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miércoles, 12 de mayo de 2010

SE AGRANDA LA GRANJA

Nuevos habitantes llegaron a la casa, hicieron su entrada triunfal en procesión de gente menuda, que los traía en brazos.            Promesa es deuda, con asombro veía que el abuelo, mi esposo, cumplió su palabra dada a tan peligroso grupo de revoltosos, que iban desde los dos a los cinco años.
La pareja de cobayos me miraba con sus pequeños ojitos y grandes bigotes, olfateando el ambiente, el grupo  esperaba  en silencio, expectantes, tenían que conseguir mi pase de entrada.       Cumpliendo su función vital, los animalitos, regaban el piso con bolitas de caca, que caían de los brazos de joaquin como balas  de una ametralladora, echo que decidió mi respuesta inmediata.
Con gozo y algarabía partieron los tres insurgentes, con la nueva tarea para mi, el cuidado de los animalitos,  junto con los peces, la tortuga, el perro, y el canario pepe.        Luego comenzó la búsqueda de alimentos dentro de la heladera, para la nueva familia.
De pronto el silencio llamó mi atención, viniendo de niños es alarmante, me asomo a espiar, están los tres embelesados mirando a los animalitos comer.      Yo los contemplo a ellos, por nada quería perderme la imagen real y visible de  la ternura inmaculada del corazón de los niños, mis tres nietos solo miraban los animalitos comer, un acto primario en los seres vivos.           Lo importante era , que comían la comida que ellos buscaron, en los niños se manifestaba el gozo de dar, y veían el resultado de ese acto, en la felicidad de los cobayos.
El dar otorga pertenencia  al que recibe, soy tuyo, cuídame.            El cuidador asume esa responsabilidad, y se produce la relación de ida y vuelta.         El niño y el animal entendieron, sin palabras, el mecanismo moral  de depositar la confianza el uno en el otro, ello es un acto retributivo.        El primero que lo olvide, perderá un tesoro.

23 comentarios:

  1. Que ternura, abu. La maravilla de la inocencia y curiodad de los niños.
    Es tan hermoso este relato que hasta a mi se me abría la boca como cuando era una niña y prestaba atención en una cosa que me gustaba.

    Un abrazo tierno de abuela a abuela, Montserrat

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  2. Que entrañable relato, que felicidad la tuya, prolongar tu felicidad con tus seres queridos.
    Te deseo todo lo mejor y de mando un gran abrazo.

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  3. Que hermosa estampa la que hoy nos ofrece.
    Ojala conservaramos siempre para con los animales la ternura de un niño, y esa generosidad al dar.
    La imagen desprende una bella armonía.

    Feliz dia, madame

    Bisous

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  4. Qué lindo abue! Que hermosa entrada!!!
    Cariños!

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  5. La confianza!!! Que valor innegociable, abuela! Gente como vos, los niños, los animales, pueden ostentar la confianza en el "otro" como una bandera.
    Me encantan las procesiones, tienen esa alegría original e ingenua. Tanto como el rito de los niños viendo comer a los animales, y nosotros viendo a los niños ver comer a los animales.
    Un cuadro delicioso, excepto la bosta, claro.
    Un abrazo.

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  6. Abuela,

    Perfecto es el entendimiento entre almas nobles, y los niños con su inocencia son fèrtil y tierna materia, y cuando màs incitados por la entrega y plena confianza de un animalito. Dulce y candoroso encontrè este refrescante relato.

    Te abrazo con cariño.

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  7. Abuela, que bien describes esos momentos , yo he sido testigo muchas veces de algunos parecidos, mis peques cuando eran peques embobados mirando si comian o no comian los pajaritos, si el perrillo dormia, en fin ,inocencia y candidez y sencillez de las cosas de todos los días. Un abrazo

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  8. Qué bonito Abuela!!! Me ha hecho especial ilusión el relato, porque, precisamente hoy, me he acordado un montón de mis abuelos, a los que siempre tengo en mente.

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  9. Me encantó este texto Abue. Felicitaciones.

    Saludos cordiales,

    Aída

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  10. Preciosa granja, querida Abuela, donde el amor se manifiesta a esos seres tan simpáticos y entrañables, que son los animales. Y un tesoro para tus nietos, que gozarán de estar ahí con ellos.

    UN abrazo.
    Luis.

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  11. un paralelo muy certero: los niños y los animalitos. muy tierno relato.
    besos

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  12. Un buen relato, es un placer leerte
    feliz semana.

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  13. Un verdadero placer ver niños y animalejos juntos, esas cosas bonitas que tiene la vida

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  14. "con la nueva tarea para mi" jjajaj mira como lo sabes. Describes tan bien ese momento que les vemos los bigotillos. Estupendo broche final sobre la confianza.
    Un besote enorme!

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  15. Querida Abuela

    Muy linda historia y una vez más me remites a mi niñez en el pequeño pueblo donde nací. En ocasiones creo que ya no me queda nada de la inocencia e ilusiones de aquellos días en el campo; pero en otras, seguro cuando ando optimista, pienso que aún guardo una poquita.

    Un abrazo

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  16. Hay abuela pero que buen sabor de boca se me ha quedado deespues de leer varias entradas de tu blog. Me encanta. Alucinante.

    Seguiré por aqui.
    Saludos

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  17. ¡Qué suerte que tenés una granja, abue! Es más fácil de agrandar que una casa en Buenos Aires :)
    La mía se agranda tan a menudo, que parece la versión moderna del Arca de Noé. Es que aquellos niños de antaño, como hoy son tus nietos, y para mí, mis hijos, han crecido con el amor de los animales a flor de piel. Una estudia veterinaria, el otro, a punto de recibirse de Ingeniero Agrónomo, los dos restantes, reparten su amor sin especialización alguna, para eso, no se necesita título.

    ¡¡HERMOSO!! ¿QUÉ MÁS DECIRTE?

    Una andanada de besos, abue querida :)

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  18. Cuánto nos enseña la inocencia de un niño, su curiosidad y su fé. Me encantó tu relato abuela. Un abrazo grande.

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  19. Ay, qué bonita historia y ésta es vivida por ti en primera instancia. Tus tres nietecitos y sus cobayitas...Me imagino la escena y se me enternece el corazón. Qué bueno haber llegado a tener nietos, querida Abu, eso sí que es un divino tesoro. Un beso fuerte y muy feliz fin de semana, que ya se acerca con algarabía.

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  20. Nuevamente la felicito,
    De un hecho cotidiano sabe usted sacar la belleza de los sentimientos.
    Con ternura
    Sor.Cecilia

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  21. Precioso abuela, la relación de los niños con las mascotas es de una camaraderia maravillosa. Besos tía Elsa.

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  22. Qué belleza de historia.
    Es una hermosura como describes estampas cotidianas que se nos pasan desapercibidas.

    Un beso.

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  23. cuando esperamos la retribución.no hay retribución.el prodigio se produce.cuando ambas partes.se entregan por generoso desapego.dar es dar.

    Lindo texto.me pareces una persona sabia.

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Mateando

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