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jueves, 18 de marzo de 2010

DE FUGAS Y REGRESOS.

La mujer miraba el espejo,  hacia minutos que estaba de pie, nada se movía en la habitación, ella podía oír  el ruido de sus párpados al tocarse, por el esfuerzo, una gota comenzó a bajar por su canal de lágrimas.
Resignada, le dio la espalda al reflejo de su imagen, sentía que algo le estaba pasando, de pronto recordó que tenia que peinarse, se puso de pie y fue hasta el espejo, el le devolvió una imagen lejana y silente, no podía encontrarse en ese pequeño cuadrado de cristal, como un agujero negro, cuando se paraba frente a él, le robaba su imagen, frente a ella había alguien,  se preguntaba,  donde estaba su cara?.
Nuevamente regresó a la silla, no sabia que hacia en ese cuarto.
Se abrió la puerta, entró una mujer, agradable, olía bien, la trataba con cariño, le sonreía, a veces le llamaba madre, mamita, quien sería?.
La recién llegada, no dejaba de hablarle mientras la desvestía, ella como una vieja muñeca, la dejaba hacer, entró en la bañera, suavemente la sentó, recostó su cabeza en el borde y cerró los ojos.    Disfrutaba el agua, los olores, risas...estaba en el mar?, en la piscina?, abrió los ojos y se asustó, que hacia desnuda en el agua?, quien es esta mujer?, de pronto vio a su hija, se sintió segura y feliz, se refugió detrás de sus párpados y no se movió.
Tenía frío  -esta mujer me maltrata, me raspa la piel con estas tohallas ásperas-  la anciana empujó a la joven, que fue a dar al piso, esta se levantó y siguió vistiendo a la mujer, mientras lo hacía,  lágrimas silenciosas caían, y mojaban las manos de su madre, quien miraba las gotas en su piel,  como si manaran de ella.     Miró con dulzura a su hija y preguntó  -señora, por que llora?-   y acariciaba tiernamente ese rostro que tantas veces enjugó.
De pronto se sintió feliz, ya estaba cambiada, con voz dulce preguntó   -cuando llega mi mamá?-  la hija respondió  -pronto-  terminó de peinarla, la niña que era en ese momento se sentó modosita a esperar.
La joven salió y cerró la puerta, rogando que ese momento de espera, no terminara pronto, que la niña sintiese  la esperanza, que presintiera que algo puede llegar, que en su fantasía existiese  un futuro, algo así, como el futuro del pasado.
Regresó con los remedios, la anciana se había dormido, sonreía, seguro le robó al sueño la imagen querida de su niñez y los mimos de su madre, paseando por el parque, como tiernamente, la hija sabia, le tocaría a ella soñar.
Amorosamente, dejó un beso en la frente de su madre

16 comentarios:

  1. Ay, madame, cómo me ha emocionado hoy. Me hizo recordar a mi abuelita: a ella le ocurrió tambien algo parecido, y era muy triste de ver. Pero quiero creer que refugiada en ese sueño de su niñez no sufria, y a su manera encontraba momentos de felicidad.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  2. Abue, que esto de la edad muy,muy mayor está de la carajada.

    Si se llega con salud, pues que felicidad.
    Pero si llegamos con el olvido de quienes somos,ahí si que está del gran cocol.

    Los familiares sufren y sufren,y
    ¡abue!
    Que aquí y allá,de repente,nadie quiere cuidar al familiar enfermo.

    Cómo alguien me dijo...
    No hay peor desgracia,que llegar a viejo y estar enfermo, pobre,y sin nadie que te quiera.
    Yo por eso sueño con muchos nietos y nietecitas,para que me den muchos abrazos y me digan TITA (abuelita).
    Cuido mi salud,para a futuro poder cuidar mis nietos,no quiero ser una carga,quiero ser una ayuda.
    Veremos si Dios me lo concede.
    Sólo Nuestro Padre Duos sabe nuestro destino.
    Recibe muchos abrazos,cientos de besos,y repartelos entre tus nietecitos.

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  3. Aromas de lirios silvestres, y palabras en armonía con los colores de la primavera te acerco, para desearte un agradable fin de semana.

    Dando paso dentro de breves horas, a la estación con mayor esplendor de todo el año.

    Y la sosegada brisa
    del valle que dormía
    acerco a tu mejilla
    un beso de despedida.

    María del Carmen

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  4. esos relatos tuyos, me traen muchos recuerdos.
    besos mi estimada amiga.

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  5. Buenos días abu:

    Aquí en Valencia España:

    Son las 7,30 de la mañana y ya me has hecho llorar de emoción.

    Enhorabuena abu.

    Tu relato ha sido maravilloso.

    He olido la fragancia del jabón con que la hija lavaba a su madre.

    ¡Cuánta ternura, hay en este entrada de hoy!.

    Dios mío, haz que siempre conservemos a nuestra niña interior como la madre de este relato, Ella es el consuelo de la vejez.

    Muchos besos, abu, ya se oyen los petardos, los falleros ya han empezado la "Despertá".

    Un abrazo desde Valencia, Montserrat

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  6. Dulce y al mismo tiempo triste. Cuando se nos acaban los recuerdos,no nos queda nada,somos almas desorientadas sin papá sin mamá...

    besos enormes querida abuela frescotona,eres genial.

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  7. Qué ternura de relato...en la vejez solamente tenemos los recuerdos para seguir atados a la existencia. Me enacntó leerte. Un abrazo afectuoso te dejo.

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  8. Emociona demasidao tu relato, querida abue.
    Me encantó.
    Cariños!

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  9. Es inevitable recordar la vejez de mi bisabuela, así sucedía con ella.
    Es inevitable llorar con ese escrito.
    Muy siginificativo.
    Me gustó mucho. Un abrazo.
    Vale

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  10. BUENISIMO TU RELATO QUERIDA ABUE.ME ENCANTÓ Y ME RECORDÓ MI MADRE Y UA NOCHE QUE LA CUIDÉ EN EL HOSPITALDONDE PREGUNTABA QUE POR QUE SUCEDIAN DE NUEVO COSAS QUE YA HABIAN PASADO Y QUE HABLABA CON MI PAPA QUE HACIA 15 AÑOS HABIA MUERTO.ME ARRANCASTE UNAS CUANTAS LAGRIMAS GRACIAS ABUE.
    EN CUANTO A TU COMENTARIO MUCHAS DE MIS TROVAS
    SON ESCRITAS POR SOLICITUD DE EDUCADORAS Y ESE ES EL OBJETIVO DE MIS BLOGS

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  11. La felicito por esa viva experiencia que nos relata, de una manera tan «Genial».Algunos tenemos semejantes experiencias de nuestros mayores. Mi abuela materna era de Aragón, pero vino a Cataluña a la edad de 14 años para ir a servir en una casa bien acomodada. Se casó y sólo tuvo a mi madre.La lengua que siempre habló era el catalán, el español ya no se acordaba y si algo hablaba era una mezcla tal espantosa que la mandábamos callar.Yo también fui huja única y por asuntos de trabajo fui a Santander, al norte de España. La abuela siempre tuvo un genio fuera de serie y todas las rarezas que hacía la atribuimos a su carácter airado, pero poco a poco vimos que lo que le pasaba era que estábamos ante una demencia senil o bien un Alzheimer. La cuestión es que se complicaron sus multiples enfermedades y mamá la ingresó en el hospital. Cuando sus horas ya estaban contadas, en un gran desespero empezó a gritar:«¡Mi niña, mi niña!, ¿dónde está mi niña?. Mi mamá le acariciaba una de sus manos, ya que las tenía atadas mientras intentaba calmarla. Se extrañó que hablara en español y no en la lengua que había hablado más de 50 años , y le preguntó:¿Qué niña estás llamando mamá?. Desesperadamente volvió a gritar está vez con grandes lloros:«¡Mi niña, ni niña!¿dónde está mi niña de ojos azules?, ¿dónde está ni niña?,mamá le preguntó:«dónde está tu niña mamá?» La abuela le contestó con mucha serenidad y los ojos desmesuradamente abiertos:«¡Ah! mi niña está muy lejos, mi niña está muy lejos».Y paulatinamente fue cayendo en un sueño tranquilo, apacible y mi mamá comprendió con tristeza que su niña no era ella si no yo, su nieta, ya que los ojos azules los tengo yo igual que los tenía mi abuela, pequeños , pero vivarachos.
    Mi abuela en esos momentos sólo se acordaba y deseaba tener a su lado aquello que más quería y ¡claro! su niña estaba ciertamente muy lejos, a 740 Km, eso lo tenía muy grabado.
    Cuando mamá me contó lo sucedido lloró y me dijo:¡Ah nineta(muñequita), cómo te amaba la abuela!.
    Reciba mi ternura como yo recibo la suya
    Sor.Cecilia Codina Masachs O.P

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  12. Precioso y tierno relato, nada como tener un espejismo con alguién que signifique tanto para ti.
    Un abrazote Abue y que tengas un lindo fin de semana.

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  13. ... que conmovedor relato. Me voy a dormir

    luego con una lagrimilla imaginaria corrie

    ndo aprisa por mi rostro sorprendido de ter

    nura <3

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  14. Como siempre un placer pasar por tu espacio.

    Saludos y un abrazo enorme.

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  15. Leyendo este entrañable relato tuyo recordé a mis abuelos, hoy ya desaparecidos...Ay, cuántos recuerdos me han venido a la cabeza, querida Abu!!! Otro beso.

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  16. Qué tristeza abuela. Con cuanto amor has relatado la historia...
    Mi mamá murió con 84 años y la mente completamente lúcida, yo espero no ser una carga para mi familia y cuando me llegue la hora, marcharme sin hacer ruido.
    besos

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