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miércoles, 11 de agosto de 2010

CRESTA DE FUEGO

Esta es la historia de Cresta de Fuego, el enorme gallo colorado de enormes espolones, que de tan largos, y filosos, caminaba con sus patas abiertas, como un viejo vaquero.  La enorme cresta, pulposa y colorada, le caía hacia un costado de la soberbia cabeza, dándole cierto toque femenino.
Todas las madrugadas, desde la punta del algarrobo, batía sus alas y tomando aire, lanzaba su canto, en medio del campo, alguna lechuza dormida levantaba vuelo, con su lúgubre canto.  Era la hora del ordeñe, los peones entraban al tambo a vaciar las ubres de las vacas, y comenzaba el día de labor en la chacra.  Todos se ufanaban de la lealtad a Cronos, del gallo.
Llegó la primavera, y con ella, el alboroto en la hacienda, el patrón renovó los planteles, y entre ellos,  trajo uno de gallinas batarazas, que ostentaban su plumaje sin decoro.  El gallo tenía las alas a la miseria, de tanto arrastre, y tanto giro, a las batarazas, les comenzó la peladura la nuca,  de tanto pico del Cresta de fuego, bajaba de una y la otra ya esperaba por  los goces de eros.
Esa noche, tenían planes de chamuyo en la parva de alfalfa, el Clorindo y la Amneris, el capataz y la niña de la casa, a escondidas...     Correteaban, jugando entre las briznas, salió la luna y se complació de ver la vida bullir en las especies.  Se detuvo sobre los amantes,  envidiosa, los acarició dormidos, aburrida siguió rodando, viendo la paz en la tierra.  Pasó sobre los árboles, donde, como si fuesen sus frutos dormían las aves, curiosa miraba las plumas, que iluminadas, cobraban su brillo de lentejuelas.
La asustó un perro con su aullido, temerosa dejó atrás una tímida nube, en la parte alta del árbol vio al gallo, que con su cabeza bajo el ala, dormía abrazado a una rama.  Siguió la luna rodando el horizonte, mientras el sol se anunciaba en el alba, las vacas nerviosas en el establo, pedían ordeñe.
Ante tal alboroto, apareció el patrón escopeta en mano, lo alarmó la claridad, no puede ser, todos dormían, miró el árbol, y lo vio, Cresta de Fuego dormía plácidamente,  cuando el disparo lo desplumó y como si un fuerte viento los empujaran,  todos los habitantes del árbol salieron despedidos, el gallo llegó planeado hasta la parva, de donde salían despavoridos los amantes, acomodando sus  ropas, en la penumbra, se encontraron de frente  Amneris y su padre...   Ese fue el final del idilio, pupila hasta la mayoría de edad.
Cuentan los vecinos, que ante la furia del hombre, Clorindo, nunca mas apareció por la zona.
Y que el culpable de todos estos desencuentros, Cresta de Fuego, y su harén, se salvaron de la olla,  a él suelen verlo fugitivo rondar los gallineros ajenos, desplumado y maltrecho, fruto de aquella balasera.
Ya no le llaman Cresta de Fuego, solo le dicen Gavilán.
Y así fue como,  culpa de un ave, sobrecargada de trabajo, se rompió la cadena productiva de la chacra.

19 comentarios:

  1. Cómico este relato mi querida Abue. Comico y entretenido, me gustó mucho.

    Saludos cordiales,

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  2. Pobrecico gallo desplumado.

    Pero más aún el Clorindo, que tuvo que huir de la furia del padre de la chica.

    Un cuento muy campero y hermoso.

    Besos, Montserrat

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  3. Pobre muchacha , me imagino su cara al verse frente al padre y pobre gallo desplumado!!!

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  4. Y pobre gallo, él que era tan presumido, verse así desplumado, reducido a tal miseria!
    Cómo debía de echar de menos su cresta de fuego y aquellos tiempos de su brillante juventud!

    Feliz tarde

    Bisous

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  5. Abuela, gracias por este derroche de imaginacion tan bien relatado.
    Un abrazo.

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  6. Simpática, cariñosa, acogedora...¿que más piropos te puedo echar?
    Un fuerte abrazo y gracias por entretenernos de la forma en la que nos tienes acostumbrados.

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  7. El cuento perfecto descrito con gran claridad y soltura.
    un abrazote enorme

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  8. que buen cuento, lastima la pobre ave!!!!! pero se te ve muy guapa y fuerte! besote

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  9. Abuela

    Jajá, me hiciste recordar las ferias de mi pueblo natal.

    Por otro lado, muy interesante conocer la historia de un medio pariente del famosos Gavilán Pollero. Acá en México tiene su canción y hasta una película con Pedro Infante (el gavilán pollero es él, obvio, pero la metáfora alcanza para todo).

    Un abrazo

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  10. Me encantan tus cuentos.
    Me he reído mucho.

    Preciosa descripción del paso de la luna.

    Un beso.

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  11. Envidio a los gallos. Y a este Cresta Roja creo que ya lo había visto por acá. O me equivoco? Los gallos si que no se hacen problemas en su vida. Viven para amar físicamente a sus chicas. Un abrazo

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  12. Fantástico Abuela! Su cresta de Fuego, me recordaba mucho a los gallos que siempre vi en el corral de mis abuelos y ahora en el de mi padre... Abrazos ;-)

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  13. Buen día abuela. Es que la vida es así, por alguna razón los ciclos se cortan. Si Cresta de Fuego no hubiese trabajado tanto y no se dormía quizás el capatáz hoy sería el yerno del patrón.
    Mis Saludos.

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  14. Me ncanta echar un ratito de lectura, en tu espacio.

    Saludos y un abrazo.

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  15. Buen relato Abu, me lo he pasado fenomenal leyéndolo y me he reido un rato mientras escucho los truenos y relámpagos de la tormenta que está cayendo.
    un abrazo

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  16. Muy bonito tu relato Abu, me gusto lo de la luna.
    Besos.

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  17. Qué buen cuento!!!, bien de campo. Me gustó. Pasa por mi blog a recoger algo.
    Besosssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssss para ti y la familia.

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  18. muy divertido, jajajaja - ese bendito gallo...- jajajaja.
    besos

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  19. GRACIAS POR TU BELLO Y SENTIDO COMENTARIO SOBRE "GESTACIÓN". Se te ve muy bien y dominando a ese vacuno! jajajaja
    besos

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