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miércoles, 16 de diciembre de 2009

LA CALABAZA

La niña descalza caminaba bajo el tibio sol de la mañana. Tenía una rama  en la mano y mientras andaba iba dejando una larga  raya en el piso de tierra. Le gustaba cantar y  silbar cuando nadie la veía. Su hermano no sabía silbar, tampoco leer; se sentaban bajo el árbol del patio, con el libro UPA que encontró en un basural, y le mostraba las letras, solo deletreaba.  A ella le gustaba descubrir lugares,  siempre soñando con encontrar "algo", cualquier cosa, sólo por el gusto de encontrar. La ramita se trabó en un hoyo en el suelo,se curvó y se rompió.
Entró al campito que tenía enfrente, había algunos árboles y los  yuyos la cubrían, tanteando con los pies, apoyando suave la planta, se fue internando en el mágico verdor. Los pájaros de un árbol, asustados levantaron vuelo... ella quieta los miró. Sintió algo de temor y comenzó a silbar, separó los pastos, y sus ojitos brillaron. En el piso, extendiéndose como un río sinuoso, estaba una planta de calabaza. Se agachó acariciando el fruto que ya tenía buen tamaño; ella sabía que todavía le faltaba madurar. Antes de salir del yuyal, escudriñó y cuando estuvo segura que nadie la veía, salió.
Los dias de la niña cambiaron; todas las mañanas entraba al pastizal y acompañaba a "su" calabaza. Soñaba todas las formas ricas de comerla, y siempre se quedaba con la misma elección: dulce de calabaza como lo hacia abuelita, con cascaritas de naranjas, clavo y canela. Llegó el día; sus rayas verdes y amarillas brillaban al sol. Era tan larga que no podía alzarla, y pesada. No quería pedir ayuda, no quería compartir. La puso de "pie", la acomodó debajo de su bracito, la abrazó con el otro, y fue tirando.
Cuando la abuelita la vio, corrió en su ayuda y antes que la anciana preguntara, la niña dijo, "Abuelita la cuide para ti".  Sentados, bajo el árbol del patio, los niños degustaban el dulce en silencio, el libro de lectura esperaba abierto, en la página se leía, " mi mamá me mima",  " yo mimo a mi mamá".   La  abuela  los miraba,  sus ojos cansados guardaron el momento para siempre... un día feliz.

15 comentarios:

  1. que bonito y dulce abuela, aunque yo prefiero el dulce de membrillo al de calabaza, un fuerte abrazo..

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  2. Precioso, madame! Que mundo tan rico el suyo, que capacidad para amar cada pequeño detalle y atesorarlo exquisitamente, para luego ir tejiendo con todos ellos este tapiz de sueños y recuerdos al que no le falta ningun color.

    Feliz dia, madame

    Bisous

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  3. Abuela!!! sentí el sabor del dulce de calabaza como solo suelen hacerse en casa!! Eso sí, mi debilidad es el dulce de higo

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  4. Que hermoso... Los ojos, aunque estén cansados, siempre son remontados por otros sentidos para guardar como tesoros esos recuerdos chiquititos pero tan significativos.
    Un gran placer leerte, como siempre!

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  5. ¡PERO QUE BUENO ESTÁ EL DULCE DE CALABAZA!

    UN BESO CARIÑOSO.

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  6. Yo menbrillo son dulce de nada!!!
    pero el tuyo probare ... uuuhhmm esta bueno, me gusta!!
    Besos

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  7. ESTARÍA ENCANTADO QUE PASARAS POR MI BLOG A RETIRAR UN GALARDÓN QUE TE HE CONCEDIDO

    CON MIS MEJORTES DESEOS Y UN FUERTE ABRAZO.
    ARMANDO

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  8. la tierra, la tierra,,, ahhhhh cómo me enorgullece ser campesino.
    besos

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  9. Hola Abuela, pasé a visitarte y me encuentro con este relato precioso como los anteriores.

    Te deseo mucha paz y felicidad.

    Hasta pronto, ya regresaré y nos leeremos.

    Un beijo.

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  10. Tan buenas como siempre tus historias conmueven al mas pintao, cuando se trata de contarlas las cuentas como nadie, hasta se me hizo la boca agua pensando en el dulce...

    Abrazzzusss

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  11. La tierra siempre provee de frutos que nos reconcilian con nosotros mismos y nos unen a los nuestros.
    Buen ejemplo costumbrista, un beso, Who.

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  12. Hola abu: Me encanta tus historias y un día feliz nos puede llenar la vida de belleza!

    cariños y felices fiestas!

    =) HUMO

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  13. Hola , un placer encontrarte y poder leer tus relatos.
    Un beso.

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  14. Ay, mi querida Abu, qué cuentos tan entrañables nos traes. La niña que cuidaba la calabaza para entregársela a su abuelita y la abuela que les prepara a todos los pequeños el dulce de calabaza con cáscaras de naranja y clavo...¡qué bonito! Un beso fuerte, mi querida amiga.

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