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domingo, 9 de enero de 2011

MENTIRA MATERNAL.

Patio pobre, donde el viento barre las últimas hojas de los árboles.  Después de la tormenta, el niño recoge los pichones caídos de los nidos,  sin saber a cual pertenecían, los acomoda en ellos, pues las palomas igual los alimentaban.  Trataba de contarlas, pero en el remolino de plumas, siempre se perdía, sucedía que durante el frío invierno, solo quedaban  aquellas con sus crías, o las muy viejitas, las demás buscaban mejores climas.
Caía la tarde, en la casa brillaba la luz del quinqué, el olor del cocido  hizo dar un salto a su estómago, el abuelo ya esperaba su plato en la mesa, con su madre unieron sus manos dando gracias los tres.  Avanzada la noche, la madre tomó una bolsa y salió al campo, en un pozo pone el bulto, y lo tapa con una piedra, rogando que ningún animal la sacara.  Dejaría en libertad las plumas de las primeras palomas que dejaron su nido, buscando mejores climas.  La madre apretaba el abrigo, como si abrazara a su hijo, una lágrima, se hizo escarcha en su mejilla.  Entró a la casa a oscuras, y suavemente se metió en la cama.

25 comentarios:

  1. que relato más precioso y emotivo lleno de ternura y protección para que no sufriera su hijo, esta asturiana te da las gracias por escribir como escribes que llegas al alma y al corazón del que te lee. Un besin muy muy grande.

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  2. Hola buenas tardes:

    Ay lo que es capaz de hacer una madre.

    Gracias por compartir es relato tan lleno de ternura.

    Recibe besos, Montserrat

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  3. La madre, es lo más grande que Dios nos ha podido regalar.
    ¿Qué no hace una madre por su hijo?
    Para cada una de ellas mi pedestal de oro y piedras preciosas.
    Como siempre, me impactas con tus relatos.
    Un gran y querido abrazo.

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  4. Pero que tierna que eres abu, con qué sencillez relatas una ternura de historia que estremece hasta el alma.
    Besos.

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  5. La madre que hermoso nombre y que no hace una por sus hijos.Yo hace 5 años que la perdí y todavia la sigo añorando.
    Un placer compartir este relato tan emotivo.

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  6. Muy dulce, muy dulce tu relato. Besos.

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  7. Madame, muy hermoso y lleno de sentimiento.
    usted sabe bien las cosas lindas que una madre es capaz de hacer.

    Feliz tarde

    Bisous

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  8. Buenas noches...

    Todo un placer venir a saludarte, ya que tu puerta se encontraba abierta.. una delicia... gracias..

    Un saludo

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  9. Grandes las Madres y las Abuelas!!! Tierno y precios relato, Abu. Abrazos ;-)

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  10. Esta medio confuso... creo que me quede en la espectativa de algo... algo que no logro interpretar... buen relato :P Saludos Cordiales!!

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  11. Bonita anécdota.

    Muchos besos abue.

    Hasta pronto.

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  12. Auch. Me sentí un poco triste y con frío. Conmovedor relato sobre un amor maternal un tanto diferente.

    Abrazo para ti, querida abuela

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  13. Por ver a un niño feliz se arranca una el corazón. Un abrazo Abuela.

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  14. Las madres y abuelas protejen a sus pequeños de todo aquello que consideran que les hará sufrir y en ese empeño no dudan en cargar todo el peso en su mochila.
    Cuanta ternura!
    Besos Abu

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  15. Bellísimo y muy tierno, como es habitual en ti, mi querida Abu. A veces es necesario ocultar la verdad para evitar el sufrimiento, sobre todo si es el de un hijo. Un beso grande, mi buena amiga y escritora de la ternura.

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  16. claro, eso es lo que tiene ser madre y abuela

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  17. Cuánta dulzura, querida abuela... ley de vida que no tiene por qué romper la inocencia tan pronto.

    dos abrazos y feliz semana

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  18. Amiga, asi es una verdera madre. Un gusto leerte. Besos, cuidate.

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  19. Preciosura! A veces, el mundo nos exige una mentirilla para no sumar dolor! Un abrazo.

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  20. Con la lentitud que aporta la tranquilidad paso a disfrutar un día más de tus letras enlazadas con el primor de la pluma que sabe sonreír en cada renglón escrito...

    Hoy es día de fiesta y armonía para pasearse por las verjas de los amigos y posar en ellas un suspiro emocionado al ir encontrando el afecto que nos abre la puerta incondicionalmente y nos dice adelante...

    Un beso y un ramito de azaleas para que sigan guardando tus pensamientos llenos de sentimientos...

    TQ.

    María del Carmen

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  21. Preciosa tu narración, donde describes las cosas sencillas que pasan cada día en el campo. Y las mentirillas buenas son, no siempre. Besos amiga.

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  22. Mucha ternura en tu relato, Abuela, hacía un tiempo que no pasaba y ya lo estaba sintiendo.
    Te dejo un beso enorme.
    Humberto.

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  23. Estimada amiga.
    ¡Vaya vaya! si hay ternura en su bello relato.
    Gracias, gozo con sus letras.
    Reciba mi ternura
    Sor.Cecilia

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  24. Abuela querida, escribes con el corazón. Abrazos

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