Me siguen...

Traductor

domingo, 31 de julio de 2011

AMORES EXTRAÑOS

Extraños amores rondan mi Alma
llamo a tu puerta gritando mis ansias

me recibes torrente de vida
en ti me refugio de ocultas pasiones

que todo lo sabes dime
que hago con estos quereres
que confunden mi vida y azoran los tiempos.
En que orilla veo la luz, en que vera
dejo mis lágrimas dime

que todo lo sabes
que norte lleva mi barca.

martes, 26 de julio de 2011

LA NIÑA Y LA SERPIENTE

Perezoso el sol pintaba las nubes de rosa, los niños semi desnudos jugaban al calor de la mañana, la anciana recogía verdeos en la huerta, mientras el dueño del paisaje, el Paraná, se agitaba al paso de las barcazas.  Así eran de calmas las mañanas en el litoral, el río traía los ecos de las voces y los cantos adormecidos con el ronroneo de los motores.  Las crecidas y la yarará eran las únicas inquietudes de los isleños, por eso eran pocas sus posesiones, en las que siempre había una canoa.  Los patios limpios de malezas siempre barridos y regados con agua de ajo para espantar las serpientes.  La anciana se sentó a la sombra del sauce a limpiar las chauchas, de a ratos cantaba, la niña dejaba el juego y ponía su bracito en la espalda encorvada, escuchaba con embeleso, a veces corría una lágrima por los caminos que marcaban las arrugas, ella con ternura seguía el recorrido hasta que caía sobre las bolitas verdes en la fuente sobre su falda.  Terminada la tarea, la abuela dio a la niña los restos para que los lleve al pozo donde los juntaban, y hacían  abono que luego vendían a los viveros.  Le gustaba quedarse y tirarle piedritas a los sapos, ese día no vio ninguno, arrojó los desechos para mirar si alguno saltaba, solo notó que las hojas verdes que cayeron en un montoncito lentamente se movían, cuando la vio se asustó y al tratar de correr resbaló y cayó al foso.  Sorprendido el ofidio comenzó a reptar hacia ella, no debía moverse ni gritar, ya casi llegaba.  La niña tenía el mentón sobre las rodillas y escondía los brazos entre ellas y el pecho, el animal levantó un poco la cabeza y la miró, ella cerró los suyos, tenía miedo que la hipnotizara como decía abuelita hacía con los sapos.  Lentamente se enroscó y acomodó su cabeza en el centro del espiral.  Los ojos amarillos no se movían de los suyos.  Pasaban las horas, nadie la buscaba, el sol daba de lleno dentro del poso, ya la llamarían para almorzar, nunca sintió tantos deseos de oír su nombre, tenía los cabellos mojados de sudor aunque de a ratos sentía frío.  De pronto la sombra de su amada abuela se proyectó sobre ella, su corazón latió de gozo y miedo, temía que los ojos amarillos lo oyeran.  Muy lento  bajó dos sapos atados a un hilo, estos como adivinando su destino no se movían, tocaron el piso y la anciana les soltó el hilo.  Los anuros quedaron estáticos unos segundo,  suavemente dejó caer una nube de sal sobre ellos que a su contacto saltaron despavoridos, en el primer movimiento lo atrapó, el otro trataba de escalar la pared  pero sus uñas desesperadas desprendían la tierra que caía junto con él, el reptil enrolló su cuerpo y esta vez cambió de presa.   Arrinconó al animalito y le dio la misma atención de inmovilidad que a la niña, a través de su piel se notaba aun con vida el reciente bocado, que lentamente  bajaba.  El laso comenzó a bajar como si fuese un segundero, sin detenerse, cuando llegó al piso la niña metió su pie y agarrada fuertemente miró hacia arriba, la abuela sonreía.   La mula comenzó a subirla, y sintió los brazos de la viejita como alas salvadoras que la apretaron contra el pecho, y percibió en ese viejo corazón el mismo temor.  Los otros niños esperaban  sentados, la abuela comenzó a servir los platos mientras cantaba, de vez en cuando miraba a su nieta.  Así es la vida, pensó, un riesgo que solo salva la fe y el amor.

lunes, 25 de julio de 2011

EL BESO

Cerré los ojos y aspiré tu aliento
sentí tu boca invadir la mía
y en ese beso recibí tu amor.
La dulce entrega del beso
ternura del alma
que acaricia el espíritu.
Bella figura de imagen humana
que como tal
sirve al disfraz del odio y la traición.
Solo el que besa con amor
sabe del maná
que Dios puso en nuestros labios.



P/D
Amigos recién llego de un pequeño descanso.
Trato de ponerme al día con sus comentarios y lecturas.
Los abrazo.

lunes, 18 de julio de 2011

ECOS Y DUDAS

¿Porqué será que en los conventos todos los sonidos tienen eco?
Hasta los murmullos de los oficios solitarios, rezados a media voz, se oyen.  Al llamado de la campana los monjes suavemente detienen sus rezos y cuentan los toques, según el número,  alguien acudirá al llamado.  En un rincón de la galería un alumno repetía la jaculatoria impuesta, la repetición fija el pensamiento, la inmovilidad, forja la voluntad.  Las únicas luchas que se dan entre estos muros, mas que verse, se oyen en el clamor de la fe y la oración.  La materia es difícil, la sutileza del espíritu, a veces no basta para someterla.  La razón siempre busca y discute una salida negociada, esa es su función, acortar caminos.  ¿Que sería del Hombre sin sus luchas por Ser?  ¿Porqué encontró en si mismo el motivo de sus luchas?  ¿Acaso la perfección prescinde de la materia?

miércoles, 13 de julio de 2011

VIVENCIAS DE ABANDONO

La niña caminaba en la oscuridad, cantaba en voz alta para aturdir el miedo.  En el rancherío siempre la mandaban a ella a la compra nocturna, era la única que se atrevía.  Llevaba en la mano una botella vacía, que traería con vino y le darían la propina.  El ladrido lejano de los perros anunciaba  movimiento en la barriada. Aun le faltaba cruzar el campo, no se veía el caminito, sus pies descalzos enseguida lo encontraron.  Los ladridos aumentaban como si los perros atados en los patios se hubiesen rebelado.  Se detuvo cobijada por los altos yuyales, su cuerpito acostumbrado a sobrevivir se puso en alerta, abrazó la botella y comenzó a cantar en voz bajas, si hubiera sabido, seguro  rezaba.  Se oían cascos de caballos de los gendarmes cada vez mas cerca, el canto silencioso ya era llanto, abrió los ojos cuando sintió la presencia,   frente a ella  estaba de pie una sombra enorme, sin quererlo retomó su canto a viva voz,  los caballos aplastaban los pastos a su paso, los sables brillaban como relámpagos amenazando las sombras de la noche, el ruido del planazo en la espalda de la sombra hizo que su canto se convirtiera en grito, el sudor de los caballos y los hombres hacían salir humo de sus cuerpos agitados.  Apresaron al fugitivo y se fueron, lentamente la fauna de la noche recobró sus sonidos, la niña siguió su camino.  Con alboroto  los bebedores la recibieron, buscó su lugar al lado del fogón mientras pensaba en lo ocurrido, el perro se acercó buscando su caricia y acomodándose para dormir.  Se irían algún día, ella sabía que mas allá del último farol del rancherío había algo diferente.

domingo, 10 de julio de 2011

ESTOY CONTIGO...

Estoy contigo dijiste,  y quedé en silencio.  No basta la intención cuando sufrimos por amor.  El amor necesita del abrazo, vive del contacto... todos los amores, el niño expresa el amor con el abrazo ese gesto abarcativo, que nos da la ilusión de que aquello que amamos quedará para siempre en ese círculo.  Cuando decimos estoy contigo, siempre anuncia distancia; la presencia no necesita reafirmarse en las palabras, ella  está en la circunstancia del que sufre.  Dicha frase muestra el deseo de compartir con el otro.  El verdadero acto solidario, es" estar en el otro", es la presencia del llanto y la risa vividos en el abrazo.

viernes, 8 de julio de 2011

GÉNESIS

Desespera el amor, agitando paredes
grita la noche, buscando la luz
el orbe aturdido, estalla en el cosmos
libera materia, que busca su par
así,
 recomienza el ser otra vez.

miércoles, 6 de julio de 2011

HISTORIA DE LA PEPA

Trajinaba enchancletadas las alpargatas, iba y venía en la cocina, de vez en cuando sobresaltaba al gato dormido sobre la mesa.  Leocadia era la reina de ese mundo tiznado, la acompañaba en sus quehaceres una lora, una vieja cata de las sierras, que de tanto estar adentro casi no tenía plumas. La cocinera y la Pepa pasan las horas charlando, una de maestra, la otra de tenaz aprendiz.  Felino y plumífero habían llegado a un acuerdo de no agresión, que los días convirtieron en pacífica relación, el gato se dejaba espulgar por el ave, y ella dormía sobre su calentito lomo.  A la hora de servir la comida llegaban los trapazos de Leocadia corriendo el bicherío, llegaba la peonada con sus cacharros y comenzaba a servir de una enorme olla, sobre una mesa echa rodante con dos ruedas de triciclo, caminaba lentamente alrededor de los comensales, mientras en su hombro Pepa saludaba con múltiples inclinaciones de cabeza, haciendo secretos comentarios en la oreja de su dueña.  De tanto en tanto la lora saltaba a la mesa y comía las miguitas del pan, sus vuelos eran cortitos, por falta de plumas, acostumbrada a que todos la agarraban antes de caer, ella iba y venia de mano en mano.  Esa noche el viento norte venia de ráfagas, los tamarindos  se agitaban amenazantes sobre el rancho en un silbido furioso echo largo lamento, uno de los comensales anunció que la mala hora había llegado, la mujer lo miro entre la furia y el temor, diciendo -cállese viejo zotreta-  Se oian las chapas volar de los graneros, los trastos del patio rodar, el viento reventó su furia sobre la endeble puerta del rancho en una gran explosión, la lora sin plumas nunca voló tan lejos, agitaba sus alitas como si de verdad volara, con los ojos desorbitados de gozo, solo que al no tener plumas en la cola, no tenía timón, y se estrelló  en los muros de adobe.  En silencio Leocadia la levantó del piso y salió a la noche seguida por el gato, el viento era ahora una suave brisa que los árboles trasformaban en dulce melodía.  El extraño trío se perdió en el tiempo, de vez en cuando, en noches como esta, se oía la historia de Leocadia y sus animales   

lunes, 4 de julio de 2011

NIÑEZ DE CIERZO

Donde baja el cierzo vive una niñez
de mejillas rojas y manitas frías
pancitas ruidosas donde canta el hambre.
Las madres protegen la infancia dolida
mujeres calladas de sueños perdidos
y vidas gastadas.
Juegan los niños olvidando el dolor
corren al sol buscando calor
que la noche se lleva
cubriendo de escarcha las humildes casas.
Pobres mantas cubren los niños
brazos ardientes de madre amorosa
aprisionan calor que nutre el amor
protegiendo la vida.

viernes, 1 de julio de 2011

PENSAMIENTOS SOBRE LA VIDA

Vida es el espacio que recorremos desde el nacer, hasta el morir, que comprende tiempo y materia y en el que dejamos los aconteceres.  Experiencia y conocimiento nos definirán como personas.  La calidad de persona será según el valor que le demos al acto de vivir, nunca se completa el conocimiento, o sea que nunca alcanzaremos la perfección.  Mucho dependerá de la visión que tengamos de nosotros mismos en relación con el cosmos, o sea con la Superioridad invisible a nuestros ojos, y perceptible en lo subjetivo.   En la aceptación del echo superior de la Creación de, ese Algo  superior que nos contenga en el  espacio-tiempo es, lo que nos da sentido de pertenencia universal a una especie en particular, el Hombre.  La Fe en un Ser superior nos augura un final feliz, la búsqueda constante y el intercambio dinámico con el mundo circundante, nos dará el reflejo de lo que hemos logrado como personas.

Entre Chivitos

Entre Chivitos

Mateando

Mateando
Se ha producido un error en este gadget.