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domingo, 3 de enero de 2010

EL ANTIGAL


La llovizna agitada por el viento, formaba pequeñas nubes en los valles. El colla y su majadita de llamas salían del antigal donde, en pleno invierno, solían encontrarse algunas pasturas. Su rústico poncho no alcanzaba a darle calor, aferrado a su cayado caminaba lento detrás de los animales que, por el contrario, marchaban altivos como desafiando al viento que enredaba sus vellones.
Hoy los antiguos hablaron con la voz del viento, en su lamento entre los valles anunciaba el mal, lo malo. Ellos nunca se equivocan.  El poncho no abrigaba los fríos de muerte. En silencio, el hombre del Altiplano, metió las llamas en el redil y entró en su casita de adobe, adentro ardía un fogón echo en un hueco en el piso de tierra, bebió un sorbo de chicha para animarse. En la mañana subiría al antigal, llevaría frutos y algo de chicha, cantaría el canto de los muertos, también dejaría una bolsita con hojas de coca para que puedan seguir andando los valles.
Apenas asomó el alba, se calzó las usutas, encasquetó su gorrito de lana y abrió la puerta a los animales. De vez en cuando sonaba el cencerro de la llama madrina, el eco y el viento lo llevaban por los cerros, anunciando su paso... Llegaron, acomodó los animales y distribuyó por el antigal los frutos, en el medio dejó el odre con la chicha, se sentó y de una bolsa sacó un trozo de queso de llama,  y una tortilla al rescoldo.
Después de compartir los alimentos, con las hojas de coca en la boca formó un acullico, con las pocas que le quedaban, pues las otras,  se las dio a los antiguos. Cuando sintió la inspiración que le trasmitía el lugar comenzó su canto de súplica en quechua, adormeciéndose en el murmullo de su voz.
Cuando concluyó los ritos,  las nubes amenazantes casi rozaban los cerros más bajos, tendría que apurar a la majada, cuidando que no rodaran entre las piedras. En mitad de la bajada llegó el temible viento blanco, remolinos de nieve, dispersaron a los animales, alcanzó a tomar de la correa de su cencerro a la guía de la majada y se refugio en un pequeño alero de la roca .
Cada tanto, hacía sonar la campana para guiar a las llamas extraviadas. El viento comenzó a acumular nieve, cubriendo a ambos hasta las rodillas, el animal vencido se echó y enterró el hocico en la nieve, el hombre se abrazo a ella, buscando calor.
Ya la nieve los cubría, el colla tapado por la nieve no sentía el frío del viento. En ese imaginario calor, de la insensibilidad que da el congelamiento, el hombre agradecería a los antiguos que le habían hablado y trataría de dormir, tenía mucho sueño, esperando que el viento amaine al amanecer.
Cuando salió el sol , reflejaba su luz en los hielos, como un prisma gigantesco brillaba la quebrada. En la ladera, un hombre abrazado a su llama , tenía en su rostro dos lágrimas congeladas, que comenzaron a rodar cuando las iluminó el sol.
Los antiguos no se equivocan, son los restos y los espíritus del pasado, que solo hablan con los elegidos, que creen en ellos.

21 comentarios:

  1. Amiga,que bella descripción de las creencias de tu tierra.


    Yo si creo en los espíritus que se han ido,más bien,que jamás se van,y que nos acompañan por siempre.
    recibe un gran abrazo con cariño de hermana,desde México.

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  2. ¡Qué hermosura! Animales, campo, cielo. Un oasis este relato para los que vivimos en ciudades.
    Recibe un fuerte abrazo y aquí me quedo, que he hojeado tu blog y me gusta su espíritu positivo.

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  3. Amiga, lo mejor para ti en este Nuevo Año. Que lindo pasear por tus letras, te dejo un beso, cuidate.

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  4. conmovedor y espiritual escrito, y triste.
    abrazos.

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  5. Que bello, madame!
    He sentido el amenazador viento blanco, y despues la tibia caricia del sol, la luz reflejada en el hielo.

    Feliz comienzo de semana

    Bisous

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  6. HERMOSO RELATO BUCÓLICO DE TODAS ESAS VIVENCIAS DE TU PUEBLO QUE NOS HACEN SENTIR ESOS MOMENTOS EN CADA UNA DE TUS PALABRAS.
    UN FUERTE ABRAZO Y FELICES REYES.

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  7. Otro relato más de tu colección, precioso como los anteriores abuela.

    Te dejo un saludo cordial, y espero que este año sea para ti lleno de salud, y tranquilidad.

    Hasta pronto abuela.

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  8. En primer lugar qué relato más bonito, en segundo gracias por aparecer por mi blog, en tercero tenemos amistades en común y en cuarto te sigo, me has caído muy simpática.

    Te deseo lo mejor en este año que acaba de comenzar.

    un abrazo

    Maite

    P.D. Soy una pluma y un bloc de notas, no quise poner mi fotografía como avatar.

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  9. Abu, me has erizado los pelos. Oigo los cánticos aún. Tremenda.
    Besitos. Gracias por tu compañía, ya nieve ya haga sol :)

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  10. te sigo hace mucho pero nunca comente, siempre me gustaron tus relato, pero este es un relato muy hermoso. Cariños Susana

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  11. Hermoso tu relato. Es la primera vez que entro a tu blog y me encantó. Un beso.

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  12. abuela querida, me sigues maravillando. un beso y que los reyes sean buenos contigo.

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  13. ... asi pasa .. nos lejamos cada vez más

    de nuestras raices, y casi nunca extrae-

    mos completos los mensajes de la tierra.

    Los antiguos conocian la importancia de

    esos mensajes ... vivian de acuerdo a la

    vida que tan burdamente hemos dejado a-

    mecer. BESO <3

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  14. jajaj .. este teclado está cada vez peor.

    Era adormecer, no amecer. BESO <3

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  15. COMO CANARIO QUE SOY, CRUZO VOLANDO EL ATLÁNTICO PARA DARTE UN FUERTE ABRAZO Y REGRESO A GRAN CANARIA PARA PASAR EL DÍA DE REYES CON TODOS LOS MIOS Y MIS CUATRO NIETOS PARA VERLES DISFRUTAR.
    UN BESO.

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  16. ¡¡¡¡¡hhhheeeee, ABUELA.
    Impresionante relato, ya me dejaste trabajo de investigación, para entender, ¿Qué es un “antigal? Que eso de “calzo las usutas” o, formo un “acuchico”.
    ¿De donde sacás estos relatos?, ¿vivencias? ¿Resumen de lecturas?, de cualquier forma muy vivos.
    Abuela que los de Oriente te traigan lo mejor, sabés le ofrecieron, -según relato bíblico- Oro, Incienso y Mirra, que a vos os traigan todo.
    Por aquí dícese, de aquel niño que fue malo, le trajeron carbón, hasta el punto que en la actualidad se fabrica este castigo en dulce, con aspecto del vegetal mineral.
    Relatos de esta, España, nuestra, que dice la canción.
    Un ABRAZO ABUELA y que los de Oriente nos traigan por lo menos continuidad de nuestra amistad.

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  17. Me ha gustado mucho tu relato... Voy a seguir tu blog. Yo también escribo, si te apetece, pasate por el mío. Un beso ^^

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  18. Otra preciosa historia de un pastor de llamas, con su poncho y sus hojas de coca. Cómo me recuerda tu historia a los pastores que vi en Perú y a sus costumbres. Otro beso, mi querida y entrañable Abuela.

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  19. la leyenda de los antiguos; del antigal y su desaparicón física pero no de su influencia sobre la fe de algunos hombres.
    Excelente relato estimada abuela.
    Mi abrazo y muy buen año.

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  20. Un relato rico en imágenes, me hiciste viajar por ese Noroeste, besar la Pachamama y añorar el acullico en las trepadas de mochilera para evitar el hambre y el mal de altura. Hermoso relato A.
    Cuidate mucho y sigue retratando este país tan lleno de todo. Noto mucha poesía en varias expresiones, fascinas!

    besos,
    C.

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