Me siguen...

Traductor

jueves, 5 de mayo de 2011

EL CHOCO Y EL MICHI

En el rancho de adobe y paja,  no tenían eco las voces, las palabras se quedaban en el aire, ahisito nomas, acariciando los labios.  El Choco(perro pequeño), se deleitaba en su dulce modorra, mientras su dueña, sentada en una silla bajita, removía el dulce de naranja.  Ella siempre ocupaba su tiempo, y mientra cantaba o rezaba, entretenía el cuerpo y el alma.  No sé por que ese afán de moverse, tan lindo que es estar así, prefiero aguantar las pulgas que pican, antes de mover la pata.  Llegaba al fogón el Michi, el gato de la casa, ambos teníamos un pacto de no agresión mutua.  Su pelo era suave y calentito, de vez en cuando me hacia estornudar.  Ronroneando, como avisando su llegaba, se pegó a mi lomo.  La abuela dejó la pala del dulce, y tomó el crochet, tocaba el turno de los rezos...y vamos santa María.  Todo lo que hacia en su soledad, era para los niños del barrio y la capillita.  Cuando el sol calentaba la media mañana, con un jarrito  regaba,  el piso de tierra apisonada de los cuartos, luego barría  con una escoba de jarilla, ¡ la tierra brillaba!.  Los días de pesadillas eran cuando tocaba sahumar el rancho, para correr las pestes, y atraer la prosperidad, ni hablar de los días de agosto.  En ese mes se preparan los linimentos con ruda y alcohol, ademas de la caña dulce con ruda, Michi, y yo nos acurrucábamos abajo del paraíso hasta que terminaba la sesión de alquimia.  Lo mas lindo era la noche, el pabilo jugaba a las escondidas con el Corazón de Jesús, alumbrándolo hasta que llegaba el día.  La abuela se dormía rezando, y al son de la oración Michi en su regazo, y yo a sus pies, en esa dulce armonía nos dormíamos los tres.

23 comentarios:

  1. Vos me haces recordar tanto a mi niñez en el campo, que vuelvo a ser niña...hasta me picaron las pulgas!

    Un saludote grandote, desde Salta hasta allá.

    ResponderEliminar
  2. El Choco y el Michi encontraron un lugar acogedor. Mucho mejor para ellos ese rancho de abobe y paja que vivir en el medio hostil de la ciudad.

    Feliz tarde

    Bisous

    ResponderEliminar
  3. que te puede decir esta asturiana que no te hayan dicho ya magna y sensible escritora y poeta, solo me queda darte miles de gracias por concedernos el privilegio de ser testigos de tus sublimes y bellas letras, un besin muy muy grande princesa.

    ResponderEliminar
  4. !En el rancho de adobe y paja, no tenían eco las voces", Me encanta esta figura.

    Un precioso cuadro costumbrista querida abue.

    Muchos besos.

    Hasta pronto.

    ResponderEliminar
  5. HOLA AMIGA

    HERMOSO PAISAJE DE CAMPO.
    ME HACES ACORDAR A MI ABUELA QUE TEJÍA AL CROCHET SUS MAÑANITAS EN LA GALERÍA JUNTO A SUS GUARDIANES Y LA GATA LOLA.

    ME TRAE TANTA NOSTALGIA DE LAS PAMPAS.

    BESITOS
    GRACIAS POR RECORDARME TANTO MI INFANCIA Y LA DE MI FAMILIA.

    ResponderEliminar
  6. Hermoso, me transportaste con mi Jechu, con esa calidez con la que narras.

    Mil saludos y abrazos.

    ResponderEliminar
  7. Un momento, un tiempo de paz. ¿Todos añoramos ese estado o sólo yo? Yo creo que casi todos.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  8. Es increíble como lográs hacer brillar cosas que nos parecen intrascendentes. Un abrazo

    ResponderEliminar
  9. ¡Que ternura de imagen! Me encanta iamginarme a los tres...qué bien lo describes.
    Besitos.

    ResponderEliminar
  10. Hola estimada amiga:
    Un relato muy tierno, me ha gustado su final«En esa dulce armonía, nos dormíamos los tres».
    Le dejo un beso de ternura
    Sor.Cecilia

    ResponderEliminar
  11. Qué bella estampa! Es un placer recordar junto a tí esa bonita historia. Saludos Abu.

    ResponderEliminar
  12. Me encontré un poco en su historia,querida abuela, yo y mis mascotas.Un abrazo e un besito

    ResponderEliminar
  13. Abuela, como siempre un placer haberme pasado de nuevo por tu casa. Pasa un feliz fin de semana.

    Saludos y un abrazo.

    ResponderEliminar
  14. Abue,recordé con nostalgia los meses que pasé viviendo con una humilde familia de pescadores,sencillos de vivir,pero enormes de corazón y llenos de amor hacia la humanidad.
    Llegue hasta tí mi cariño desde estas tierras mexicanas.
    Que lindo escribes !!!!!

    ResponderEliminar
  15. Que bello relato abu... y como nos sumerges. Felicidades!!! Un abrazo

    ResponderEliminar
  16. Una dulce escena familiar :)

    abrazos abuela-amiga

    ResponderEliminar
  17. La vida sencilla de la gente buena, de la gente que no tiene envidia, ni piensa en hacer daño a los demás.¿Donde ha quedado esa gente?, ¿por qué se multiplica como plaga la maldad?
    Un abrazo querida amiga:Doña Ku

    ResponderEliminar
  18. Hola, Abuela Frescotona

    Le escribe el "baterillero" desde Perú. El que le agradecía en otra oportunidad, su opción de convertirse en seguidora del blog que escribo.

    Hoy debo agradecerle la suavidad con que escribe las andanzas en ese rancho de adobe y paja. Donde las porfiadas palabras, se quedaban en el aire, acariciando los labios.

    Usted con su texto, nos ha acariciado el espíritu. Amén por eso.

    Carlos el baterillero

    ResponderEliminar
  19. Que hermosa semblanza de pobreza digna y generosa. Besos tía Elsa.

    ResponderEliminar
  20. Bello y tierno relato, siempre es un gusto leerte.
    Cariñosssssssssssssssssssssssssss

    ResponderEliminar
  21. Bella narrativa, al igual que el contenido.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  22. Una historia entrañable, tierna, llena de recuerdos que ven la luz por "la boca de Choco".
    Me quedo con el olorcito del dulce de naranja mientras se cocina, es algo que siempre me encantó :)

    Besos, abue.

    ResponderEliminar
  23. Huy qué bonito un minino y un can conviviendo sin pleitos. Mi Abuela también rezaba mientras tejía. Pero no teníamos perro, sólo un gatito.

    Un abrazo querida Abuela.

    ResponderEliminar

Entre Chivitos

Entre Chivitos

Mateando

Mateando
Se ha producido un error en este gadget.