lunes, 16 de enero de 2012
PREJUICIOS Y AMANTES
- Pienso en ti, te deseo, te extraño...- la dama recostada miraba a su amor, su joven amor que sentado a su lado la contemplaba. Ambos se asombraban de lo que sentían el uno por el otro, el joven amante se preguntaba el por que de tal sentimiento hacia esa mujer otoñal, él al que se le ofrecieron todas las bocas, todos los cuerpos y en su recoleta vida a todos rechazó. Era como si el secreto plan de su sino guardara todas las sensaciones para ser descubiertas con ella, guiando su ambigua vida por los caminos del buen amor. Pero todo era oculto, el joven temía que la ley de la vida se llevara su amor, la otra parte no confiaba en la fugacidad de la juventud, donde todo era breve, todo era instante. Eran vivencias angustiosas en el gozo y en la ausencia, ¿ porque algo tan vital para el cuerpo y el alma produce tanta alegría y tanto penar? ¿ Que hace que el corazón resigne el sentimiento, que olvide, se torne insensible, o lo que es peor que se obligue al abandono al no poder ganarle a los prejuicios? Me pregunto por que las personas atormentan tan bello sentimiento, que solo pide libertad. Por que se obligan a sufrir condicionando el amor al juicio de las personas.
Nube de palabras:
Cosas de la Vida
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Los prejuicios...mayormente pasa si la mujer es mayor. Siempre hay alguien que pierde, que sufre, que se engaña, que se resigna, verdad?
ResponderEliminarSaludo enorme, Amalia. Buenas noches.
Absolutamente, condicionan al amor vcon leyes que poco tienen que ver con él. Un abrazo.
ResponderEliminarEse malvado qué dirán...pero que le hacemos, hay que convivir con el.
ResponderEliminarUn saludo.
Sí, es una realidad la sociedad nos condiciona, pero depende de ti si aceptamos ese acondicionamiento. Debemos intentar ser libres. La edad también condiciona.
ResponderEliminarBesos Amelia
Lindo post.
Fabulosa esta entrada.
ResponderEliminarSaludos de José Ramón desde
Creatividad e imaginación fotos de José Ramón
A pesar de todo lo que digamos, de que no nos importa el que dirán, desde pequeños nos condicionan a hacer o no hacer tal cosas..puede que en alguna etapa de la vida, las hormonas sobrantes nos hagan cometer locuras y no nos importe lo que diga la gente...pero los años pasan y al bajar ese exceso de rebeldía desaparece también ese empuje de ir contra la corriente...y nos amoldamos por conveniencia a una sociedad condicionante...
ResponderEliminarAmiga...bello relato..
Las mujeres otoñales, siempre quieren un amante joven.
ResponderEliminarNo sé por qué.
Son muy peligrosas.
Muy buenas reflexiones, amiga Abuela. La sociedad impone unas normas ingratas. Un relato magnífico.
ResponderEliminarUn abrazo,
Luis.
A veces funciona, y se tiene el coraje de pasar sobre todos los prejuicios. Pero generalmente son líneas que tan solo se encuentran en un punto y vuelven a separarse.
ResponderEliminarFeliz día, madame
Bisous
Muy bonito aleccionador y reflexivo texto, el amor es incondicional, el amor da libertad
ResponderEliminarBuena semana
Un abrazo
Si todo fuera simple en nuestras vidas no tendría razón de ser, siempre tenemos la masoquista necesidad de complicarlo todo. En fin, bonita descripción de sentimientos y comportamientos humanos, que tengas una maravillosa jornada, saludos cordiales y gracias por tú visita
ResponderEliminarCalaro
Que pregunta, abuela.
ResponderEliminarYo no sè la respuesta. Pero puedo decirte que es el origen de mucho sufrimiento.
Un abrazo.
Los malditos pejuicios a veces runcan el amor
ResponderEliminarSalñudos
Qué cosa más difícil es el amor, cómo nos arrebata, nos hace gozar, pero, al mismo tiempo, nos puede hacer sufrir tanto, nos hace penar de qué manera... Y llevas razón, los prejuicios han hecho tanto daño a la humanidad. Debemos hacer el esfuerzo por estar por encima de ellos. Abrazos.
ResponderEliminarSiempre hemos estado acondicionados por el que dirán y los malditos perjuicios, es motivo de sufrimientos que nos llevan a sufrir mucho.
ResponderEliminarEs hora de dejarse de tonterías.
Un abrazo.
hola Abuela,
ResponderEliminarreflexión que todos debemos hacernos ante un amor de este tipo, cierto Abuela?
un abrazo^^
Liberarse ¡que bueno¡ fuera prejuicios y bobadas, que la vida son dos días y cortitos. Abuela, me gustaría que me dijeras donde estás... Tus comentarios en mi blog me alegran muchísimo. No todos los días se consigue a alguien con tanto fondo y mundo interior. Besos amorosos.
ResponderEliminary sabes por que mi querida amiga?porque vivimos pendientes del que diran,por eso vivimos llenos de prejuicios tontos renunciando a todo aquello que nos hace sentir placer,ojala algun dia nos desbloquiemos y podamos dar rienda suelta a lo que nos dicta el corazon sin estar pendientes del que digan los demas.
ResponderEliminarun fuerte abrazo amiga y muy feliz semana!!!
Esclavos eso es lo que somos querida Abu, y cuanta razón tienes en lo que dices. Eres muy especial y es un gusto encontrarme contigo siempre.
ResponderEliminarUn abrazo grande,
aIMSSSSSSSmi querida abu:
ResponderEliminarCuanto deberiamos aprender y no pensar en EL QUE DIRÁN
vIVIR!!!!
Solo es una vez y no lo pensamos
Besitosmi niña
Ainns abu porque tendrá que importar tanto el que dirán, somos penosos en ese sentido porque teniendo la oportunidad de disfrutar con libertad nuestros sentimientos los encarcelamos por el que dirán.Una entada estupenda querida amiga.Besitos.
ResponderEliminarHola!!
ResponderEliminarJamás sería amante, pero entiendo a los que lo son, es que no naci para ser segunda, jijiji....
Un abrazo de oso.
Querida Amália, penso que é preciso ser muito forte para não se importar com a opinião das outras pessoas. Nem todos conseguem. É importante pensar sobre isso, e seu texto faz pensar. Um abraço, minha amiga
ResponderEliminar
ResponderEliminarNo soy un poeta,
soy un principiante
de palabras rimadas y pensadas
para no herir los sentimientos
de quienes las lean cuando se acercan
cual inexperta mariposa
a besar el aroma de los acantilados.
Cada día se vive un verso diferente,
motivo de sobra ilustrado
para continuar el camino
con la vista fija en el horizonte,
apoyado en la esperanza y el sosiego
no permitiendo el retroceso
al más endeble de los pensamientos.
Un beso de amor y ternura
María del Carmen
Los prejuicios nos guían mucho más de lo que creemos, querida Abu.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo
Los prejuicios acaban aniquilando a los sentimientos en muchas ocasiones, sin embargo, retarlos... y salir triunfante deber ser una dulce manera de saborear esa libertad.
ResponderEliminarUn abrazo.
Aún con todos los avances y cambios que se han dado, seguimos demasiado pegamos al "qué dirán". Y cuando esos prejuicios se interponen entre dos, mejor no seguir adelante -según mi entender- para no sufrir ni hacer sufrir a la otra parte.
ResponderEliminarun abrazo abuela-amiga