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viernes, 12 de marzo de 2010

LUCES DE NEÓN

Siempre me parecieron tristes las luces de neón.
Cuando las ciudades duermen, son los únicos fantasmas que dialogan en silencio, guiñando su gas.
La mujer sobre unos tacos enormes, caminaba lento, arrastrando su carterita de plástico.
Parecía soñar, mientras aspiraba su cigarro, las volutas la envolvían jugando con su pelo alborotado, dando un aura clara a su rostro en sombras.
Cada vez que movía sus brazos,  sonaba el oropel de sus pulseras.
Toda esta imagen le llevaba tiempo prepararla, conocía las emociones humanas, sabia como manipularlas, el placer, el amor fingido, el dolor.
Ella que contenía todas las ansias, y deseos de los demás, nunca encontró su contenedor.       Tomaba su trabajo, como una vocación de servicio.
Se instruía, leyendo libros que favoreciesen su relación, con las distintas patologías de sus clientes, el amor y el sexo, sobre todo, eran frutos de nuestras experiencias  y atavismos, no siempre favorables a una relación.
Algunos llegaban vacíos de todo, solo tenían para dar,  dinero, y lo que es peor, no se llevaban nada.
Era la eterna búsqueda de amor, de gozo, de paz interior, cosas que solo podía darlas, quien las poseyera.
En los años que llevaba en su trabajo, aprendió a dar, solo por dinero, los corazones sensibles, no triunfaban en este trabajo.
Aun así, con toda su preparación,   había  noches como estas,  en las que no quería llegar a su casa, caminaba   solitaria bajo las luces de neón, mirando  los colores de los anuncios, hasta quedar limpia de la pena y el dolor de los otros.
La vida es tan simple, si solo hiciéramos lo que mandan los sabios,  solo dar, ese es el secreto, DAR,  entregarse en cada acto hacia el otro, sentir la piel de su Alma, el llamado de su corazón
Los humildes, aquellos que la vida acorraló en su destino, han ganado mas que los poderosos, es muy difícil que pierdan su sensibilidad, con el corazón siempre en carne viva.
Los otros con sus placebos, adormecen su razón y sentir.
La calle mojada, el frío calaba la piel de sus piernas, detrás de las medias de red, apresuró el paso, después de todo,  ella no podía cambiar el mundo.             Abrió la puerta,  como todos los días sus amores, su hijo pequeño  y  anciana madre dormían, sobre la humilde mesa, la esperaba un plato de comida, amorosamente preparado.
Vació la carterita de plástico, en silencio comía, los muebles crujían de vez en cuando, aturdiendo el silencio.
Era en esos momentos, en que se sentía como un pastor cuidando el  rebaño, agradeciendo lo mucho por lo que podía luchar y vivir.

26 comentarios:

  1. ese cierre para mí es un gran interrogante. muy interesante escrito. gustazo visitarte mi apreciada hermana.
    besotes para ti, belleza de ser.

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  2. Bonito y triste relato, al menos ella tenia a quien dar amor.Besos tía Elsa.

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  3. ABU. Impresionante, homenaje, a la MUJER, si con mayúsculas.
    Este vuestro es de los mejores, que leí, recientemente. Lo tratáis con mucho cariño, mimo y delicadeza, pues considero es como se las debe de tratar.

    Yo lo hubiera titulado,”HOMENAJE A ELLAS”, sin ningún tipo de pudor o prejuicio, de los cuales estoy seguro VOS, tampoco tenéis. Pues un mensaje así NO es fácil encontrar.
    ABRAZOS FUERTOTES, ABU.

    PD.
    ABUELA, cuidar ese pecho, OK.

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  4. Las luces de neon, siempre deslumbran...

    Saludos y un abrazo enorme.

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  5. Al final es lo unico que merece la pena, madame, y lo unico que puede hacer que nos consideremos ricos. Quien no lo tenga, pobre es incluso en el mas lujoso palacio.

    Feliz fin de semana, madame

    Bisous

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  6. Hola Abu:

    Hoy nos has regalado un maravilloso y triste relato.

    Siempre he sentido lástima por estas señoras que ejercen el oficio más viejo del mundo.
    Sobretotodo cuando son explotadas y maltratadas.
    Y aguantar ciertas cosas no debe de ser nada fácil.


    Tendrían que tener tarjeta de Sanidad y estar más protegidas de los chulos y maltratadores.

    Dos momentos preciosos de la Historia Sagrada. Es cuando Jesús le dijo a los que lapidaban a la mujer adúltera.-"Quien está libre de pecado que tire la primer piedra".
    Y el otro cuando la Maria Magdalena lloró a sus pies y los enjuagó con su cabellera.

    Gracias por ser mi amiga.

    Un abrazo de abuela a abuela. Montserrat

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  7. Aún pareciendo fantasmas porque son los únicos guardianas, pasan por debajo de ellas miles de almas en pena, mujeres que dan parte de su vida por aquellos que aman sin esperar nada a veces, pero es así, la ley de la vida, luego al contar las monedas es cuando realmente se dan cuenta. Una historia real de las muchas que hay querida amiga, eso ha sido, es y sera el látigo de algunas sociedades.
    Un fuerte abrazo

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  8. Vengo del blog Las historias de mis abuelos.
    Y me encuentro con este relato tan real y conmovedor.
    Será un honor verte por el blog de josefa.
    así como contar con tu seguimiento.
    Un saludo lleno de afecto.

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  9. Tal sutil, como todos tus relatos. "El crujir de los muebles adormeció el silencio" Ese era su momento, ahí entonces se sentía libre.
    Me gusta la frase , eres genial felicidades|
    besos enormes

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  10. Luces de neón que vuelven intermitente las vidas que recooren sus caminos y sin ninguna salida.
    Un abrazo Abue y que triste lo que tienen que vivir algunas.

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  11. conmovedor... con lo fácil que parece DAR...
    y lo que cuesta verdad?

    me encanta venir a verte Abu

    Un beso enorme!!!

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  12. No hay mayor placer que DAR, en la vida, pero es imposible dar siempre, sin recibir nada, no porque se busque una compensación, sino porque el ser humano necesita siempre del otro, apoyo, amor, amistad, compañía, lo que sea...
    Aunque no sepamos que estamos recibiendo, si lo recibimos, lo sentiremos...

    Maravilloso, cálido y sensible relato, abue.

    Besazos.

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  13. Manejas muchas fascetas de la naturaleza humana en este relato, pero todo se centra en ese "dar" que moviliza el alma humana y que al final justifica todo intento, toda lucha. Muy bello y delicado tu escrito amiga. Te dejo mi abrazo.

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  14. Gracias por esa entrada tan certera, la soledad es la «la gran compañia de esas mujeres» a las que siempre he admirado por su humanidad. Lástima que los dueños del mundo no tengan el mismo trato, en la igualdad,inmediatamente cambiarían sus vidas.
    Como ve ya tengo la torre arreglada , es todo un gran trabajo que mi amigo "su chico" ha hecho comigo, de dos torres de sus hijos me ha traído un "Robot" que funciona de maravilla, salvo el ratón que no funciona, si fuera un ratón de verdad...no lo podría atrapar¡Ja,ja!.
    Me retiro a la cama, acá ya es muy tarde,
    Hasta pronto amiga mía
    Sor.Cecilia Codina Masachs O.P

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  15. REAL, TRISTE, ENTERNECEDOR Y PROFUNDAMENTE VIBRANTE EN LA SUBLIME REFLEXIÓN QUE APLICAS A ESE ALMA, QUE SI BIEN PARECE SUCIA,ESTÁ INUNDADA DE AMOR Y ENTREGA.
    ¡¡CUÀNTO TENEMOS QUE APRENDER DE LOS HUMILDES DE CORAZÓN !!
    DE VERDAD QUERIDA AMIGA, TU RELATO ME HA HECHO MEDITAR AÚN MÁS EN ESTE TIEMPO DE CUARESMA.
    UN GRAN ABRAZO.

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  16. Querida Abuela

    Coincido con vos: las luces de neón son tristonas, algo mortecinas; hablan de resplandores engañosos. Tan tristes como el destino de quien "contenía todas las ansias, y deseos de los demás (pero) nunca encontró su contenedor"

    Un abrazo

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  17. He deseado volver para felicitarte de nuevo por ese impacto certero que has tenido con tu excepcional relato.
    Un grande y fuerte abrazo. Armando.

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  18. Es una historia triste pero repleta de valor... no sé si me explico bien, mientras te leía tuve esa visión de la mujer que describes y me pareció tan fuerte y al mismo tiempo tan vulnerable...
    Un besito.

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  19. Dar y recibir es lo justo, sólo dar a quien no lo merece es estulto.
    Un besillo, Who.

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  20. Cada quien elige su destino; hasta un oprimido asalariado puede sentirse ahogado en esas noches de neón. Unos tienen una razón para no espantarse y salir corriendo; otros solamente se dejan llevar. De todas formas tu escrito deja en claro que los seres dignos solamente eligen dar vida.
    Siempre tu profunda humanidad a flor de piel.

    Mi abrazo querida abuela.

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  21. ¡RECIÉN TE DESCUBRO ABUELA! Soy una cordobesa (de Villa María) exiliada en Buenos Aires.Tus textos son de denuncia,escritos con verdad nacida desde el corazón.

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  22. Que buen texto abuela. Cuantas mujeres que trabajan en la calle se sienten así, tan solas con su sentimientos y a la vez plenas por tener por quien vivir.

    Un cariño.

    María

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  23. Qué historia tan hermosa, querida Abuela, tú nos das vida en cada enseñanza que brota de tus manos, gracias por estar, por ser, pero infinitas gracias por DAR!
    Besos,
    Chiqui.-

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  24. ..... @@ .........
    ....@(';')@........
    0==/--\==0......
    ...../___\........
    ....._| |_.......
    Hola Abu linda
    Los amigos son como
    Las estrellas...
    No siempre hablas con
    Ellas pero tú sabes
    Que siempre están Allí.
    Que tengas una linda
    semana Besitos.
    Jessy.

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  25. Abuela, que relato más conmovedor, es triste también, y real, y lleno de ternura, pero ante todo es conmovedor... la prostituta de tu relato es una mujer, una mujer blandiendo su vida, una mujer sola, tierna, sensible, humilde, y ante todo llena de humanidad ¿quien puede achacarle nada en contra? ¿quien?, su corazón es mucho más hermoso que el de muchas personas que van de dignas por la vida.
    Me ha encantado tu relato Abu, es sencillamente hermoso, genial absolutamente, conmovedor y para reflexionar...

    Un besote, uno de esos enormísimos, gordotes y sonoros

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  26. Querida abuela, aqui estoy con mis retrasos y preparada para darme un baño de humanidad con tus relatos. :)

    "los muebles crujían de vez en cuando, aturdiendo el silencio"... esta frase me dejó atrapada en la tristeza. Juzgamos tan a la ligera a las personas...

    Abrazos cálidos

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