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miércoles, 29 de junio de 2011

SIEMBRA DE AMOR

Llegaste aquella noche
cargado de amores muertos
tomé tu tristeza, bebí tus lágrimas
mi aura curó tus heridas.
Renovado corazón despierta para mí
quédate conmigo
no tires tu llanto al viento
siembra en mi jardín
tus semillas que
con sus flores perfumare nuestros amores.

domingo, 26 de junio de 2011

FANTASMALES AMORES

Pasas a mi lado, dejas una estela que despierta mis sentidos.
No escucho los pasos, que anuncian tu llegada
te deslizas en silencio, sin ruidos ni sombras
como hoja que lleva el viento
te zambulles en el aire y
me dejas esperando.
Vienes a dejar tu seducción y
asegurar las cadenas que me atan a ti.
Me sorprende tu insistencia, cuando huyo
cierras mi camino con tus juegos
torbellinos de energía
que enloquecen mi razón.
Acaso tienes vida en este mundo o
solo habitas moradas solitarias
devoradas por el tiempo.
Tal vez sea yo quien ya
no habite la materia
quizás seas tú
el primer amor
de este mundo nuevo.

viernes, 24 de junio de 2011

PRIMER AMIGO

En el primer banco las amigas escuchaban Misa, recibieron la hostia de manos del padre Polo(Leopoldo) hijo de amigos de Delfina.  Pertenecía a la orden del clero, o sea que en cualquier momento daba el gran salto a párroco de alguna importante iglesia, o al purpurado.  En el atrio esperaba una mujer joven con un niño en brazos, la abuela desató su pañuelito y sacó dos monedas que entregó a la ávida mano.  Su amiga charlaba animadamente con el padre Polo, mientras le daba el cheque mensual para el sostenimiento del culto.  Ya moría la tarde, arropadas al calor de las buenas obras las mujeres sonreían.  Pasó un auto moderno haciendo sonar su bocina a modo de saludo, era el padre Polo, sin sotana y de vistosa remera deportiva.  En el portal,  la mujer esperaba la próxima misa.  La abuela pensaba, la caridad mal entendida no es caridad, aunque para ciertas mentes no es un esfuerzo de amor, si no de ostentación que justifica su posición en la vida.  El ir y venir de las personas la empujaban haciéndole perder el equilibrio, esperando la luz verde para cruzar alcanzó a ver un jovencito que se le vino encima y juntos cayeron a la calle, tratando de separarse y seguir la huida sus miradas se encontraron - Perdón - dijo el muchacho y siguió corriendo.  Se arremolinó la gente, llegó la policía,  le daban aire, todos hablaban al mismo tiempo, la abuela tranquila los dejaba hacer, la pusieron de pie, esa mirada de ojos café mezcla de desesperación y ternura  la embrujó,  esa carita que aun en la pavura pudo decir,  perdón...  Sabía que en algún lugar de la ciudad hoy un corazón latía diferente, pues ella le mostró el amor en su sonrisa.  Tenía un amigo en la ciudad, estaba feliz.

jueves, 23 de junio de 2011

NOSTALGIAS DE LA ABUELA

Día de lluvia en la ciudad, la abuela toma mate solita en la cocina,  aun no ha salido sol, el ruido de la lluvia en los tejados y el viento agitando algún vidrio de la casa, eran sonidos nuevos en su oído.  Por el gran ventanal veía el brillo de las plantas que parecían bailar al son de las gotas. Pensaba en su rancho y en todas sus humildes pertenencias, la nostalgia invadía su corazón, saco su lapicito de tinta del monedero, lo mojó en la lengua,  y en una servilleta escribió:


Te nombra el viento
te llora la lluvia
y yo desespero
en noches de ausencia.
La guitarra lamenta sus notas
la pulso buscando el recuerdo
pero el viento y la lluvia
se llevan el son.

martes, 21 de junio de 2011

EL RAMO DE GLADIOLOS

Ese día la abuela quería ir al cementerio a llevar flores a su amigo, el difunto esposo de Delfina.  Con un gran ramo de gladiolos y paciencia, se puso en la fila del ómnibus, abonó su boleto y enfiló por el pasillo,  lamentablemente no quedaban asientos libres.  Los caballeros, el que no dormía leía el diario, se afirmó en un respaldo y con la mano libre se tomó del pasamanos, los gladiólos curiosos se metían en lugares insólitos, orejas, ojos, despeinaban los cabellos.  Hasta que uno de esos a los que el día se le anuncia oscuro, dio un manotazo al ramo y quebró los tallos, gesto tan grosero colmó la paciencia de la abuela, viendo su ramo vilmente asolado con lo que quedaba de él comenzó el aporreo al agresor gritando  -¡¡Inservible, hombre inavenible¡¡   El pasaje dividido generalizó la batahola, la abuela con el ramo cada vez mas pequeño gritaba -¡¡Salvajes¡¡-  El chófer detuvo la marcha y dejó en la vereda a los dos revoltosos, el hombre maltrecho y avergonzado, la abuela furiosa.  Como si recién la viera el pasajero le pidió perdón, relajada la anciana aceptó la disculpa y ofreció la suya, de pronto el hombre la abrazó y lloró -Perdón señora, mi familia no creería lo que acabo de hacer, perdón-   La abuela lo recibió conocedora del espíritu humano  -Está bien hijo, ¿ puedo ayudarte?  ¿que te aqueja que te pone tan mal?-  Como un niño desolado contó los echos, padre de familia, buen pasar, feliz, pero el destino dijo basta, seis meses le quedaban a su calendario.  La abuela le tomó el rostro entre sus manos y con ternura le dijo  - Hijo, dicen que todo está escrito en el libro de la vida, yo te digo, el único que lo escribe es Dios, y solo El sabe leerlo-     Como el niño que fue el hombre dijo -Oh abuela, ¿quien es usted, donde la encuentro?-   - No te preocupes por mi, solo debes encontrar al dueño de este circo que es la vida, si no, mira la función que dimos, solo para  conocernos-    Caía la tarde - Recuerda, no desesperes y te aseguro que en siete meses, nos volveremos a encontrar.  Tú acepta tu vida y mantén feliz y protegida a tu familia-   Quedó sola, sacó de su corpiño el monedero y llamó un taxi, cuando llegó Delfina impaciente salió a su encuentro -¡¡Abuela  ¡¡  ¿ te perdiste?  estás agotada, seguro te impresionó la visita a Estanislao...     Esa noche rezó un responso por el fallecido, y una oración pidiendo fortaleza para ese alguien sin nombre que le regaló su dolor.

domingo, 19 de junio de 2011

VELADA EN EL COLÓN

Sentada en un palco del Colon la abuela estaba asombrada, no podía creerlo, tantas veces vio esta escena en las revistas del pueblo,  como algo lejano de un mundo al que sabia nunca llegaría, y ahora estaba en él.  Lucía un traje negro, comprado de apuro para la ocasión acompañado de finas perlas, una estola de piel cubría sus hombros, estos dos lujos pertenecían a su amiga.  Delfina lucía esplendida.  En el foso la orquesta templaba sus instrumentos, la amiga en voz baja le explicaba los detalles.  Comenzó obra dramática en que la protagonista debía renunciar a su amor de plebe, por otro que salvaría la familia de la ruina, la abuela llevaba mas de una hora sentada sin moverse, entraban al segundo acto y los cánticos agudos, se reflejaban en el abdomen de la abuela, donde la pizza con fainá había comenzado una revolución.  Tenia razón Fina, recién después de la función había que cenar.  Entraban al tercer acto y la abuela sentía hasta los pies inflados, en la oscuridad se quitó los zapatos, en el paroxismo de su locura la pobre Lucia ostenta su dolor en un grito de agonía que supera a la orquesta, la platea explota en bravos y aplausos, la abuela por fin, aliviada en el fragor de la ruidosa ovación, siente dos lagrimones rodar su mejilla.  Varios minutos de aplausos  dan tiempo a la anciana de encontrar sus zapatos, su amiga ya esperaba en el pasillo,  le dolían los pies.  Llegaron  felices de la velada pasada, cada una se retiró a su cuarto, la abuela se zambulló en la cama, miró sus pies y vio que tenia los zapatos al revés, colgó el atuendo, de pronto dos ojitos risueños brillaban  en la oscuridad, encendió la luz y con horror  noto que era el abrigo de piel quien la miraba, se levanto y dio vuelta la percha, pobre zorrito en que campo lo habrán cazado.  En las oraciones de la noche, también incluyo a la piel que le dio calor y lucimiento esa noche.

miércoles, 15 de junio de 2011

RESCATANDO LOS RECUERDOS

Lentamente se acercó al lecho, tomo la mano de la enferma entre las suyas mientras besaba su frente.  Las amigas se miraban buscando los recuerdos.  La abuela llevó el ritmo de la charla tratando de entusiasmar a Delfina, con las historias y novedades del pueblo.  La señora amable que la recibió trajo el servicio de té, animada Delfina, ella misma lo sirvió.  La abuela se acomodó a la situación, pero extrañaba el mate que tenía guardado en el bolso.  La charla fue bajando la excitación del encuentro, y de a poco surgieron los temas de su real interés, la enfermedad.  Su amiga sufría el mal de las grandes urbes, la soledad y el desinterés.  De a poco comenzó a refugiarse en la casa, hasta llegar al último escondite, la cama.  La anciana preguntó por que hacia esa vida, la amiga contestó  que todo lo había vivido, poseído, viajado, estudiado, las personas cultas e interesantes de su mundo, ya no estaban.  Dando un gran suspiro la abuela soltó la risa, tanto reía que brotaron lágrimas de sus ojos, la carcajada hacía eco por la casa queriendo despertar las paredes.  Su amiga entre el asombro y el pudor, no sabía que decir.  - ¡¡Pero tú estas sana Fina¡¡  sal de esa cama y vamos al jardín, te contaré algo bonito.  Mientras la dueña de casa se vestía, salió y habló con Mafalda, la dama de compañía, regresó al cuarto y tomándola del brazo la sacó a la luz del sol.  Caminaron por la rosaleda en silencio, de pronto Fina se detuvo en un rosal, acarició la flor, aspiró su aroma -¿Recuerdas esta rosa? es ese gajo que tú me regalaste, mi esposo lo cuidó y siempre me traía su primera flor, al entregármela decía -A los amigos hay que cuidarlos-  Se sentaron alrededor de una mesita en donde esperaba el mate y el termo, - ¿ recuerdas Fina  aquellos días en que tú cebabas el mate, y yo hacía tus dibujos?-  La amiga miraba a la abuela con ternura -Que suerte que has venido...ahora también serás mi abuela, a pesar que tengo "algunos" años mas que tú, nuevamente la risa de la anciana  aleteaba el aire como una mariposa -No lo olvides- diciendo esto le alcanzó el primer mate.  La temblorosa mano tomó la pequeña calabaza, al sorber cerró los ojos buscando el placer de un hábito olvidado, la abuela la miraba recorrer el largo camino que conducía a sus raíces.

lunes, 13 de junio de 2011

VIAJE A LA CIUDAD. Vivencias y desventuras de la Abuela en un mundo desconocido.

Daba vueltas en la cama, aumentó la luz de la lámpara y tomando el rosario pasaba las cuentas.  Cada vez mas lenta la voz,  se adormecía, cuando la barbilla tocaba su pecho sobresaltada retomaba el rezo.  Se oía el tic-tac del reloj, de vez en cuando la llama chisporroteaba compitiendo con él.  La abuela estaba ansiosa,  su amiga Delfina la llamaba, viajaría igual que Finita lo hizo cuando ella se cayó y rompió su brazo.  Sonó el despertador, tendió la cama y se preparó,  estaba cerrando el bolso cuando don Juan, el verdulero,  sonó la bocina del camioncito que la llevaría a la estación del tren.  Hacía mucho frío, se acomodó en el asiento cubrió sus piernas con una manta y se envolvió en el chal, el traqueteo la relajó y sin querer, con el pensamiento regresó a su rancho, recordó a cada uno de sus animalitos encargados a los vecinos, sentía tristeza por la situación, rogaba por la mejoría de su amiga de la infancia tan leal y tan distinta.  Se conocían del colegio religioso en el pueblo, luego los caminos se separaron, pero nunca los corazones.  Llevaba anotada la dirección, sentía temor por el tráfico, todo era muy veloz y ensordecedor, por fin se detuvo el auto, quedó de pie en la vereda, contempló el lugar de calles arboladas de tilos y lapachos, llamó su atención el canto de los pájaros.  Buscaba el llamador en la alta reja cuando apareció una mujer de dulce sonrisa  -¿Usted es la Abuela?-  dijo,  abriendo la pesada puerta que dio paso a la anciana  - Si, vengo a visitar a Fina-  y puso sus pies en el parque.  Cuando se cerró la reja a sus espaldas se sintió segura, la sonrisa y el buen talante regresaron a su rostro, ya estaba lista a encontrarse con su querida amiga, sentía inquietud por el mal que la aquejaba.  Entró al acuarto en penumbras, cuando vio a su amiga, supo que pasaría un largo tiempo en esa casa...

viernes, 10 de junio de 2011

VINO AMARGO

Bebo el vino
sueño tu sangre, quien calienta mi pecho
sacra bebida, que alimenta fantasías
cumplidas en delirios de ausente realidad.
Busco la imagen compacta
que rompa mi sueño, pero es inútil
encontrar en los vahos el crujir
de los corazones rotos.
Donde te encuentro
ingrato amor de mentiras
que me llevas atado a tus pies
me arrastras
desollando la esperanza.
Vino amigo
que tu cepa me renueve
en retoños de sabores
que alivien mi sufrir.

martes, 7 de junio de 2011

VISITAS DE SOLEDAD

Estoy parado frente a ti,  veo tus ojos y sonrisa  en una juventud y belleza congelados en el tiempo.  Dichosa tú, que aun estática en la losa despiertas emociones.  Eternizada en un momento de tu vida, la seducción trasciende la foto y llega como aviso fatal, a aquellos que creen que la muerte es un echo lejano que alguna vez llegará.  Me pregunto que trato te hubiese dado la existencia, te imagino a mi lado, ahora que solo soy experiencia y tiempo pero no puedo madurar tu rostro.  La llovizna y el frío apuran mi regreso, cuando me voy, siento tu mirada que guarda reflejos de mi vida, ella es mi nexo contigo.  En mis  regresos siempre traigo la pena de tu ausencia, alguna arruga nueva,  a la alegría suelo verla pasar, la verdad no deseo que se quede, sin ti olvidé la risa.  Eres el paréntesis que me encerró en este mundo, en una espera que reclama tu presencia.  Humedecido y con frío abro la puerta de mi casa, me recibe el suave calor de la estufa, acomodado en mi sillón siento que estás conmigo, por ello me pregunto,  a que voy al cementerio si tú no estas, solo tu rostro en una foto.  Quizás son los cuerpos que se buscan, llamados por el espíritu de ayer, cuando descubríamos el amor y fijábamos la memoria del instante compartido.

sábado, 4 de junio de 2011

CONFLICTO INTERIOR

Los pies llevaban su cuerpo lentamente, como insistiendo en ese paso cansino y rítmico de marcha fúnebre.  Ella miraba a la gente a su alrededor,  todos ellos integrados a su realidad tan serenos, resignados, tan habituados a la monotonía del hombre común.  La mujer quería ser así, una mancha mas en el paisaje, una oveja en la manada. ¿ Por que esas angustias? como en este momento al ver a esas personas transcurrir en el tiempo, como si ya no hubiese verdades, y misterios que descubrir.  Esa urgencia vital de movimiento continuo la devoraba, esa sed de experiencias, esa inquietud interior le quitaba la paz.   Le impedían sentir la existencia como un echo pasivo, sabía que nunca sería un individuo que mueve la masa.  Esta circunstancia la ponía en un camino que pocos se decidían a andar.  La identidad, el arraigo, el compartir, son frutos de la aceptación, en tanto ese tiempo llegue todo es crisis y soledad.  Ser una "persona común" también tiene su precio, pagado con renuncias y logros, obligados por el bien general.  Somos diferentes mientras no logremos integrarnos al conjunto que formamos cada uno, como individuo en un hábitat determinado.  Las luchas interiores suelen complicarnos la existencia, debemos aceptarnos y aceptar a los demás.  Desear ser una persona común es sano.  La diferencia trae obligaciones que a veces no podemos asumir, y nos vamos frustrando haciendo inútil nuestra vida.

miércoles, 1 de junio de 2011

NACIMIENTO CRIOLLO

Toda la pampa extendida como madre amorosa que amamanta a sus cachorros,  deja correr la vida sobre ella.  La naturaleza prepara el ocaso silenciando su canto, el jinete como flecha lanzada al viento cruza los campos.  Lleva en su corazón la alegría del amor y el ansia de la vida, su hijo está naciendo y quiere estar cuando llegue.  Se levanta en la distancia el rancho y el ombú, coronados por el disco dorado en retirada.  Salio el perrerío a recibirlo, atado en el árbol el caballo de la comadrona, dormitaba al arrullo de las moscas, esta salio a su encuentro con un armado entre sus labios, secando sus manos en el delantal. En la penumbra de la humilde estancia le ofreció el porron de ginebra - Tomá Braulio brindá, tenés un machito -  El gaucho sintió la presencia de la vida anunciada en el llanto del hijo, bebió un largo trago para animarse a tenerlo en sus brazos.  Emocionado el hombre de ser raíz que da fruto, parte ascendente del futuro que descansa en sus brazos, ya eran familia,  donde comenzaba a formarse el crisol de sangres y razas que llegaría hasta nuestros días.  La familia criolla que nos dio los brazos de un país de trabajo y libertad.

Entre Chivitos

Entre Chivitos

Mateando

Mateando
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