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lunes, 27 de agosto de 2012

INFANCIA DE CAMPO

Vestidito pobre de color indefinido lleva la niña, camina y juega con sus pasos dando saltitos, girando, soñando. ¿ Que sueños puede tener quien conoce poco y nada sobre el mundo? mas que sueños son deseos, ella quiere ser bailarina como las mozas del pueblo con sus trajes de luces y flores de plástico.  Ella canta y baila,  imitando los sueños de papel de mujeres gastadas.  Se prepara bajo el sol de la tarde, la muñeca de trapo que le hizo la abuela la mira con sus ojos fijos de botones, le peina su pelo de lana le cuenta y pregunta cosas, el silencio  confirma sus dichos.  Las dos son bagabundas de los días soleados en el prado, el viento lleva su voz que regresa en el canto de los pájaros, le gusta soplar las semillas de cardo y hacerlas volar en busca de deseos que nunca serán realidad.  A ella no le cansa la soledad, no la agotan las distancias, es como el polvo del camino que lleva y trae el viento.  Es parte del paisaje, de ese que ya nadie mira y de a poco van olvidando, que se lleva el tiempo y que guardamos dentro llamado infancia.  Desde lejos se ve sobre la mies una cabecita morena que sube y baja corriendo sueños...

23 comentarios:

  1. SUS LETRAS EVOCAN IMÁGENES MUY REALES DEL CAMPO.
    BESOS

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  2. Bella instantánea de una infancia que no volverá y del campo en el que hoy hasta han desaparecido los cardos...

    Siempre es un placer leerla!
    Abrazo azul desde mis olas que la esperan...

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  3. Bello relato. A mí me lleva a pensar en la nostalgia que queda en aquellos que no tuvieron la suerte de ir a la par del desarrollo, donde bien dices, sus sueños son mas deseos. Eso también implica algo muy importante, y es que el desarrollo se inició con los sueños. Sin embargo, hoy contamos con el infortunio, de quienes aprovechan los sueños ajenos para benefios egoístas. No existe sueño mas puro que el sueño de un niño, va desprovisto de lucro, únicamente busca la realización.
    Me gustó mucho tu relato.
    Un abrazo.

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  4. No no no, es la vida misma, aunque el vértigo y la ambición no permitan que la veamos. Un abrazo.

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  5. Tu entrada de hoy, me hizo recordar que cuando era niña soñaba con ser grande, y ahora que lo soy como atesoro esos momentos.

    Entrañable historia!

    Abrazos alados y Feliz semana!

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  6. hola amlia,cuantos recuerdos amiga me trajo este cuento tan bien descripto de aquellos dias de la infancia,como siempre leer tus historias me lleva de la mano aquellos dias inolvidablemente tiernos que he vivido en mi niñez.

    por cierto,tus comentarios entraron amiga,gracias por pasar a visitarme.

    besotes y muy feliz semana!!!!!!

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  7. Mi querida abuela, me has llevado a mi infancia cuando íbamos al cortijo de mis abuelos, aquellos tiempos en los que aún estábamos todos y éramos tan felices.
    Un beso y buen día

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  8. Amalia: la infancia, para todos los que hemos tenido el privilegio de disfrutarla sin carencias del cuerpo ni del alma, es el más hermoso paisaje que nos reconcilia con la vida. Más aún cuando, como en tu caso, puedes volver a vivir esa felicidad en la sonrisa de tus nietos. Un fuerte abrazo.

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  9. ola, buenas noches!
    Está bien, abuela?
      Tal vez .... esta ampliación de contacto con la realidad del mundo que le rodea, el niño es más sensible y comienza a tener sueños. La expansión también lo harán las percepciones que tenga sobre sus fantasías, su mundo interior, tan reales como la vida de todos los días ..
    ¡Gracias!
    Tengan una linda semana!
    Besos.

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  10. Y qué bueno ver que la hermosura de sus palabras va quedando también aprisionada en papel, para que nunca se olvide. Su prosa no deja de crecer y rezumar sensibilidad.

    Buenas noches

    Bisous

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  11. La infancia. La epoca de los sueños, las ilusiones y la falta de prudencia.

    Que bien lo ha plasmado, abuela.

    Un abrazo.

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  12. Y creo que es feliz, mucho más que algunos niños de la ciudad que no tienen lugar para jugar, ya ni las calles son lugar seguro. Ella es dueña de la mies y el campo es su casa.
    Hermoso relato Amelia, gracias.

    mariarosa

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  13. Quiero creer que pese a no conocer el mundo se pueden tener sueños. No sé si grandiosos, pero sueños legítimos, sí. Tu relato me dio un poquito de tristeza. No sé por qué. Quizá porque la imaginé deambulando sin rumbo en busca de algo que no sabía bien qué era.

    Un abrazo, querida Abuela

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  14. Me maravilla sentir tanta inocencia...

    Saludo enorme, Amalia. Que tengas linda semana.

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  15. Que bien que plasmas en palabras las imágenes de un instante de vida que luego se reproduce tal cual en mi cabeza de lector!!!
    Un sentido abrazo, Abue!

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  16. http://visitas-gratis-en-tu-blog.blogspot.com.es/

    Este blog vuelve a estar activo , visitenos para conocer otros blogs y dejar conocer tu blog . Gracias!!!

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  17. Cada uno de las palabras solo nos hace recordar nuestra procedencia a mi personalmente me lleva a mi infancia lleno de alegrias y sin complicaciones lo mas bello de todo es que no pensaba en el mañana sino en el hoy

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  18. me gustó la suave melancolía de tu texto.Sigo yo también tu blog.Gracias por seguir el mío. Nos leemos mucho.
    saludos blogueros

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  19. Dios Me La Bendiga Querida Abuela.
    Largo El Tiempo Que Paso Que No La Visitaba.
    Me Estube Mudando De Casa Y Entre Que Me Conectaron La Internet Pasaron Algunas Semanas.
    De Vuelta A Nuestra Infancia Estas Palabrillas Que Dibujan El Rostro De CualquiEra Al Recordar Una infancia Como Esa.
    Reciba Un Fuerte Abrazo Con Mucho Carino Y Mis Oraciones Por Su Vida.
    Gloria Doy A Yeshua Hamashiaj Eternamente Amen Y Amen.

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  20. He leído tus dos últimas entradas, una mejor que la otra. Me admiro de tu sensibilidad en contar, en relatar. Hacés que nos metamos en el cuento.Gracias y besos.

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  21. Que pena Amelia,que pena desprenderse de esa inocencia tan pueril. Que pena crecer mientras deshojamos parte de nuestra vida y nos dejamos vencer por la realidad del tiempo.
    Quizá lo que perdemos es la ingenuidad, la confianza, el amor por las cosas sin valor ni peso, pero profundamente humanas.

    Me gusta leerte, siempre me beneficias.

    un fuerte abrazo colega

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  22. Buenos días Amelia.
    Dulce inocencia. describes en este relato.
    La niña feliz con su muñeca de trapoo.
    Besos desde Valencia, Montserrat

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