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miércoles, 15 de junio de 2011

RESCATANDO LOS RECUERDOS

Lentamente se acercó al lecho, tomo la mano de la enferma entre las suyas mientras besaba su frente.  Las amigas se miraban buscando los recuerdos.  La abuela llevó el ritmo de la charla tratando de entusiasmar a Delfina, con las historias y novedades del pueblo.  La señora amable que la recibió trajo el servicio de té, animada Delfina, ella misma lo sirvió.  La abuela se acomodó a la situación, pero extrañaba el mate que tenía guardado en el bolso.  La charla fue bajando la excitación del encuentro, y de a poco surgieron los temas de su real interés, la enfermedad.  Su amiga sufría el mal de las grandes urbes, la soledad y el desinterés.  De a poco comenzó a refugiarse en la casa, hasta llegar al último escondite, la cama.  La anciana preguntó por que hacia esa vida, la amiga contestó  que todo lo había vivido, poseído, viajado, estudiado, las personas cultas e interesantes de su mundo, ya no estaban.  Dando un gran suspiro la abuela soltó la risa, tanto reía que brotaron lágrimas de sus ojos, la carcajada hacía eco por la casa queriendo despertar las paredes.  Su amiga entre el asombro y el pudor, no sabía que decir.  - ¡¡Pero tú estas sana Fina¡¡  sal de esa cama y vamos al jardín, te contaré algo bonito.  Mientras la dueña de casa se vestía, salió y habló con Mafalda, la dama de compañía, regresó al cuarto y tomándola del brazo la sacó a la luz del sol.  Caminaron por la rosaleda en silencio, de pronto Fina se detuvo en un rosal, acarició la flor, aspiró su aroma -¿Recuerdas esta rosa? es ese gajo que tú me regalaste, mi esposo lo cuidó y siempre me traía su primera flor, al entregármela decía -A los amigos hay que cuidarlos-  Se sentaron alrededor de una mesita en donde esperaba el mate y el termo, - ¿ recuerdas Fina  aquellos días en que tú cebabas el mate, y yo hacía tus dibujos?-  La amiga miraba a la abuela con ternura -Que suerte que has venido...ahora también serás mi abuela, a pesar que tengo "algunos" años mas que tú, nuevamente la risa de la anciana  aleteaba el aire como una mariposa -No lo olvides- diciendo esto le alcanzó el primer mate.  La temblorosa mano tomó la pequeña calabaza, al sorber cerró los ojos buscando el placer de un hábito olvidado, la abuela la miraba recorrer el largo camino que conducía a sus raíces.

24 comentarios:

  1. Cuando leía y llegué "...al último escondite, la cama.", nunca hubiese imaginado el resto de la historia. Ni qué decir sobre el final. La vida es un regalo, disfrutemosla, verdad?
    Ah, yo mate en jarro y con unos buenos bollos y/o tortillas a la parrila.

    Un saludote enorme, que tengas lindos días.

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  2. Llega un momento que al ver que el mundo conocido no existe más, entra tremenda depresión y cuesta salir de ella. Menos mal existen buenos amigos que te levantan la moral.

    Lindo relato homenaje a la amistad y a la solidaridad.

    Besos.

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  3. Mi amiga querida, la amistad es lo mas precioso que tenemos!Hermoso cuento,trae esperanza y me alegró! Un fuerte abrazo y un buen dia!

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  4. un relato super tierno amalia,mientras hiba leyendo me imaginaba la escena y me emosione de leer tanta ternura entre dos viajas amigas compartiendo recuerdos y el mate,nuestro bien ponderado mate argentino que alli donde hay dos amigas jamas falta y mira que casualidad,que aca estoy yo tomando mates sola,por eso amiga te dejo un rico matecito cebado con esta rica agua valenciana,espero este rico!!!

    besotes reina y pasa un hermoso dia!!!!!

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  5. Qué bello canto a la amistad. Y a esos recuerdos que son a veces el mejor regalo y el más delicioso placer.

    Feliz dia, madame

    Bisous

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  6. Abriendo el comienzo del post de Mis caricias del Alama del día de hoy he dejado un detalle para ti que lleva impreso mi toque personal...

    Es un obsequio en el que le he puesto sentimiento, por estar a mi lado acompañándome y dándome el aliento necesario para continuar dibujando ilusiones en compañía de diversas emociones que hacen que el arco iris brille para mi con más intensidad de la que ya posee...

    A continuación hay un corazón que pide ser adoptado y para terminar el galardón Luz del sol, como ves regreso con una hermosa cascada de motivaciones para compartir.

    Feliz fin de semana para que todo siga siendo un compás de armonía a tu alrededor...

    Te aprecia y estima.

    María del Carmen

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  7. La historia continua y atrapa. Es una historia que va de la enfermedad a la vida. Trae ilusiones.

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  8. Casi se puede tomar ese mate.

    Los pequeños momentos. Eso es la vida.

    Buen relato.

    Un abrazo.

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  9. Abuela, siempre la vida nos ofrece una mano amiga.
    La soledad y el desinteres es una plaga que se extiende atrapando personas que aun tienen mucho que mostrarnos y ofrecer. Me ha encantado tu historia de salvamento de una persona viva.

    Abrazos.

    Nota: Estuve unos dias ausente; ya estoy de vuelta para disfrutaros.

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  10. Hola Ame:

    bien por est amigs que rescató a la buela de su soledad y le dió alegría de vivir.
    Besos, Montserrat

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  11. Bien por esta amiga, que rescató a la abuela de su soledad y le dió alegría de vivir.
    He repetido el comentario, por que el otro estaba mal mecanografiado.
    Besos, Montserrat

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  12. Qué hermoso relato, Abuela, son momentos que he vivido de otra manera pero en paralelo con las imágenes que muestras, excepto lo del mate, aquí el café... Pero hermoso sentir, paseo, entrañable compañía... eso lo que da el campo. Mi felicitación. Un beso.

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  13. Querida abuela-amiga, si la introducción fue buena ésta segunda entrega es bellísima. Todo un canto a la amistad, a la fidelidad, a la vida... gracias por compartirla :)

    dos besos y dos abrazos llenos de cariño, para ti

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  14. ME REGOCIJAN MUCHO SUS TEXTO. PORQUE SOY CAMPESINO.
    BESOS

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  15. Amalia:
    Es un dulce relato, un homenaje a la amistad, esa hermanas de la vida que elegimos y nos eligen. lo simple y cotidiano, como es compartir un mate., café, etc. alegra, y el sòlo hecho de compartir y escuchar al otro, en muchos corazones cambia su mirada con respecto a la vida.
    tqm abuuuuuuuuu

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  16. Conozco a alguien asi, alguien que ha buscado en la cama ese último escondite... y es eso... le falta la ilusión... la compañia... el recordar lo bueno que fue aquello que ya paso... los pequeños momentos que son la felicidad de nuestra vida...
    Necesita el continuo empujón de alguien cercano para seguir viviendo.
    Gracias Abuela por tan hermoso relato, por tan bello canto a la amistad.
    un abrazo fuerte.

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  17. Hola!!! Felicidades por este relato precioso y humano. Que bueno es tener amigas así, que quiten a uno de la soledad. ¡Cuesta tan poco este ejercicio! Hoy parece que corremos de un lado para otro sin darnos cuenta de quien necesita una palabra un abrazo, ¡un... tienes que salir de casa! Venga ya a tomar algo y charlar...
    Es muy saludable, para hacer felices a los demás y a nosotros mismos.
    Gracias por tus letras maravillosas. Es un placer pasar por esta, tu casa! Un abrazo de esta amiga que te estima. Se feliz.

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  18. hola como estas?
    despues de un poco mas de tres meses he regresado
    y he subido una nueva nota... te invito a visitarla..
    te dejo un fuerte abrazo!!!

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  19. Ya imaginé al leer la primera parte que se venía una bonita historia de amor y amistad.

    Es cierto, la ciudad es fría, nos aleja de los seres que amamos.

    Un beso abu, me gustó.

    mariarosa

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  20. Cuando lei la primera parte de este relato pensé..."Lástima...Cuando estaba a gusto leyéndola se termina..."
    Pero hoy al continuar leyendo la historia de estas dos amigas se que nos esperan momentos cada vez mas lindos y con un precioso mensaje..
    Besos abuela...la vida te ofrece tanto y a manos llenas que nadie debería desperdiciar ni un minuto...ni siquiera al final de todo, cuando la mayoría se ha ido..

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  21. Querida amiga, qué ternura de palabras. Es un relato cargadito de emoción y cariño. Es un placer leerte, abu, porque provocas una hermosa reacción en el alma.
    Besotes.

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  22. Me ha emocionado,abuela.
    Mi madre está a punto de cumplir 87 años y comienza a refugiarse en la cama.
    Un abrazo.

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  23. Conmovedora historia, Abuela. Al final no pude evitar sentir un poquito de nostalgia, quizá porque recordé a mi Abue.

    Un abrazo

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  24. Quisiera que fuera solo una historia, pero al ver a mi alrededor, se que es más común cada día. Ay que dedicar un poco de nosotros a los demás para no tener que esconderse en la cama.

    Gracias Abu.

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