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viernes, 12 de agosto de 2011

LA NIÑA Y LA MINA

Caminaban la tarde el grupo de niños, el sol quemaba, buscaban la sombra del barranco mientras se dirijan a ese lugar mágico que les despertaba todas las fantasías, la antigua mina.  Llegaron y se detuvieron a la entrada del túnel, arrojaban piedras a la oscuridad esperando el eco del golpe, soñando con un grito que les diese una aventura que contar.  Se desafiaban unos a otros, pero todos encontraban la excusa de la obediencia paterna para no entrar.  Las historias hablaban de los fantasmas de aquellos que quedaron para siempre en sus entrañas.  Uno de los niños de pronto se animó y camino unos metros, cuando la oscuridad comenzó a cubrirlo rápido regresó al grupo alardeando su valor.  La mas silenciosa del grupo, esa que nunca terminaba de integrarse, su inteligencia y madurez superaba a los otros,  de pronto caminó decidida hacia la negra boca del túnel, a medida se acercaba la corriente de aire frío agitaba su vestidito como reteniéndole el paso, en su porfía siguió hasta chocar la barrera de oscuridad, cerró los ojos y siguió adentrándose en el silencio, sentía sus zapatitos crujir a cada paso, el olor del guano de murciélagos, la humedad del piso ya era un suave y helado torrente.   Abrió los ojos y no hubo diferencia, la única vida eran ella y el viento.  Ahora descubrió la masa de la oscuridad, que no es el color negro, esta tiene vida y no se ve con la luz.  Giró la cabeza, sus amiguitos eran un punto lejano, nunca olvidaría este momento, comenzó el regreso, ahora si sentía temor parecía que la luz se alejaba, que la oscuridad jadeaba tras ella tratando de seguir sus pasos cada vez mas rápidos, recibió la luz como un baño de paz, sus amigos festejaron la osadía.  Desde ese día ella siempre tenía historias que contar, solo omitía la parte del regreso en que sintió que los fantasmas trataron de retenerla, mientras el imán de la luz la atrajo al mundo real.  Nunca supo, aun en su ancianidad, de quienes fueron los fantasmas, si los muertos de la mina, o los temores del futuro.  Su vida fue como ese trayecto, una búsqueda curiosa con pasajes tenebrosos que a sabiendas caminaba en busca de emociones, mientras dejaba a sus espaldas la luz de la inocencia.

24 comentarios:

  1. Una gran valentía demostrada por esta pequeña niña cuya osadía la hizo descubrir experiencias que le dejarían ese gran conocimiento de la oscuridad a la luz y a la inversa.

    Precioso relato querida Amalia.

    Un feliz fin de semana para ti.

    Hasta pronto.

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  2. Muy lindo el cuento, leía y me imaginaba la escena de la valiente niña. Besos y buen domingo.

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  3. SIEMPRE SUS RELATOS SON CAUTIVADORES.
    BESOS

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  4. Esto es emotivo, abuela.

    Hay cosas que llevamos con nosotros, y nadie las conoce.

    Buen relato.

    Un abrazo.

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  5. Precioso, precioso, relato, querida Abuela. Buscas lo emotivo, lo cariñoso, lo esencial de las personas en cada relato. Me gustan mucho tus mensajes.

    Un beso,

    Luis.

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  6. La vida como búsqueda interminable, y si no, qué nos queda? Un abrazo muy fuerte en estos días!

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  7. Tú imaginación nos hace llevar a lugares con historias muy lindas. Saludos Abu aquí en Sevilla estamos en alerta naranja por altas temperaturas, así que es un placer leer un bello texto como el tuyo junto a un aire acondicionado en casita

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  8. Precioso relato, seguro que la niña siempre llevó en su vida la experiencia vivida en la mina y nunca se olvido de ella.

    Que tengas un feliz fin de semana amiga.

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  9. Me gusta tu blog y tus relatos.
    Un abrazo

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  10. Una niña valiente que tuvo su gran aventura. Tal vez eso la hizo un poco más segura y la ayudó a ser aceptada. Dicen que el mundo es de los osados.

    Precioso relato, madame. Buenas noches.

    Bisous

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  11. Buenas noches.
    Bella historia e la valiente niña.
    Muchos besos desde Valencia, Montserrat

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  12. Sabia historia abuela. Un regalo que me deja pensando...

    Un beso y buen fin de semana.

    mariarosa

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  13. Gracias Abuela hermoso compartir sabe me vino muy bien la vida esta echa de valientes de los que buscan más alla de todas las dificultades de aquellos que sabe ver la luz, que el Señor nos haga valiente como la niña reconociendo que esa valientia nos viene de ÉL muy unidas en oración Abuela y QUE DIOS CUIDE DE TI ABUELA ORO MUCHO POR TI UN ABRAZO MUY FUERTE QUE sólo DIOS te guarde y te bendiga

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  14. Muito legal seu blog...as vezes não compreendo muito,mas pelo que consegui ler..amei...e essa sua foto no porquinho muito fofa!! rss
    muitos beijuss
    vai no meu blog tomar um café comigo..
    titi

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  15. Vuelvo a decir que me gusta tu blog
    Saludos

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  16. Sin verte, te veo a ti siendo la protagonista de esta historia, querida abuela-amiga :) los fantasmas de aquél futuro son hoy parte de su ayer... una buena moraleja se desprende del relato

    dos abrazos y un beso

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  17. Hola, un cuento con una enseñanza para la vida. No sirve de nada tener miedos salvo para dejar de vivir lo suficiente. Un abrazo.

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  18. Abuela, como siempre estupenda.

    Saludos y buen domingo.

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  19. ¡Qué relato precioso, Amalia! Es cierto que cuando somos niños hay situaciones que nos marcan para toda la vida y que hacen que nuestro camino sea de búsqueda permanente. De los fantasmas, qué decir, son nuestros eternos acompañantes.

    Un beso grande, Amalia. Te esperamos con todo entusiasmo y cariño :)

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  20. Amalia:
    hermoso relato¡
    la vida es una bùsqueda constante¡ a veces en ella perdemos la inocencia¡ delgado es el hilo que nos separa de la realidad o lo fantasmàgorico.
    besos para mi querida amiga
    hasta prontito

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  21. Una historia para aprender. Cuanto llevamos en el corazón...

    Isabel

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  22. Bien dicen: la inocencia es la felicidad. La niña fue valiente quizá porque ignoraba, desconocía lo que podría hallar al interior de la mina.

    Un abrazo, querida Abuela

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  23. La mente inventa fantasmas, monstruos y peligros donde no los hay, celebro que la protagonista diera ese gran paso.
    Un abrazo.

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Mateando

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