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lunes, 13 de septiembre de 2010

NOCHE DE PIRINGUNDIN.

El silencioso caer de la garúa, amortiguaba los pasos del hombre.  Pantalón bombilla, zapatos con tacos, que le daban un poco de altura, atajaba el frío y la humedad con el funyi tirado sobre los ojos, y el cuello levantado del saco cortito.  Dejaba tras de si la estela de humo blanco, del cigarrillo en su boca.
Soledad...  Un barco se anunciaba con su ronca y lejana sirena.  Como volviendo al presente aceleró el paso, las veredas del bajo, estaban rotas de puro viejas, y olvido.   El viento,  traía la música del piringundin como bailando con ella en el aire, se oía de lugares diferentes cada vez, ya se veían sus luces.
Entró y se sintió cómodo, ignorado por los presentes, en un entablado, vestidas como hombres, señoritas, simulaban tocar en la orquesta, mientras en una fonola sonaban un tango.
Chicas encorsetadas, y de ligas se paseaban por el salón ofreciéndose, otros bailaban, como eran pocas las damas, algunos hombres bailaban entre ellos.
Apoyado en el mostrador,  esperaba que el empleado,  terminara de verter el agua fría  sobre el terrón de azúcar que estaba en la cuchara,  que cubría la boca del vaso.  El fino verdor del ajenjo, se tornó blanco al contacto con el agua, esa era la magia que amaba de la fiel absenta,con ella todo cambiaba, cerró los ojos y de un trago bebió, sintió el anisado amargor transformarse en fuego,  mientras bajaba por la gola.  Pidió otro, el calor le hizo sudar.  Recién entonces pagó un pote de ginebra, y se sentó a ver pasar sus fantasmas, aquellos que llegaban cada noche de piringundin.  Juntos terminaban en un sucio cuarto, abrazados a un ser tan solo y triste, como él y sus sombras.  Dolor de soledad, de olvido, cuantos hombres sin hogar, llegaban cada noche,  tratando de olvidar en un trago de ajenjo, el dolor de sus vidas
Apretando el pote, buscaba la salida entre cuerpos, algunos abrazados, otros dormidos sobre una mesa, el hombre del mostrador limpiaba.   La fonola en un giro sin fin, hacia llorar la púa sobre el surco del disco, el gato siamés, perezoso,  destrozaba un almohadón.  La luz del sol estalló en sus ojos, aun estaba vivo.
Enfiló a la dársena, donde trabajaba en la estiba, otros como él, que se refugiaban de la noche, hacían fila para recibir su trabajo.  Se acercó dispuesto a comenzar otro día. 


17 comentarios:

  1. A veces cuando te leo abue, siento que estoy leyendo el inicio de una novela. Creo que podrías continuar con ese relato y convertirlo en novela.

    Saludos cordiales.

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  2. Me encantan los piringundines, pero hay gente demasiado sufriente y solitaria por ahí.

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  3. excelente texto mi apreciada amiga. siempre es un gustazo visitarte.
    besos

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  4. Querida Abuela, me equivoqué y leí Noche de Pilinguis, perdona. Tengo que aprender argentino, ¿Porque no le haces caso al primer comentario? Sería un lujazo apreder con tus palabras.
    Un saludo.

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  5. Querida abu, lo confieso he tendio que buscar en el diccionario la palabra Piringundin, me sonaba muy simpática y no encajaba con la historia y, ahora, lo entindo.
    ¡Gracias internet por tus diccionarios!.
    Es una preciosa y triste historia, se respira la soledad del personaje.
    Te felicito por tu hermosa entrada.
    Besotes con traductor incorporado, jeje...

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  6. Abu, yo tambien he tirado mano del diccionario ya que mo habia escuchado nunca "piringundin".
    Siempre escribis unas historias muy interesantes.

    Un abrazo de otra Abu.

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  7. Bordas los relatos, admirada Abuela. Historias de cada día, reflejos de vidas, de soledades, de tristezas...

    Un abrazo,

    Luis.

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  8. Querida amiga. Tus relatos son siempre de una realidad que asombra a quien los lee.
    Aunque debo decirte que hay palabras que no entiendo, tengo algun conocido de tu precioso país por estas tierras que me las "traducirán"
    Un gran abrazo.

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  9. Gracias Abuela. He sentido el frío en mi espalda y la lluvia en mi cara. Afortunadamente siempre he tenido un hogar, aunque sea habitado solo por mí, pero qué triste es la vida de esta gente.
    Saludos y a aprender lunfardo!

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  10. soledad que cala los huesos querida Abuela, va mi voto para esa novela !

    Un abrazo enorme

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  11. Tus relatos me transportan a la bella atgentina, utilizas palabras que no conozco y de las que ignoro el significado.
    Nos narras hitorias con alma que llegan al corazón.
    Un beso.

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  12. Wooow, tu relato es como ver una pelicula del oeste americano, así se ven, bueno así me la imagino.
    ¡Grandiosa imaginación tienes Abu!
    Hazle caso a Pluma Roja y termina la novela.

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  13. Existe... esa escena existe, se huele...se siente... se saborea.
    Un beso.

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  14. Con este relato nos has regalado bellas imágenes, olores, sabores y, sobre todo, profundos sentimientos.
    Me uno al "coro": Qué continúe la novela!!!
    Gracias, abuela linda.

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  15. Querida Abuela

    De tus historias que más me han gustado. Todo: la descripción de ese hombre, imagen misma de la Soledad, la alusión a los fantasmas que todos cargamos, la idea de fantasía y alucinación provocada por el Absenta. Todo, incluido el imaginario ulular del barco con su promesa de escape a lugares desconocidos.

    Un abrazo fuerte

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  16. Es triste que haya quien tiene que olvidar su soledad de esta manera. La narración como siempre fantástica Abuela, me haces ver hasta los colores de la estancia. Un abrazo!

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  17. Abuela querida, eres la narradora más entrañable de la red, este triste y melancólico relato da fe de ello y por eso, cuando ayer me concedieron el premio "Reina Bloguera" y me pidieron compartirlo con cinco mujeres blogueras cuya labor realmente lo mereciera, pensé en ti y en que mereces ser reina de la red, porque tienes un talento y una personalidad indicutibles. Pásate por mi blog principal cuando quieras, (el que es de color rojo) y verás allí tu nominación, el enlace a este tu blog y tu premio, cuya foto puedes copiar y colgar en este blog. Te paso el enlace del post donde figura, aunque ahora mismo es el primero que verás al entrar en el blog, (si no lo encuentras, copias y pegas esto en la barra de tu navegador):

    http://maytedalianegra.blogspot.com/2010/09/premios-que-comparto.html

    Un beso y un abrazo muy fuertes, Reina Bloguera!!!

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