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lunes, 24 de enero de 2011

LA DAMA DEL TÉ

La taza  llegó a manos de la anfitriona, preguntó el gusto a su invitado, sirvió el té y agregó una gota de leche.  La indiferente cortesía, hacia mas deliciosa la tertulia.  La dama halagaba a sus visitantes, con esplendida vajilla y amables temas de conversación.  El fondo de un piano, mantenía alerta los sentidos.  Un invitado repitió la ceremonia, la mujer tomó de su mano el recipiente, solo ellos notaron el tembloroso roce, que humedeció sus manos.  El cerraba los ojos, no quería mirarla, recordaba los momentos de amante entrega, que desmentían a la dama educada y amable, que tenía frente así.  El vestido bello, pero riguroso, le daba ese halo de sencilla decencia, propia de su rango de cofrade parroquial.  Tendía el altar de los domingos, y fiestas de guardar, con el mismo celo con que servía el té de los jueves.  Era una mujer generosamente dotada en los sentidos, y en el espíritu.  Ahora, mientras atendía su casa,  en el doméstico gesto de servir una taza de té, emanaba de ella ese magnetismo que atraía, como en los momentos de intima pasión, en que ejecutaba el rito del amor, con devoción de vestal.  En su ser, las esencias se conjugaban,  alimentándose en mutua complacencia.  Nada de atroz significado era su vida, dama conspicua y promiscua , tendía la mesa de varios señores.

24 comentarios:

  1. Qué rica una taza de té!!!, no se desprecia a nadie, se invita a todos, no te parece?, ja ja ja. Cuánto amor observé en el ritual de la dama de té.
    Gracis por publicar. Cariños.

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  2. Esto podría ser la introducción a una novela o un cuento extenso. Me quedé con ganas de continuar leyendo.

    Feliz semana mi querida amiga.

    Besos.

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  3. Ciertamente me quedé con ganas de saber mas de esta dama. Es un episodio propio de un tiempo ¿quiza pasado? con una gran dosis de hipocresia y a la vez romanticismo oculto... Besos abuela

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  4. Vaya, madame, no se puede una fiar de las damas que sirven el te! A veces las apariencias engañan :)

    Feliz comienzo de semana

    bisous

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  5. Que bella forma de relatarnos el ritual del té, tan trascendente en otras culturas. Un abrazo.

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  6. Una bonita historia de amor y pasión para un bell-seller, continuala.

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  7. Ay, abuela,que prometedor inicio para una bella historia de amor.
    Un abrazo.

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  8. Muy buena historia...vaya manera de servir un té...me imagino que los caballeros estaban encantados con toda esta sensualidad y misterio...un enorme abrazo mi querida amiga...feliz inicio de semana :-))

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  9. Mucha de esa 'liturgia' se ha perdido en estos tiempos, querida abuela. Hoy que todo se habla y se muestra abiertamente -sin importar a quien se lastima- no tiene lugar para esos encuentros clandestinos y esas simulaciones del juego provocador y ¡por qué no! tan elegante.

    Opino como la mayoría, amiga, tal vez deberías profundizar la historia y crear un relato largo :) más que nada para que sigamos disfrutando de tu sutil pluma

    abrazos

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  10. ¡Que lindo! Me encanta la imagen de esta dama, me gusta imaginar su vida llena de dobles sentidos: cortesía, amores y cumplidos.
    Besitos querida abu, gracias por despertarme una pícara sonrisa.

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  11. aja!!! picarón escrito..muy bueno por otro lado,pero así no te había leido..y la verdad,coincido con Pluma toa..da para mas!!!!,que tal un capitulo 2??!!
    besitos!! y de vuelta por aquí!

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  12. Estimada abuela, bonito relato y con su picardia correspondiente, muy rococó que por cierto, dudo que hoy endía se estilen semejantes métodos. No digo que no tubieran su "encanto", pero ....., efín.

    Te agradezco tus comentarios y que te gusten mis fotos, lo que no entiendo es que las encuentres "pequeñas", en teoria si clicas dos veces seguidas encima de cada foto, se tienen que engrandecer hasta ocupar toda la pantalla de tu ordenador y de esta manera se aprecian todos los detalles con claridad.

    Hasta pronto y un saludo muy grande.

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  13. Abuela , no se porque pero la escena me ha parecido sacada de otro tiempo, de la época romántica llena de buenos modos y delicadeza... me imagino a la dama, me imagno hasta las tazas de te...me imagino la mirada de la dama ...
    Me parece estar viendo un hermoso cuadro.Gracias por tan lindo momento.Un abrazo

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  14. Ah! la delicadeza del té, todo un protocolo que no se practica en los tiempos actuales... Me ha encantado abuela, eres un ecanto de las buenas maneras. Un beso.

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  15. Esto tiene pinta de ser parte de una historia larga ;) Me encantó el final "conspicua y promiscua , tendía la mesa de varios señores". Por cierto, muchas gracias por el último comentario, me alagó mucho, que sepas que voy a hacer dos más de "Cartas de la Bestia a la Bella" :D

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  16. Abue:

    Me parece que esta narración se quedó con puntos suspensivos de una continuación, una lectura rica, sin duda.

    Un beso.

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  17. Bom dia!

    Adoro passar aqui!

    Beijo!

    Ótima semana!

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  18. Las damas del <té. podrían, ciertamente, esconder pasiones intensas y quizá algo 'prohibidas' bajo d esa capa de corrección y templanza. Y en ese misterio, quizá, radica su mayor atractivo.

    Un abrazo querida abuela

    PS Yo sería más la Dama del Café

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  19. La dama con su hermoso juego de té en porcelana de Royal Doulton, sabe muy bien el arte de seducir al servir una taza de la preciada infusión.
    ¿Vertería algo más que té dentro de la taza?
    MUY MORDAZ.
    Un fuerte y querido abrazo.

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  20. Abuela, qué relato más provocador y sinuoso... el juego de la seducción y de las apariencias, donde se es y no se es a la vez, donde los sentidos se sueltan y se reprimen según el momento y la conveniencia... es precioso, y lo has descrito tan finamente, tan elegantemente, que me recordó una escena de la historia de una geisha... cuentanos más, por favor.

    Mil besitos gordotes

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  21. FULL RELATO, MI APRECIADA SEÑORA.
    BESOS

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  22. Buenas noches..

    Paso a curiosear un ratito tu rincón, ahora que tengo un chance...

    Besotes de lindos sueños

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  23. Gratamente sorprendida del contenido de tu sitio, dejo aquí mi comentario pero lo he recorrido bastante. Bella soltura y frescura en tus escritos. Mucha complicidad y miles de amigos. No encontré tu perfil (soy muy bruta con los sitios cibernéticos)y más fuerza le da a su contenido.
    Un afectuoso saludo
    Mercedes Sáenz

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  24. Bonito y sugerente relato,que da para más...
    Odio la hipocresía y el "saber estar", odio a esas mujeres...y hombres.

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Mateando

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