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martes, 7 de septiembre de 2010

PAZ EN EL CAMPO.

La sobremesa de la cena, estaba como los sábados, extendida en el tiempo,  y anunciaba el día de descanso en el campo.  Los restos de una comida  humilde, pero abundante, estaban sobre la mesa.  Los vasos,  lentamente se iban vaciando,  en medio de  historias y risas.
La madre,  en el regazo sostenía al niño dormido, descansaba sus piernitas en el banco,   su hermano tenía los brazos cruzados sobre la mesa,  en los que apoyaba su cabeza.  Ambos niños, al igual que su perro, se relajaban como pichones con las barriguitas llenas, al calor de su nido.
De vez en cuando,  alguno daba un salto, cuando las voces y risas subían de tono bruscamente, el perro daba unos ladridos ahogados por la pesadez del sueño.
Avanzada la noche, la madre los cargaba en brazos hasta la cama, los desvestía y arropaba mientras el perro miraba.  Dejaba un beso en sus frentes y salía del cuarto.  Entonces,  el perro de un salto subía a la cama, donde se arrebujaba buscando el calor de sus dueños.
Afuera,  el viento silbaba suave entre los tamarindos, acunando la noche.  La luna parecía correr entre las nubes, arreadas por la briza rumbo al sur, buscando la lluvia.

24 comentarios:

  1. Ojalá que esos dias se repitan in eternus. A veces extraño esos día que nunca tuve, es algo desesperante. Y las horas se van.
    Un abrazo.

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  2. Ay, querida Abu...qué sensación tan plácida y bonita. Es que el campo es lo que tiene, respiras paz por donde vayas. Leyendote tengo la sensación de estar allí, con los niños, el perro, la paz y el silencio.
    Besotes.

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  3. Que diferentes esos sonidos del campo tan llenos de paz, de aquellos que nos sobresaltan cada dia en la ciudad. La ciudad inventó el estrés, madame, y el campo nos cura. Dichosa usted, que conoce esa paz.

    Feliz dia

    Bisous

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  4. HOLA.
    QUE LINDO, ES UN RELATO PRACIOSO, LA FAMILIA REUNIDA EN LA PAZ DEL CAMPO.

    BESOOOOOOOOOOOOS, Montserrat

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  5. Suerte tienes de estar en el campo, aqui en la gran ciudad ni por la noche se respira tranquilidad, estrés y prisas nada más.

    Besos querida y que puedas disfrutarlo muchos años.

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  6. El campo debe ser un gran motivo y aliciente para escribir, querida Abuela. Hace tanto que no hago un viaje al campo. creo que por eso ando tan neuras, je.

    Un beso

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  7. Cuanta paz.

    Ojalà el mundo tuviera mas de estos momentos.

    Un abrazo.

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  8. Que ganas tengo de mi gente y de mi tierra cuando te leo...No sé si son los años, mi Abu, o la ausencia de estos, pero como se extraña el terruño cuando se te visita.
    Un besito, mi linda.

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  9. Que placidez, que a gustito se tiene que dormir, con la paz quetransmite tu relato, abuela.
    Un abrazo, mejor,dos.

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  10. En el campo el tiempo adquiere otra dimensión, no hay prisas,las cosas se van sucediendo asi rodeadas de paz,con los ruidos suaves de la naturaleza, no hay nada más, no existe más...Un abrazo

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  11. Esta historia que nos cuentas hoy es muy aleccionadora para los tiempos en que viven muchas parejas..."no tienen tiempo para nada" Y en ese nada, enfatizo, es el tiempo que dedican a sus hijos, sobre todo en las ciudades más pobladas de nuestro planeta. Todo son prisas, agobios, compromisos sociales, trabajo etc. etc. etc.
    Gran relato
    Un fuerte abrazo.

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  12. Solo hay paz en las almas buenas... Y eso se nota, querida amiga. Y el campo hace florecer esa paz con su belleza, restaurando sinsabores y tristezas.

    Un beso,
    Luis.

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  13. Tus letras pintan cuadros delante de mis ojos y contemplar este me ha dado mucha paz. Un beso abu.

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  14. Vuelvo a casa y me encuentro con este relato de un momento tan a menudo vivido .
    Gracias a ti ,ahora si que estoy de nuevo a casa !!!

    Besos desde Málaga.

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  15. Tienes ese encanto abuela de hacer que viva el momento que leo.Muy bueno.

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  16. Bello relato Abue, lleno de calor. Saludos cordiales, muchos besos.

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  17. Qué relato tan tierno Abu, el perro me recuerda a Chico, aunque él tiene su espacio y no sube al cama, jeje. Pasaba a despedirme momentáneamente. Este mes me será muy complicado asomarme a su rinconcito y al ciberespacio en general. Le echaré de menos. Fuerte abrazo y hasta octubre!!!. ;-)

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  18. Qué bonito relato pleno de calma y sosiego, mi querida Abu, me ha gustado mucho, aunque eso es normal, los tuyos siempre me encandilan. Un besito, mi preciosa abuela.

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  19. Dejar un beso sobre los hijos es obligatorio en mi ideario de vida.
    Un beso, Who.

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  20. Tu relato es un poema.
    Ese viento silbando entre los tamarindos. Esa luna corriendo entre las nubes...
    Qué bendición tan grande vivir en un poema como el tuyo, abuela, con el privilegio de poder observar el sueño de los niños...
    Un abrazo de abuela.

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  21. 平和は尊い。
    しかし、現実は厳しいです。

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  22. que paz da lo cotidiano verdad? mi perrita también hace lo mismo ;)

    Un abrazo enorme

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  23. Esa paz que transmites es por lo que vivo en un pueblo,las prisas y el estres les dejo en la ciudad cuando termino de trabajar.
    Abrazos.

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  24. Has hecho de este relato , toda una fotografía móvil ,los detalles lo muestran todo ¡ excelente !

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Mateando

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