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lunes, 22 de marzo de 2010

AMANTES

La mujer, cabalgaba al galope, había dado toda la rienda a su caballo, el conocía el camino, tantas noches recorrieron el trayecto, que ambos con los ojos vendados, llegarían.
La luna brillaba en un cielo azul, tan claro, que las tachas de su montura, parecían farolitos chinos,  agitados por el viento.
Su esclavina daba latigazos en su espalda.              Como sombras de espantosa medusa, su cabellera arrebataba el viento, ella,  solo quería llegar al escondite en la montaña,  donde esperaba su hombre.
Llegaron casi juntos, los corceles agitados y bañados en sudor, ellos temblando y sedientos, se abrazaron , sintiendo la urgencia de sus ansias.          El le prometió amor eterno, un castillo en la montaña, donde ella sería reina y señora.       Palabras de poeta,  salían de su boca, la mujer apasionada,  lloraba en su regazo, cada noche de encuentros ella, olvidaba las espinas de esta relación, como una rosa, daba sus pétalos encarnados de gozo, al dueño de su placer.
A la luz  del fuego, brillaban los caballos, listos para partir, uno al norte, otro al sur.
Los amantes relajados,  tejían sueños para dos, las voces eran quedas, las caricias alas,  recorriendo la piel, un "te adoro", escapó de los labios femeninos, en loco frenesí, como el río navegando los saltos de montaña, así,  se amaban cada vez.
El la ayudó con sus prendas, la cubrió con su reboso, y la acompaño,  a subir al nervioso caballo, que escarceaba, mientras sacudía su bella cabeza, ella segura de si, tomo las riendas con la mano izquierda, con la otra, arrojó un beso al viento,  al momento  acicateaba al animal, que daba un salto hacia la noche, llevando su preciosa carga, de vez en cuando el viento,  traía el sonar de los casco, bajando la montaña.
El amante sonriente, feliz de su suerte, montó su nochero, y a paso lento dejó el refugio.
La mujer entró a las caballerizas, y entregó al peón el caballo, subió los escalones que la llevaban directo a sus aposentos, se cambió y recogió su cabello, cuidando que no quedaran en él, restos de hojarasca.
Entró al comedor, brillaban los cristales y la plata, el hombre se puso de pie, la recibió con un beso en la frente, acomodó su silla,  y comenzaron a cenar.
El hombre de pronto sacó su reloj y miró las agujas, ella intrigada,  preguntó "si saldría esa noche", el cortesmente respondió, - que hacia un tiempo, los puesteros del campo seguían un intruso, que siempre se les escabullía en las montañas-.
Esta noche lo vieron entrar, di la orden que no lo sigan,  que lo esperen cuando baje al valle, en una emboscada, y tiren a matar-.          - Creo que ya deben tenerlo-.
La mujer, clavó el tenedor, cuando el cuchillo sajó la carne, la sangre, pintó el plato de rojo, hipnotizada miraba la mancha.
Bebió un sorbo de vino para recuperarse, caminó a su alcoba regando el piso de recuerdos y lágrimas.
Su esposo celoso de sus tierras, siempre atrapaba a los intrusos, tendría que decirle al peón que buscara nuevos caminos,  mas seguros.
Que haría mañana en la noche?,     ya no tenia cita .....

17 comentarios:

  1. Una situación en la que todos pierden contada con pasión y sin emitir juicios. Me gusta.

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  2. Una historia con palabras que para mi suenan a música antigua , que ya no leía hacía mucho tiempo en ese estilo.
    Un saludo

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  3. Buenos días Abu:

    Una historia de amor, con final dramático.

    Me ha gustado por el romanticismo que entraña.
    De jovencita leía novelas de este estilo.

    Un beso de abuela a abuela. Montserrat

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  4. Cuando el corazón es el que elije no hay más razones,pero la realidad se muestra cruel casi siempre.
    Me gustó el relato,preciosas palabras.
    besos enormes para ti.

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  5. Pero parece que pronto encontraria otra. Que suerte que su unico problema fuera quedarse sin cita! Una mujer que nunca debia de sufrir mucho. A no ser, claro está, que se le rompiera una uña!

    Feliz martes, madame

    Bisous

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  6. Concuerdo con Isabel. El clima me hizo acordar a escenas de libros, Cumbres borrascosas o Madame Bovary. Un abrazo, abuela matera!

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  7. Abue, que bello relato, tiene de todo,drama,suspenso,sensualidad,pasión,y
    ¡un asesinato!
    ¡cáspita y recontracáspita!

    que no dejas nada para otro día,

    saber un poquitín más de esos amantes.

    ya mataste a uno de los protagonistas,y sabes algo ???

    ¡ te quedó estupendo el relato!

    te felicito y te dejo mi cariño,tu amiga marucha.

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  8. HOLAA MI ABU VAYA HISTORIA TE QUEDO GENIALL, ESPERO QUE TENGAS UN BUEN DIAAA, ABRAZOSSSS DE TU AMIGO CHRISTIANNNNN

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  9. Que bello relato amiga me encanto,que tengas una bella tarde besitos y abrazos .

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  10. Querida abuela, como siempre disfruto leyendo tus relatos, pequeños libros abiertos, cada historia representa un capitulo del mismo, de la vida también, fantástico, construyes muy bien cada lugar, cada sitio donde se ejecuta el dialogo del mismo, tanto que al leer nos encontramos en el lugar del suceso.
    Un fuerte abrazo

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  11. Yo que estaba tan super emocionada y no me esperaba este final tan dramático, me has matado al principal protagonista...

    Soy muy romántica y luego una soñadora empedernida y todo lo relacionado con este tipo de intriga me atrae... si en casa tuviese lo que le aportaba el forastero, es obvio que no se iba hasta la cueva, estando más cómoda en casa...

    Un abrazo de afecto y amistad y mi deseo que pases una semana imaginando para cuando vuelva a para disfrutar con tu lectura.

    Marí

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  12. Ayyyy!!!...Una historia que me heló la sangre Abu. Nunca salgo de acá indiferente...no sé dónde guardas tantas historias maravillosas, pero me gusta que las compartas y que lo hagas con esa narrativa tan tuya que me encanta.
    Besitos.

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  13. Abuela ¡tanto tiempo!, paso solamente para dejarte cariños y saludos afectuosos.

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  14. Un final sin perdices Abue
    La verdad que nada como sentir ese amor apasionado hacia alguién y vice peor que trsites las realidades a veces que se encuentran tarde en el camino.
    Un abrazote
    Preciosa aunque triste historia de amor

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  15. Guau abuela, me has hecho sonrojar :)
    Diosa!

    besos!

    =) HUMO

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  16. Querida Abuela

    Hermosa historia. Alguna vez platicaba con un amigo y le decía que, a veces, amar encarna valor. Amar es combatir dice Octavio Paz; o como digo yo, en ocasiones es casi como un deporte extremo. Y lo vale... todo: peligros, esfuerzos y uno que otro batacazo.

    Un abrazo

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  17. Me encantan tus relatos con esos finales impensados. Besos tía Elsa.

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Mateando

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