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miércoles, 18 de agosto de 2010

INFANCIA FELIZ

El niño trataba de concentrarse, mientras los otros dos, esperaban con cierta ansiedad.  Uno de ellos hurgaba nervioso su nariz, alcanzando su dedo índice, profundidades asombrosas en el cornete, salia del orificio a velocidad de vuelo de pájaro, y entraba en la boca, que solo cerraba para chupar el dedo.  Hacía esto sin detenerse, con la mirada fija en la cara de su amigo, quien trataba de juntar baba, para hacer el globo de saliva mas grande de los tres.
El otro miraba asombrado como crecía el globo de baba, hermosamente se transformó en una esfera multicolor, que cuando estalló, salpicó la cara de los tres.
  Con el puño de la remera se secó la cara, y mirando a sus amigos, dijo -¿Y?-  -¿Me vieron?-   Si, había ganado la lecherita, la bolita blanca que faltaba en su colección.
Trazaron con un palo en el piso de tierra, una raya, había de premio un bolon de acero para chantar, para aquel que escupiese mas lejos.  Se esforzaron, pero no había caso, ninguno logró hacerlo como el Pichi, su amigo de once, que incluso escupía por un costado de la boca.
De pronto la voz de la madre de Juancito, llamaba a almorzar, arrastrando los pies llegó y se lavó las manos, mientras esperaba el plato de comida, pensaba -¿Cuando sería grande?-   Estaba cansado de ser niño, los grandes nunca se aburrían.
La mamá le puso el plato enfrente, mientras decía,  -Que suerte tienen los niños, jugar todo el día-
Juancito pensó, -Los grandes también se aburren -¿Es que nadie puede hacer lo que desee?- Mientras soplaba la sopa,  pensaba,  que a la siesta, iría con los chicos al arroyo a pescar mojarritas.
Por el momento dejó sus preocupaciones existenciales, se puso a escarbar en la huerta, y sacar lombrices. Agarró la tacuara con el anzuelo mosca, el tarro con la carnada y salió corriendo, los amigos ya lo esperaban en la esquina, bajo el ardiente sol de la tarde.
Juancito, también ignoraba que,  cuando fuese grande, añoraría este día, la infancia, los amigos.
¿Adonde los llevaría la vida?  Eso no importaba, momentos como estos, enlazaban sus corazones para siempre, en el tiempo feliz de la niñez.  Ellos aun no sabían que este era el paraíso de sus vidas.


20 comentarios:

  1. Querida Abuela

    Lo que es la inocencia, "los grandes nunca se aburrían", y cuando uno es grande más de una vez siente nostalgia por la patria perdida de la infancia.

    Un abrazo

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  2. Y tanto que lo era. Y pensar que cuando lo tenemos somos demasiado inconscientes para saberlo!
    Lo que me he deleitado con esos juegos infantiles, madame. Diverdisima competicion por la lecherita.

    Feliz dia

    Bisous

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  3. Es verdad, qué lindos recuerdos de infancia. Supongo que es la mirada del niño hecho grande ya la que nos hace apreciar ese pasado.
    No sabría decir si mejor que la inocencia del niño de ahora pero distinta, sin duda. Gracias por hacerme recordar.
    Besotes.

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  4. LA ABUELA FRESCOTONA:

    LOS JUEGOS DE LOS NIÑOS DE ANTES,CUANDO NO HABIAN VIDEOCONSOLAS.

    CUANDO LA FANTASIA SUSTITUIA LOS JUGUETES.

    QUE HERMOSO RELATO.

    BESOTES, Montserrat

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  5. Muy bello relato,lo bueno sería poder crecer y vivir la vida conservando intacto el corazón de niño.Un abrazo abuela

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  6. Un hermoso cuento de la infancia.
    Cuando somos niños queremos ser mayores y cuando somos mayores añoramos la niñez.
    Cariñitos abuela

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  7. La inocencia perdida.

    Que triste, me resulta.

    Pero la vida sigue, amiga.

    un abrazo.

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  8. Muy querida amiga, las palabras que nos traes hoy, están rebozantes de hermosas pinceladas que surgen en la mmente de todos nosotros, y de las cuales se puede sacar la mejor de las moralejas:
    La vida hay que vivirla en cada instante, porque cada uno de ellos tiene la experiencia de engrandecernos, si sabemos entenderla.
    Gracias por tus buenos deseos en mi bitácora.
    Un fuerte abrazo.

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  9. Cuanto puede cambiar una vida dependiendo de la infancia que se tenga, verdad?


    Saludos y un abrazo.

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  10. muy bello relato. me encanto.
    besos

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  11. Querida Abuela, gracias por expresar con bellas palabras mis recuedos de infancia. Y ahora perdona, me estan esperando mis dos amigos en la esquina para irnos al río.

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  12. Que hermoso lo que escribes.

    Un abrazo
    BB

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  13. Interesante relato. desemboca en una realidad que no necesita de comprobación.

    Saludos cordiales, querida Abue.

    Hasta pronto.

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  14. La infancia esa parte de la vida mas bonita, en que los niños juegan y rien espontáneamente.
    Bonito y tierno el relato.
    Abrazos interminables para ti

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  15. Yo,lo que mas echo de menos es ir a tirar piedras al rio,ya ves que tonteria.
    Abrazos.

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  16. Cuan cierto lo que expresas , cuando chicos vemos a los adultos como los poseedores de todo, ja ja

    Luego crecemos.....

    Cariños

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  17. Me parece maravilloso, Abuela, con qué facilidad extraes la moraleja de cada uno de tus relatos, que siempre rebosan entrañable dulzura.
    ¡Cuánta razón tiene! Yo también quería ser mayor cuando era una niña, y ahora, cuando por cualquier razón me vienen esos recuerdos de mi infancia, casi no puedo remediar que alguna que otra lagrimilla asome a mis ojos.

    Gracias por hacernos bajar, aunque sólo sea por el tiempo en que leemos tus relatos, de este mundo de locura, de prisas..., para darnos cuenta de que la vida es mucho más.

    Un beso.

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  18. jeje, qué tiempo tan bonito Abuela, la pena es que, como pasa siempre, no sabemos valorarlo en su justa medida hasta que ya ha pasado... qué le vamos a hacer!!! Los humanos somos así... Abrazos ;-)

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  19. Quiero volver a las tacuara a pescar mojarritas en el brazo del Salado, a mi espacio encantado donde quedó estancada mi vida. Allí no veía las miserias.
    Una belleza.

    Mi cariño.

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