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martes, 16 de febrero de 2010

LA HISTORIA DEL NIÑO QUE QUERÍA COMER DULCES

Sentado junto al jazmín, las patitas se hamacaban, en el banco de piedra, desde  donde el niño trataba de llamar la atención de su abuela.      En su desdicha suspiraba y preguntaba,   - Abu...todos los dulces hacen daño?-
La anciana limpiaba de hojas secas y enfermas sus rosas, oía el amado lamento.     -No,  los dulces no dañan, si después de comerlos lavas tus dientes- , trataba de grabar en esa mente impoluta, los primeros hábitos.
Las manitas,  dejaron de jugar con un autito de lata,    - Abu, yo puedo comer dulces ?-        
El tanteo mutuo, de  las posibilidades que tenia cada uno,  de lograr su cometido, mejoraba.
Agachada movía la tierra de la rosa amarilla, mientras oía  los pasitos  en la grava, acercándose,   -Puedes..-
Y seguía  metiendo sus manos en la tierra,  veía de reojo,  la pequeña sombra que llegaba,  y extendía  su brazo,
- Si puedo...,por que no me das?-    La anciana sonreía, mientras cortaba unas violetas azules, formando un ramillete, el  bracito extendido llegó a destino, su espalda  encorvada     - Oh,  dulce gozo ¡¡-
Los dos rostros frente a frente, el querube dispuesto a vender caro sus encantos,  la abuela, promentiéndose  no sucumbir,  entre los dos, el ramillete  de violetas....- Nonna mía, tenes un caramelo?,  no diré a nadie, si me das-
La dulce negociación marchaba,  faltaba el cierre del trato.    
La nonna  preguntò,   - Lavaras todos los días tu boca?-     La anciana se esforzaba en trasmitir su pensamiento al niño, "di que si",  el querube aseguraba su triunfo,  - Si,  todos los días nonna ¡¡¡-
La anciana sacó de entre las violetas, un caramelo, dominando su gozo, el niño lo recibe y presuroso se retira..., de pronto regresa sus pasos, y corre a los brazos de su abuela.

22 comentarios:

  1. ¡¡¡¡Eeeeehhhh, NONNA, CRIOLLA.
    Los ABUS, somos la leche (que diría algún castizo por aquí), Que NO les daremos a esos, querubines. En ocasiones hasta lo que NO tenemos.
    Gracias por esta entrada ABU.
    Ablandas los corazones masa duros.
    Es muy bueno este relato, tuyo-
    SE que los demás los escribes con pluma de ave y sangre de4 tus venas. Pero este, este, es por el momento de lo mejor que te he leído.
    Muchos BESOS para TI, con mucho cariño, NONNA, ARGENTINA.

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  2. No dejes de regalarnos dulces en forma de letras como estas que has escrito Abu..

    Besos

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  3. me encanto ese parentisis, "- Lavaras todos los días tu boca?-"
    un beso

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  4. Cuanto mas hermoso resulta el caramelo si ademas se saca de entre las violetas!
    Me ha hecho acordarme de unos dulces que se llaman violetas escarchadas. Hay en Madrid una vieja confiteria en la que los hacen desde hace muchisimo tiempo, y son una delicia.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  5. Abu:
    querida amiga
    ¿hermoso relato¡
    detalles acompañados de una bella descripción-
    tan dulce, como los que ofrecen las abuelas a los nietos, y cuando es a escondidas de mamá. suelen tener más sabor.
    ¡esa maravillosa complicidad entre el nieto y la abu¡.
    me encanto
    besos enormes

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  6. ¡Yo le decía Abu a mi abuela materna y ahora mi nieta mayor (de dos años y medio) me dice Abu a mi!. Y ésta otra Abu de tu relato conoce la esencia: "negociar", una esencia de las relaciones humanas pues en suma, creo, todas las relaciones fructifican en base a ese buen hábito.
    Nada más bello y aleccionador que el vínculo abuela-nieta/o; hace dos meses lo experimento a diario pues temporalmente he estado a cargo de mi nieta Amparo. Me encanta la relación que hemos ido forjando. Como siempre tus crónicas de la vida íntima son como una fotografía prístina y verídica.
    Un abrazo!

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  7. El niño y su abuelita.. historias tiernas siempre tan bonitas.
    besos

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  8. Ay Abue que preciosidad, que ternura, no sabes lo que a veces me alcanzan a producir tus historias.
    Bendita inocencia y lo maravilloso que se hace observar la sonrisa de un niño.
    Un abrazote fuerte Abue

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  9. !Oh Abu, que ternura de relato!, !cuantísima ternura en esa negociación nieto-abuela por un caramelo!, !que bonito que lo has contado!, es que, si cierras los ojos, puedes ver perfectamente la escena... me encantó, toda una preciosidad de relato, y toda una señora abuela, sí Abu, genial, que hay que ceder en el caramelo pero al mismo tiempo predicar el hábito para que despues no vengan las caries !claro que sí!
    Preciosisimooooo

    Un beso, uno de esos bien gordotes

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  10. Semana de carnaval, donde el tenorio de don Carnal le mete mano a todo el mundo...
    Pasar siempre un ratito en tu universo merece la pena.

    Saludos y un abrazo.

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  11. ¡Yo también quiero que mi Abue me dé un dulce!

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  12. Que bonitos tus relatos, con las cosas simples y bellas de la vida. Besos tía Elsa.

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  13. Hola querida amiga:
    Has hecho latir mi corazón de abuela.

    Ya tengo un cuento que con tu permiso le contaré a Lucia, mi nieta de cuatro años.

    Un gran beso de abuela a abuela. Montserrat

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  14. Hola de visita por tu blog, y me gusta la simpatia que desprende. Saludos

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  15. Qué tierno y qué bonito, querida Abu y sobre todo, qué historia tan dulce, como ese caramelito, jeje. Un besito.

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  16. Bonito escrito Abuela y que tierno...lo he disfrutado.
    Besos y hasta pronto

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  17. Abuela: Mis niños se fueron muy lejos, al otro lado del mar, ahora tiene otro idioma y dicen Oma a la abuela que conocieron en Alemania.
    Pero le doy gracias a Dios que no me han olvidado, ni a sus tíos y sus primos, aún quieren mucho a su México y recuerdan cuando su Tita mexicana les daba sus dulces y le preparaba los guisos que tanto les gustan.
    ¡Hermosa manera de amar!, hermosa y pura, como es el amor de la abuela por los nietos y viceversa.
    Con mi cariño: Doña Ku

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  18. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  19. No sé que hice con mi primer comentario...je

    Decía que hay dos puntos en común: la inocencia de ambos y el "chantaje" de sensaciones y afectos.
    Un infancia que aprende y otra infancia que regresa a enseñar.
    Bello, mágico.
    Gracias abuela.

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  20. Abue,fresca como las mañanas de mi país,que relato tan lleno de ternuras, me encanta como escribes.

    Recibe mi cariño desde México.

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  21. Ahí te imagino a ti con tu nieto... dulce y tierno relato, abuela :)

    abrazos

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Mateando

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