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jueves, 7 de abril de 2011

HISTORIAS DEL JUNCAL

Los juncos de la laguna,  resistían inclinarse ante el viento.  La soberbia figura enhiesta,  formaba círculos en el agua, por el tembloroso esfuerzo de permanecer erguida.  Decían los lugareños, que cuando el viento silbaba entre ellos, eran los muertos del juncal, que pedían oración.  Esa noche,  los dispersos ranchos en el campo, permanecían iluminando a sus difuntos, y esas lucecitas, titilando,  parecían estrellas en el suelo de la pampa.
Todos en la zona vivían de dicho arbusto, que crecía a orillas del agua.  También eran propias de la zona húmeda, y protegidas por los tallos, las yarará, y las corales, temibles por su ofidico y mortal veneno.  Para cosechar la planta, el hombre se metía en el agua, con un brazo rodeaba la planta contra su hombro, con el otro,  machete en mano, daba un certero golpe de corte.  Ese abrazo, a veces se lo daba a la misma muerte, que sin piedad, prendía los colmillos de aguja en su cuello.  A la luz de la luna, brillaban las cruces en el humilde camposanto, donde alguna madre, esperaba el alba velando, y orando al ser querido,  en la angustia, que esa noche lo aquejaba, según los avisos del viento.  Con el amanecer amainaban los aires, se apagaban los cirios, y las viejitas dejaban a los difuntos descansar, después de arroparlos con sus rezos.

26 comentarios:

  1. Querida amiga-abuela intuyo la dureza de la vida en tu amada pampa, a tenor de la dulzura que destilan tus historias, basadas en ella. Este relato oprime el corazón y almismo tiempo hace aflorar una sonrisa, por la nostalgia.

    ¡¡pero qué bien que escribes, caramba!! :)

    dos besos

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  2. HOLA
    HERMOSOS TUS RELATOS.
    ME RECUERDAN A MI NOVELA SOBRE LOS INMIGRANTES. LA HISTORIA DE MIS TATARABUELOS QUE VINIERON DE SUIZA.

    LUEGO MI BISABUELA QUE SE CASÓ UN UN FRANCÉS, LOS CAMPOS ARADOS, LAS COSECHAS, TODO A MANO, ARREANDO EL GANADO...

    LOS CAMPOSANTOS EN LA SOLEDAD DE AQUELLAS REJAS DE HIERRO NEGRO ENTRE LOS TRINOS Y EL VIENTO COLÁNDOSE POR LOS RECODOS DE LAS CRUCES SANTAS.

    QUE BELLO!

    BESITOS

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  3. Triste relato, la vida del trabajador en el campo en esa Pampa debe ser muy dura. Lo describes increíblemente. Muy bello Abue.

    Muchos besos.

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  4. Que tristeza, que texto pleno de videncia.

    Abu, sos un verdadero placer!

    =) HUMO

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  5. No sé, pero te leo y siento la vida que late en cada palabra, imagino serán esos aires de campo impresos en tus letras.

    Un saludo grandote y buenas noches.

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  6. Triste lo que nos cuentas hoy,abuela. Se me erizan los pelos solo de pensar en la mordedura de una coral.
    Un abrazo.

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  7. Que relato tan interesante, lo he vivido intensamente a cada frase. Impresionante abuela, la historia de los juncos.

    Besos y buen fin de semana.

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  8. Madame, usted nos hace ver con sus palabras los juncos de la laguna y las cruces en el camposanto, y todo es siempre tan hermoso y tan real que nos parece vivirlo.

    Feliz fin de semana, madame

    Bisous

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  9. Debe ser que los juncos son testigos de todas nuestras miserias y nuestras pequeñas alegrías...

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  10. Me trae recuerdos.

    Buen relato, Abuela.

    Que tengas buen fin de semana.

    Un abrazo.

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  11. Uf, nunca hubiera creído que fuera tan peligroso y temerario ese trabajo.
    Es francamente realista tu relato, se me han puesto "los pelos de punta" imaginando.
    Besotes.

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  12. Olá!

    Um excelente fim de semana!

    Como você está?
    Desculpe a ausência, é que ando com muitaa coisa na faculdade e no trabalho.


    Beijo grande!

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  13. Guauuuuuu, abue, escalofriante historia... Historias reales, de todos nuestros pueblos; de nuestra tradición y de nuestra cultura producto del mestizaje indígena.
    Excelente. Me encanta.

    Un beso y feliz finde, querida amiga.

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  14. Lindo pero a la vez escalofriante tu relato amiga querida...espero y deseo que tengas un maravilloso fin de semana...te envío un gran abrazo directo de mi corazón al tuyo

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  15. cuando leo un texto como éste, querida abuela, estoy segura de que has vivido lo que escribe, no seria posible escribir tan bien sobre cosas desconocidas. Debes tener vivido muy intensamente! Un fuerte abrazo

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  16. Una vida dura, abuela.
    Cuando veo los jóvenes y niños de ahora, viviendo mucho al día, con caprichos y sin responsabilidades, pienso en cosas como las que cuentas.
    Un fuerte abrazo.

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  17. Como siempre amiga, un placer pasar por tu casa. Pasa un buen fin de semana.

    Saludos y un abrazo.

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  18. Maravilloso relato que nos habla de la solemnidad de la muerte y el reto de estar vivos, machete en mano.

    ¡Un beso, Abuela!

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  19. Ein sehr tiefgründige Geschichte, gefällt mir sehr gut!

    Servus und so long
    Kvelli

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  20. Que duro sobrevivir día a día !!!. Gracias porque a traves de tus relatos voy conociendo un poquito la vida en tu tierra.
    Un abrazo.

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  21. Parece tu relato escapado de cuentos de amor locura y muerte, cuánto talento Abuela, y que curioso tu mundo!
    Un gran cariño para ti!

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  22. Que mágico mundo! que bonito, es un placer leerte siempre...
    En mi blog tengo algo para ti. Un abrazo

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  23. Querida Abuela.

    Tengo pensado ir mañana lunes a Daroca. Sino pudiera iría el miércoles. Naturalmente que el post de esta visita te lo voy a dedicar a ti.

    Con cariño,

    Luis.

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  24. El junco se dobla, pero no se parte por mucho viento que haga: esa es su virtud.
    Devuelvo tu amable visita a La Acequia, en la que espero hallarte siempre que lo desees.

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  25. Como ya sabes estoy descansando unos días, lo que me ha prohibido el famoso tiempo pasar a felicitarte el fin de semana. Pero sí, hoy puedo disponer de un instante y al menos despedirte el domingo con la alegría que siempre llevo impresa en mi interior.

    Deseando que inicies una semana donde se cobijen todas las ilusiones que ya tengas trazadas sin rendirte a hacerlas posibles.

    Un beso te dejo acompañado de una leve sonrisa, que en mi se proyecta de armonía cuando te estoy escribiendo estas letras.

    Marí

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  26. Qué bella metáfora: los juncales resistiendo todo.

    Un abrazo, querida abuela

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Mateando

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