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martes, 1 de marzo de 2011

SÉPTIMO HIJO VARÓN

He regresado a mi mundo virtual, tan necesario para mi, como las cosas del espíritu, no los veo, pero siento sus fuerzas y afectos, que me atraen a este sitio, a conjugar letras y verbos, como escribir, y compartir.
Gracias amigos...

                                                     Séptimo Hijo Varón.

  El día luminoso homenajeaba la celebración familiar, la mañana de verano se anunciaba calurosa. Endomingados, unos mas elegantes, otros no tanto, algunos de prestado, todos felices de estar compartiendo afectos.  Ese día se acristianaba el séptimo hijo varón de Salustiano, se comentaba que vendría el presidente, en persona a apadrinar al niño.  Las mesas lucían engalanadas con manteles de papel florido, sujetos con chinchetas.  Las fuentes con comida, comenzaban a chorrear sospechosos líquidos por efectos del calor, flotaban las botellas en recipientes, donde el hielo, ya no estaba, y las etiquetas de las mismas, simulaban barquitos de colores.  Se apagaban las voces y los ánimos por la larga espera.  Al fin, la polvareda apenas dejaba ver el destartalado auto del jefe comunal, comenzaron las risas nerviosas, las ubicaciones de rigor.
Tímidos aplausos recibieron al intendente, "la agenda apretada del presidente impide su presencia", dijo dándose aires de importancia, anunció que él lo reemplazaría.  Entregó a la humilde madre, con el niño en brazos una canasta de frutos de la zona, y un aparatoso ramo de flores, al padre un cheque con algunos pesos, y una medalla que brillaba como el oro, pero no era de oro.  Concluida la entrega de presentes, el cura se colgó la estola, y hecho las aguas benditas al niño, que llevaría el nombre de Robustiano, como conjuro a un futuro de luchas y miseria.  Se sucedía el festejo gastronómico, el niño dormía prendido al pecho de su madre, arrullado por las risas de sus festejantes.  Los comensales anunciaban su saciedad, limpiando su boca, con un trozo de pan, que luego comían.  El musiquero ocupaba su lugar, y comenzaba el bailongo.  Los vasos siempre llenos, las miradas confundían su destino, posándose en lugares prohibidos, las sonrisas consentían, aquello que negaban las palabras.  El calor y la alegría se unían abrazando  las pasiones, caían las prendas, empapadas de los sudores mezclados en danzas y arrumacos, se olvidó el protocolo debido a la ocasión, y todo regresó a su cauce, el de vivir cada día, sin pensar en el que viene, sin fantasías que no caben en su mundo, igual que la presencia del presidente.  Fue una ilusión, que los obligó a una falsa esperanza.  Ahora si, seguros en su habitat, sin extraños eran ellos, todos ellos. 

36 comentarios:

  1. Que bien pintas una realidad tan triste.

    Buen relato, Abuela.

    Un abrazo.

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  2. Hola abu:
    Que contenta estoy de volver a leerte.

    Este bonito relato rural, me ha encantado.

    Que felices todos juntos celebrando el bautizo de Salustiano, a pesar de su pobreza.

    Al fin y al cabo para que querían a la Autoridad.

    Besos, Montserrat

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  3. Celebro tu regreso!!!.
    El relato como siempre buenisismo, me parece estar en el lugar.
    Un abrazo.

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  4. Me alegra un montón volver a leer tus relatos siempre tan originales y bonitos, como el que has puesto hoy , 7 hijos ya podia ir la autoridad al bautizo !!! MADRE MIA!!.

    Un fuerte beso amiga.

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  5. ..qué bueno,yo llego de vacaciones,y tu de las del otro tipo..ahora mereces este tiempito para ti!!!
    Siempre tan vividos tus relatos,tan sentidos!!!
    y no importa su clase o pobreza..por que no eran pobres de espíritu!!! y eso es lo que pesa!!!
    beso bien grande cargado de energías!!
    Bali.

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  6. Buenas tardes, abu. Ha merecido la pena esperar: tu relato me ha encantado. Yo he vivido celebraciones de ese tipo. Parece que hubiésemos estado juntos en el bautizo. Y al séptimo, descansó. ¿o no?
    Un abrazo

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  7. Feliz de tu retorno leo con avidez tus palabras...siempre tan sencillas, tan emotivas tan de la vida.
    Es un placer volver a leerte. Espero que te haya hecho bien estos días de descanso.
    Besitos.

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  8. Feliz regreso, Abu! y genial relato, lo de las chinchetas para sujetar manteles, me suena un tanto, jeje ;-) Ah! y qué quiere que le diga, igual mejor sin la autoridad... Abrazos ;-)

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  9. Bien, madame, y regresa usted con una fiesta!
    Bienvenida de regreso. Espero que haya tenido unos felices días de descanso.

    Feliz tarde

    Bisous

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  10. Si hubiese nacido en este tiempo, tendría una hermosa madrina. Pero bue, ideologías aparte, como siempre, abuela, impecable y detallista. Besos que atraviesan las sierras.

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  11. Como siempre tus relatos como la vida misma...
    Me alegro por tu regreso...ya te echaba de menos...

    Besos,Vega Pasión.

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  12. Gracias por volver, abuela.
    A los politicos se les da muy bien acudir a bautizos y dar besos en época de elecciones.
    Un abrazo.

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  13. Abu, encantada estoy de tu retorno... hermosisimo relato el de ese bautizo de Robustiano, tan extraordinariamente bien pintada la escena, que me he sentido ahí mismo, dentro del festejo y del bailongo, como una más del pueblo... gracias.
    !Precioso!

    Besotes gordísimos

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  14. Me había perdido tu despedida Abue, ya te estaba extrañando y me preguntaba si estarías bien. Bienvenida y muchos besos.

    Hasta pronto abue.

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  15. Espero que los días de descanso fueran muy felices para ti. El relato, precioso, como de costumbre, un placer volver a leerte. Besos.

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  16. Mi amiga querida, hoy voy a celebrar su regreso!Me encantam sus relatos llenos de sentimientos, como el bautismo de Robustiano.Muy bueno tenerte de vuelta!!!! Te abrazo

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  17. Que bien Abuela que estes de vuelta, echaba de menos tus letras. Y que bien que vuelves con un bautizo, y toda una fiesta calurosa.

    Me encanto tu regreso.

    Besos

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  18. Hola abuela me alegro que hayas vuelto ,echaba de menos tus relatos tan estupendo como éste,muy lindo por el festejo, no tanto por diferencias de clases.Besitos amiga

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  19. No está mal, no está nada mal. Como la vida misma. Un momento de dicha y luego.... Al talego.
    Saludos.

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  20. Me alegro de volver a leerte abue. Que relato! me he metido en él. Ciertamente lo mejor de la vida es ser uno mismo, sin hipocresías y siendo feliz con aquello que se tiene. Un abrazo fuerte...

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  21. ¡Bien regresada! y por la puerta grande, amiga ... un relato lleno de melancolía. La vida rural, tan difícil y dura pero llena de buena vecindad.

    abrazos, querida abuela :)

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  22. Hola abuela! me alegro que estes por aquí, buen relato y lo mejor para mí la palabra. "endomingados". Gracias por entretenernos con tu lectura. Saludos

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  23. Feliz regreso, veo que has vuelto descansado e inspirada. ja ja ja es cierto el asunto del séptimo hijo varón.
    Besossssssssssssssssssssssssssssssssssss

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  24. Un relato de vida, me ha gustado mucho cuando comienza "el bailongo", ser auténticos, sin esperas ni promesas.
    Que lindo tu regreso y con fiesta!!

    Saludos enormes y bonita tarde.

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  25. Excelente relato de un niño bautizado con padrino suplente.

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  26. SIEMPRE ES UN GUSTAZO LEER TUS HISTORIA.
    BESOS

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  27. Leyendo tu historia , parece que estoy viendo una pelicula italiana de los años 50 .
    Igual de real y ruda ....

    Besos desde Málaga.

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  28. Hola mi querida amiga...un gusto enorme que estes de regreso!! Lindo tu post como todos los que siempre nos comparte...un abrazo deseandote siempre lo mejor

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  29. Feliz regreso al blog abuela. Muy buen relato.

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  30. Los presidentes, los alcaldes y los altos mandos nunca asisten a sus compromisos con el pueblo siempre mandan reemplazantes,igual es muy feo eso.Pero espero que hayan disfrutado de la fiesta igual.
    SALUDOS

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  31. Siete hijos en los tiempos que corren parece un poco excesivo...

    Saludos.

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  32. Feliz regreso.
    Al final no importo si fue o no,siempre quedan los que importan.
    Abrazos.

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  33. Fiesta rural. Me recuerda a Cuba....Hola abue...¿cómo te fue en tu breve retiro? Besos y abrazos....

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  34. Gusto tenerte de vuelta, querida Abuela.

    Ya te he dicho que a veces tus relatos de pueblos, me recuerdan al mío.

    Abrazo

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  35. Precioso relato Abuela. Me ha encantado.
    Abrazos.
    Adelaida

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  36. Buenos dias Abu, un relato precioso lleno de humanidad y real como la vida misma, lo describes de tal manera que he tenido la sensación de estar yo tambien, presente en esa fiesta. Muchas gracias por tu trabajo.

    Un saludo grande.

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Mateando

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