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jueves, 3 de junio de 2010

EL VENDEDOR DE YUYOS

El hombre caminaba los cerros, su ojo entrenado buscaba, y seleccionaba cada ramita que cortaba, juntaba en la mano hasta tener un manojo, que ataba y ponía en un lienzo, donde la parva se agrandaba cada vez mas.
El anciano en su serena búsqueda, veía con tristeza, que las plantitas que él acomodaba, después de un tiempo regresaba, y ya no estaban.         Los acopios de hierbas aromáticas, pagaban a juntadores de yuyos, que ignoraban la función y  la historia de cada  especie, sin miramientos, en lugar de podar la ramita,  las arrancaban de raíz.           Así se iban  perdiendo con ellas, las economías regionales y sus emprendimientos, como la apicultura, la farmacopea, la licorería.     Las faldas de los cerros ya  quedaban desnudas de aromas, cada vez el anciano se internaba mas en las sierras,  buscando lugares de difícil acceso, y así conservar las especies.
Llegaba a su ranchito, y preparaba los ramitos para la venta.
La voz del vendedor de yuyos, era como la campana de la iglesia, formaba parte de los sonidos que cada día marcaban  el ritmo de la pequeña aldea.       Su voz cansada y monocorde pregonaba, "- llegó el yuyero¡¡"- las vecinas salían presurosas con sus monedas, a la compra de chamomila, boldo, peperina,menta, pico de pajarito, poleo, y otras, que se compraban con pudor, como la cola de quirquincho, para curar los males de la virilidad, o su símil femenino, bailabien.        El palo azul, para el mal de riñones, y la jarilla, que tenia innumerables bondades.
El vendedor también "recetaba", y tenía muchos pacientes, en la época escolar, la reina era la hierba de cuasia, su amargor repelía a los piojos.
Estas útiles y sabias personas, el progreso las va llevando rumbo al olvido, curaban en base a la fe, que las personas tenían en ellos, por toda una vida dedicada al estudio de la naturaleza, su fin no era comercial, solo la natural bondad de ayudar y enseñar el uso de las hierbas.
Estos seres veían el universo como una fuente de vida, de la que se servían por necesidad.
El hombre en su egoísmo superador, va agotando los recursos naturales, llegará el día en que nuestra vida será totalmente artificial, y dominada por la química sintética de los laboratorios

23 comentarios:

  1. La medicina natural siempre ha formado parte de la cultura de nuestros pueblos. Hoy se vende en puestos, en tiendas y siempre tendrá clientela. Espero que estos aromáticos recursos tengan siempre su sitio en la sabia naturaleza.

    Un abrazo, Abuela.
    Luis.

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  2. Es una pena pero tienes razón, yo suelo usar todo lo que esté en mi mano natural y me encanta, pero no se hasta cuando nos va a durar esto. La agricultura es ecologia y se la quieren cargar entre otras tantas cosas...
    Triste besos amiga.

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  3. Espero que no Abuela, espero que se equivoque y que en algunos aspectos retornemos un poco atrás en el tiempo y recuperemos lo natural, jeje. Abrazos ;-)

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  4. Que maravilloso. Me hizo pensar en La máquina del tiempo, de Wells, y en esa pérdida del origen que vamos sufriendo los humanos. Estos son, en el fondo, los seres que conservan en su cuerpo y espíritu nuestra esencia: vivir de la naturaleza. Un gran abrazo.

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  5. En España la medicina naturalista cada vez va cobrando más espacio, parafarmacias, herbolesterías, día a día es más valorada. Pero también hay que decir en honor de la verdad, que muchos productos framaceúticos tiene la base medicinal en la hierba, por ejemplo, de la planta digitalina, el digital. Pero creo que tiene marketing para las dos, aunque la medicina tradicional lleva ventaja.
    Un honor amiga estar en su casa.
    Un abrazo.
    Sor.Cecilia

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  6. La verdad es que la medicina alopática y la alternativa, pueden ofrecer alguna ventaja. Pero la verdad no se hasta dónde. Es de poner en práctica. Interesante entrada Abue.

    Saludos cordiales,

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  7. Tus historias aparte de tener una realidad pasmosa, me hacen sonreir por ciertas palabras que usas como "yuyo" o "yuyero"
    Aqui, en la isla de Gran Canaria y en la jerga junvenil sobre todo, se emplea esa palabra, pero con otro giro totalmente distinto.....me da el yuyo = me sorprende algo
    Un fuerte abrazo.
    Por cierto, mi mujer que es tan activa como yú tiene un poc de artrosis en uno de sus desdos de la mano y le han recomendado moverlas aún más de lo que loa hace, aparte de otros remedios. Le diré que se ejercite en el mundo de la bitàcora, estoy seguro que en tu caso no padeces de esa dolencia por todo lo que escribes y lo bien que lo haces.
    Un fuerte abrazo.

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  8. “Date a deseo y olerás a poleo” … ¿Cómo huele el poleo? ¿Qué es el poleo? , nos preguntábamos mis hermanitas y yo, cada vez que nuestro papá nos decía (y nos lo sigue diciendo) esa refrán. Existe otro que indica lo mismo: “Nadie sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido.” ¿Y qué hay con eso de que “Nada se pierde: todo se transforma”? Esta necesidad del hombre de querer cambiar todo y, al mismo tiempo, retornar a los orígenes; este tener o no tener, el eterno ser o no ser… ???
    Abuela, hablando de cosas maravillosas que se van perdiendo, deseo aprovechar el momento y el espacio que, amablemente, nos concedes, para repetir lo mismo que hoy he contestado a tu comentario de mi nueva entrada: “Ay, Abuela, cómo quisiera poder ver esas “vueltas de perro”!!! Por favor, Abuela preciosa, permite que nos lleguen esas imágenes!!! Descríbelas para nosotros. Cuéntanos con tu magia dulce y sabia esa hermosa tradición, antes que la borre el tiempo. Anda, Abuela linda. Por favor, por favor!!!!” Un millón de besos!!!!

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  9. Es lo mejor que hay la medicina natural... Claro, hasta que nos arrebaten (mos) la naturaleza también..
    Muy bueno abue!!

    Cariños!

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  10. Hola Abuela, lo que más me gusta de tus historias son las imágenes que me produce el leerte, ¡ahora también tienen olor!...me gusta ir al mercado y comprar hierbas de olor, en casa tengo algunas, ¡ven y te preparo un té de manzanilla con miel!...
    Abrazo ;)

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  11. Abuela,

    Has colocado una maravillosa imagen en mi mente... la de la simpleza y genuinidad de las creencias de nuestra gente, así como el deseo de valorar su sabiduría y no permitir que se extinga.

    Un enorme abrazo.

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  12. Tus relatos tan emotivos, y, entrañables me gustan mucho. las hierbitas para los males algunas ni las había oído nunca.
    besos querida abuela frescotona

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  13. Sí Abu, llegará un día en que nuestra vida esté dominada por la química sintética de los laboratorios, totalmente artificial !una lástima!, pero profundas y ciertas tus palabras, cada vez arrasamos con nuestro egoismo la naturaleza, cada vez arrinconamos más y más -hasta su pura extinción- a este tipo de personas, como el yuyero, conocedoras de remedios y pócimas a base de hierbas... hemos optado por la solución más fácil y menos hermosa: tragarse la pildora, llenarse de química y artificio... y se van perdiendo oficios y tradiciones y conocimientos y economia sostenible en entornos rurales, y encima, creemos que ganamos con la química de la pildora!. Me han encantao los nombres de las hierbas, no los había oído... son bien bonitos.
    También tengo que decirte abu que me ha gustao a rabiar leer ese paseo en moto con tu hijo... llegando a casa con los pelos alborotaos pero llena de libertad, y, el nacimiento de los dos cobatillas y ese sabio dirimir el conflicto con dulces. !Un placer gordote el leerte abu, de veras, un placer!

    Besitos gordísimos y muy sonoros

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  14. Querida Abuela

    En la provincia mexicana, esta práctica ancestral aún no se ha perdido. No obstante, a veces es la propia pobreza, la que conduce al hombre del campo a hacer un mal uso de los recursos naturales. Triste.

    Un abrazo

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  15. Todas las mañanas me tomo una pequeña dosis de Antojil, una planta que da un bulbo y que es muy buena para los huesos y las articulaciones pero que los desaprensivos están haciendo desaparecer por la codicia y por no saber extrer el fruto.
    Como me gustó la entrada Abuela.
    Un abrazo.

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  16. Me encantaría si compartieras tus múltiples reflejos

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  17. me gusto mucho el lenguaje de la tierra que utilizaste.
    besos

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  18. Muy cierto lo que dices: al final no habrá nada y entonces, como siempre, el ser humano se dará cuenta de lo mal que lo hizo.

    Precioso tu relato. Me ha encantado ese vendedor, que vendiendo otras cosas he hecho que recordara retazos de mi niñez.

    Un abrazo.

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  19. De aquellas personas que dejan huella aqui le decimos el yerbatero.
    Además que nada como lo que da la madre naturaleza para curar ó el remedio de las abuelas.
    Un abrazote Abue hermoso relato como siempre lleno de esos personajes que siempre marcan una historia, así sea, la de solo una aldea.

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  20. Mi querida abuela; como algo conocedor de nuestro común suelo cordobés; tus imágenes se iban representando como una película de vida, y todo su transcurso tenía la nostalgia acumulada de tantas cosas que se fueron y se van perdiendo, como esta gran parte de la naturaleza que como tantas otras no dudamos en destruir; como si fuésemos la última generación humana.
    Bella entrega, también le anexo mis propios recuerdos; ya lo sabes.

    Un fuerte abrazo, y gracias por seguir alimentando recuerdos.

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  21. A veces los "Yerbateros" saben más que los médicos... la fe mueve montañas y sana a quien quiere ser sanado, la medicina sin fe no es nada.
    Besitos.

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  22. Hoy en dia los que disfrutamos de la natraleza y de su despensa que es inmensa y generosa ,tenemos que procurar cuidarla y respetarla , se puede hacer uso de su inmensidad de propiedades sin dañar dicha naturaleza,si cuando recolectamos esa gran cantidad de plantas flores bulbos ETC.ETC lo hacemos bien, osea sin dañar sus raices la proxima temporada podremos recoger los mismos beneficios y magia del campo que tanto nos ofrece,sin pedirnos nada a cambio, solo que respetemos los tiempos de recogida y las formas. POR FABOR NO ARRANCAR LAS RAICES SON LA VIDA DE LAS PLANTAS.

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Mateando

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