los buenos pronósticos,  seguía siendo su  mejor clienta en busca del amor.

Cuando las mujeres regresaron a sus quehaceres, Pepino guardó el loro, cerró los cajoncitos y con el viento, siguió su camino. Los buscadores de ilusiones ya esperaban en la otra cuadra. Cachito afilaba su  pico, espumaba sus plumas y limpiaba sus patitas. Pepino sentía cada vez más pesado el organillo,  quizás tendría que pedirle  a Cachito que le saque la suerte.

12 comentarios:

  1. Hallo imaginación y creatividad desbordante en este relato. Me ha gustado sobremanera.

    Felicidades.
    Un saludo fraternal.

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  2. Que lindo, madame. Yo nunca habia visto lo de los papelitos. He visto a musicos ambulantes con animales, con perritos y cabras equilibristas, pero nunca hacian lo de leer los papelitos de la suerte.

    Feliz martes, madame

    Bisous

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  3. Tierna como siempre abuela, tus historias cautivan de esa forma que vos ya sabés, que ya conocés y que utilizás como un arma hacia nuestra sensibilidad (y te sale taaan bieeeennnnn..)
    Cariños!!!!!

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    BUENOS DIAS ABU COMO SIEMPRE GENIALES TUS HISTORIAS, SABES HACE UNOS DIAS ATRAS ME PAOS ALGO RARO JEJE TRATE MIL VECES DE COMENTARTE Y ME SALIA ALGO EN ROJO QUE DECIA QUE SOLO ASEPTABAS COMENTARIOS DE AGREGADOS A NO SE QUE JEJE, Y JAMAS PUDE DEJARTELO , TA LOKO EL BLOGER,QUE TENGAS UNA BUENA SEMANA, SALUDOS Y UN ABRAZO DE TU AMIGO CHRISSSSS

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  5. hola mi abue bella que lindo leerte siempre, sabes a mi me paso eso que te cuenta Mundo animal pk seria?" besitos guapaaaaaaaaa

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  6. Querida amiga que gusto dar leer siempre tus relatos,que tengas un bello diaa besitossssssssssssss

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  7. Abue, que por acá en México,aún existen los pajaritos que sacan los papelitos de la surte,recibe un gran,gran abrazo.

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  8. Historia llena de cosas sencillas que son las que verdaderamente desbordan grandeza.
    Como siempre excelente.
    Un beso querida amiga.

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  9. definitivamente, me trasporto cuando vengo aquí.
    besos

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  10. Hola, mi querida Abu. Preciosa historia sobre ese organillero y su lorito, me ha encantado. Un besote fuerte.

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  11. Vendedores ambulantes de felicidad, otorgaban lo que la gente adolecía, buenos deseos e ilusión por un mañana mejor, aunque sólo sea por eso, debemos considerar a estos farsantes buena gente, a los incautos hay que darles lo que esperan y si con ellos ganaban algún dinerillo, pues me parece bien, tampoco hacían ningún mal.
    Buen relato Abuela, besos llenos de buenos deseos, Who.

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  12. Eran muy bonitos los papelitos de colores... Me has dado una idea, Abuela... ¡Gracias por tu relato!

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Mateando

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