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domingo, 4 de abril de 2010

ASDRUBAL II

Bajo la sombra de las glicinas,  de pijama celeste, y una viejas zapatillas enchancletadas, Asdrubal Rentería, sorbía el mate que cebaba su mujer.      La mañana, luminosa y caliente, aletargaba el zumbido de las abeja, que se paseaban entre las flores.
Terminó de tomar mate, ya enfundado en su traje de hilo color hueso, y  los zapatos blancos, con puntera negra.
Hoy asumía su nuevo cargo de Juez de Paz, prendió su clavel en el ojal, se miró en el espejo, colgado del tronco de la planta, y se puso el sombrero de fina hechura vegetal.
Llegó a su oficina, abanicándose con el sombrero, el saco ya mostraba manchas de sudor en las axilas, la emoción le secaba la boca, bebió un vaso de agua, y se tiró sobre su nuevo sillón, que salió disparado  hacia atrás, en sus veloces rueditas, terminando su carrera contra la pared, recobrando la compostura se puso de pie, justo cuando entraba el auxiliar, para avisar de un posible óbito en el solar de la familia Vallespino.         Ordenó que alisten el tílburi, mientras citó a los testigos, que exigía el acto.       Habiendo repasado el procedimiento a seguir, con leve agitar de riendas, salió a cumplir su función.    Grandes gotas de sudor corrían por el lomo del animal, dejando su rastro de sal, alguna lagartija sorprendida por los casco del caballo salia zigzagueado el camino, el polvo hacia remolinos detrás del carruaje, pegándose a sus espaldas.
Aliviado, ubicó el caballo en una sombra de acacia, se enjugó el rostro y subió la gran escalinata, donde le esperaban algunos familiares.            En la espaciosa habitación la brisa mecía las cortinas, en la robusta cama de nogal estaba el Señor  de la casa, plácidamente apoyado en blancas almohadas, cubierto hasta la cintura, con sabanas monogramadas.                  Sobre una pequeña mesa preparada para la ocasión, Asdrubal  apoyó el tintero, la pluma y el libraco, donde quedaría asentado el acto.           Calzó los espejuelos en su prominente nariz, y se acercó a la cama, los dos testigos del lado opuesto, miraban fijamente al yacente, con voz ensayada leyó la fórmula,   -Diga su nombre-     no obtuvo respuesta,     -Si está vivo, conteste-   todos miraban expectantes, pero el hombre, no movía sus labios, al cual le quedaba solo una pregunta para confirmar su muerte, o resucitar, esta vez apoyando la mano sobre el hombro del Señor de su casa, dijo,    -Si está vivo diga si ¡¡-,    esperaron unos segundos, y ante el empecinado silencio del hombre, se leyó, -Ante la presencia de la autoridad competente, con la vista de dos testigos, es declarado oficialmente muerto-
-Es óbito, a las 14 horas, del 20 de enero de 1922, en la cama y solar de su propiedad.-
Concluido el oficio, dio las condolencias, y así concluyó su primer acto oficial.
Subió al tílburi, y lo puso en la huella, el carruaje subía y bajaba de ella, dándole un suave balanceo que adormecía al juez.      Se sentía feliz

19 comentarios:

  1. muy enigmático y genial relato. ó acaso ocurrió?
    besos

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  2. Me pregunto lo mismo que Reltih... Fue real?
    Muy lindo relato... Besos!

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  3. Ay que cómico abuela. Hoy sí me hiciste reír mucho. Apenas lo justo para esta alegría de Pascuas en compañia familiar. Te deseo todo lo mejor a ti también y te dejo mi abrazo de siempre.

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  4. Hola Abu:

    Felices Pascuas.

    Hoy de nuevo me has hecho disfrutar con tus relatos.

    Besos de abuela a abuela. Montserrat

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  5. Ay Abuela, pese a la tragedia de esta historia, me has arrancado una sonrisa: "si está vivo... diga sí".

    Trabajo difícil el de este hombre.

    Un abrazo de domingo de resurrección

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  6. Estoy viva y digo sí, sí me gusto.

    ¡¡Felices Pascuas Abuela!!

    mariarosa

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  7. Sombrero de fina hechura vegetal. Me gusta la frase.
    buena historia como todas las tuyas
    muchos besos en cestita perfumada para ti

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  8. Simpatiquísimo, mi querida Abu, con eso de "si está vivo diga sí", jejeje. Genial este relatito de ese juez de paz novato. Un beso fuerte y feliz semana, amiga mía.

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  9. hola Abuela
    «Sobre o seu estado, o morto disse nada».
    Engraçado, este seu conto, que nunca perca tamanha imaginação.
    Um beijinho

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  10. Que bonito el tilburi, madame, que hasta podia escuchar los cascabelitos del caballo! Pero lo que no comprendo es cómo alguien puede sentirse feliz siendo ese su primer acto oficial. Supongo que hay que tener vocacion!

    Buenas noches

    Bisous

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  11. Hola Abuela, paso a saludarte y decirte que vendré a leerte más despacio. He estado algo ausente. Pero ya me pongo al día con las lecturas. ¡Felices Pascuas! Por aquí nos estaremos leyendo.

    Un abrazo.

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  12. Después de mi breve pausa para estar en el Silencio de mi Señor, paso por su casa conmo es ya habitual,siempre que mis ocupaciones me lo permitan ¡Claro está!, buen relato, amiga.
    Feliz Octava de Pascua.
    Un abrazo en el Señor
    Sor.Cecilia Codina Masachs O.P

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  13. Hi =)

    Paso a saludar y a comunicarte que tienes un premio en mi blog.

    http://ovejablanquinegravpx.blogspot.com/2010/04/vale-la-pena.html

    Abrazos lanudos desde caja de letras y oveja blanquinegra.

    Viannita Praux

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    Quiero darle gracias a la vida, por haberme dado el mejor regalo del mundo tu AMISTAD..

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    Gracias por pertenecer a mi mundo de bloguer y dejarme entrar al tuyo, que tengas una bella semana, besitoss y buenas nochesss graciasssss
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  15. Abue fresca ciomo las mañanas de mi país,que está buena la pregunta,¿y si contesta estoy muerto ?

    ¿ a quien le van a creer ?
    a los testigos,o al que se declara difunto?

    Está estupendo este relato.

    un abrazo y mi cariño.
    marucha.

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  16. Y si el susodicho era mudo? Pobre!!!!!!!!!!

    Genial!!!

    Un gran abrazo para ti.

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  17. Excelente abuela!!! pero excelente!!...Siempre me ha gustado este tipo de relatos que se enmarcan en un ambiente rupestre y cotidiano pero que dejan una honda huella en el alma.
    Un besito.
    A mi tb me gustan los personajes de nombres extraños.

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  18. Para ser su primer día no estuvo mal del todo, no abuela?¿ Menos mal que el hombre no resucitó que menudo susto¡

    dirty saludos¡¡¡¡¡¡

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  19. Pensé que en cualquier momento el cuerpo inerte se levantaría ;)

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