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miércoles, 28 de septiembre de 2011

TIEMPOS OSCUROS TIEMPOS DE MUERTE

El hombre caminaba despacio remontando el silencio, ya veía la cima del cerro.  No dejaba de mirar el hito que marcaba su libertad, debía llegar al valle...         Le dolían las quemaduras ocasionadas por el paso de corriente a través de su cuerpo, se le acalambraban los músculos dificultando su respiración, debía tener costillas rotas.  Dudaba si debía huir, ya no le servía a los grupos de lucha, estaba marcado.  Gracias al soldado que se aterró al verlo con su cuerpo desnudo y torturado, pudo escapar del viejo garaje que servía de aguantadero a los paramilitares.  El joven soldado cerró apurado la improvisada puerta de metal, y le atravesó la barra olvidando poner el candado.  Demoró casi toda la noche para quebrar el larguero de metal del camastro, lo movía de un lado al otro en su punto de quiebre, cuando éste se calentaba, esperaba unos minutos y luego seguía mas rápido cada vez, hasta que se cortó como un trozo de masa.  Pasó la varilla de fierro entre el espacio de la puerta y el marco, fue levantando la tranca, cuando cayó con estrépito se paralizó y preparó para la tortura final, esa que ya le habían dado, pero que gracias al entrenamiento aun podía recuperarse.  Esperó sin moverse,  con el brillo del alba vio que estaba solo, recorrió los cuartos buscando algún prisionero perseguido por el olor a sangre y muerte del lugar.  Se envolvió los dedos sangrantes, le habían arrancado las uñas,   los restos del mismo trapo sucio lo puso en los genitales quemados para evitar el rose al caminar.  Se santiguó y buscó aquellos recuerdos que le daban fuerza y animaban su espíritu.  Caía el sol en la tarde cuando llegó a las vías del tren,  el guardabarreras lo pondría durante la noche en un vagón de carga y estaría a salvo.  Sus camaradas estarían libres sin él.  El ferroviario lo ayudó a trepar al convoy, suavemente lo acostó sobre la carga de piedras molidas, siempre en silencio lo saludó con un gesto.  Quedó solo mirando el cielo, el mismo de su infancia lleno de estrellas lejanas, esas que un día creyó alcanzar y que ahora también desde lejos decían adiós. ¿ Valía la pena luchar por ideas superiores ?... Si en el camino por lograrlas nada queda de nosotros.  Cerró los ojos esperando entender al nuevo hombre que surgía en él.

26 comentarios:

  1. Que triste entrada querida amiga,cuantos abusos e injusticias hay por todos lados,a veces luchar por unos ideales te puede llevar incluso a la muerte.Besitos y buena semana.

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  2. La guerra nunca trae nada bueno,solamente muerte y soledad.

    Eres una magnífica narradora.

    Besos muchos.

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  3. Uno es hombre, cuando no se pertenece.

    El mundo es injusto, a veces, con los hombres.

    Un abrazo.

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  4. Duro esto no? Bue me imagino que cuando se tiene un ideal se espera lo peor o lo máximo. Esa imagen se ha visto en toda latinoamérica y los hombres continúan en la lucha hacia la "libertad".

    Cuando llegué al párrafo de las uñas, me estremecí.

    Besos Amalia. Bien logrado.

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  5. Hola Ame:
    Que bien nos relatas esta narración que bien puede acercarse a la realidad de algunos fugitvos en la Guerra Civil Española, de un u otro bando.
    Que triste fue, una guerra sin sentido entre hermanos.
    Besos, Montserrat

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  6. En algún sitio escuché: "Cada acto que llevamos a cabo tiene su eco en la eternidad..."

    Por desgracia, el mundo avanza a base de luchas y de hombres que saben renunciar a ellos mismos.

    Un abrazo Abuela.

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  7. El camino que abrimos con la lucha queda abierto,para que los que vengan detrás lo encuentren libre de peligros y puedan avanzar en la vida con menos dificultad. Porque las dificultades de unos son el avance de otros. Ninguna lucha es en vano, ninguna fe desperdiciada. Somos simples mortales cuya misión es averiguar el verdadero sentido del amor y debemos aplicarnos en la tarea de distribuirlo sin preguntarnos si vale la pena o no.

    Lo que hoy hacemos por unos, lo hicieron ayer por nosotros y asi la vida encuentra mejora en cada generación superada de miedos.

    Pero aun queda tanto por hacer!

    Un abrazo


    http://visceral-genetticca.blogspot.com/

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  8. Abuela, un placer haber vuelto por tu casa. Siempre genial.

    Saludos y un abrazo.

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  9. ¡Es precioso mi amiga¡.Escribes como las propias musas.Besos de luz para ti y los tuyos.

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  10. Sinceramente, a veces te siento heredera de Horacio Quiroga. No te sonrojes, sé que no sos Quiroga, pero esa forma de pintar tu tierra...

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  11. Me has recordados los comentarios de mi padre cuando estaba en el frente de la guerra civil española... Qué atrocidades! Un texto para meditar y pensar a lo que nos lleva la lucha por la justicia, por el orden, por el bien de todos...Muy bueno, Abuela.

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  12. Amalia: En la película "El embajador del miedo", plantean la circunstancia probable de que pudieran manipular a los soldados para que maten sin piedad, mediante un chip implantado en alguna parte de sus cuerpos, e incluso imponer a un presidente manipulado por este medio.
    Pienso en las denuncias que han habido, por parte de algunos países sometidos por los norteamericanos, llámese Kuwait, Irak o anteriormente Vietnam, donde violaban mujeres y mataban familias enteras con toda saña y a sangre fría, puede que haya habido un acondicionamiento especial para que esto sucediera, pues no podemos imaginar a un muchacho normal cometiendo tantos homicidios.
    ¡NO A LA VIOLENCIA Y A MUERTE!
    Mi cariño de siempre, amiga:Doña Ku

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  13. Hermoso relato abuela! Mi abuelo materno, italiano, luchó en la Segunda Guerra Mundial,mi madre siempre nos cuenta que era un hombre triste y nunca pudo reponerse a las atrocidades que padeció..
    Un abrazo.

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  14. Uf que dolor, cuántas injusticias has sufrido los que nos han dado como herencia libertad.

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  15. Que buena entrada.

    Abuela he quedado pensando y meditando tu texto... ¿vale la pena tantas guerras?
    dejar la vida por ideas que la mayoria de las veces no son nuestras... no lo sé.

    conmovedor trabajo.

    Un beso

    Rosa

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  16. Uff que fuerte. Pero una historia que me ha enganchado. Felicidades por tus letras
    Abrazos

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  17. Abu, me sorprende la facilidad (no se entienda de amnera frívola) con la que hablas de tantos y tantos temas, quizás hayas escuchado o vivido de cerca el mundo que nos transmites en tus letras, en todo caso me ha encantado.
    Muchos besos y buen fin de semana.

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  18. Siempre vale la pena luchar por los ideales, siempre queda mucho de lo poco que podamos hacer. Si todos nos involucráramos en la lucha por la justicia, los paramilitares no volverían nunca más.

    Terrible, Amalia, cruda historia que se cuece en viejas realidades. (¿Viejas?)

    Un beso enorme.

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  19. Las guerras no me gustan, no sirven para nada. Muchos hombres dejan sus vidas, muchas familias quedan divididas y otras destruídas. El cuento es re bueno.
    Cariños.

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  20. Un hombre nuevo ha nacido. Pero eata nueva luz ha dejado en su cuerpo y seguramente en sus sentimientos cambios profundos. Un saludo.

    Mariarosa

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  21. Yo creo que no hay nada que valga más que la vida. Pero son tantas las que han quedado en el camino por defender con la violencia sus ideales! Es una locura, y sin embargo consustancial al ser humano.

    Feliz fin de semana, madame

    Bisous

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  22. Hola mi buena amiga, pasé por aquí por tú hermoso espacio para saludarte y también agradecerte tus bonitos comentarios que siempre me dejas cuando me visitas. Bonito post, precioso y hermoso todo lo que escribes, " la vida muchas veces es muy injusta y muchos han quedado por el camino por defender sus ideales", gracias por compartir. Que pases un feliz fin de semana lleno de sensaciones positivas. Un beso desde la distancia de un amigo.

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  23. Gracias por tu visita, y gracias también por seguir mi blog.
    Nos veremos con frecuencia en nuestros respectivos espacios. Saludos.

    P.D. Muy doloroso tú relato, pero es el pasado que no debemos olvidar en homenaje a todos los que lucharon por la libertad.

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  24. NO A LA VIOLENCIA Y A LA GUERRA!! tambien me sumo a este grito, magnifico texto, me has dejado sin aliento, un abrazo entrañable,

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  25. A tu pregunta final respondería que no, que no vale la pena ninguna lucha que implique perdemos así. Creo. Pero pues cada quien sabe qué "guerras" vale lapena luchar.

    Un abrazo

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  26. En los momentos criticos es cuando se producen los cambios verdaderos. Esos que nos ayudan a reencontrarnos con nosotros mismos. Sea lo que fuera que vino luego del termino del relato, de seguro contribuyo a que el hombre se hacercara al camino que con fuerza habia sido marcado para el. Bezoo

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