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miércoles, 16 de enero de 2013

VIAJE EN TREN

 La anciana mientras caminaba no dejaba de hablar con los niños, llegaron al anden entre una nube blanca de vapor aturdidos por el silbato del tren y los avisos del guarda anunciando la partida.  Mi abuela se abrió paso en la multitud con la ayuda de su paraguas, que también era sombrilla y nunca dejaba en casa.  Nos acomodó en el asiento de madera lustrosa frente a ella, los bolsos que cargaba los puso a su lado.  Comenzó su ruidoso movimiento el tren, mi abuela sus oraciones para el viaje que nosotros repetíamos a la velocidad de la luz e inmediatamente puso un mantelito en sus rodillas, con diligencia armaba los "sanguches" que devoramos en silencio, la placidez de la digestión y el calor nos aletargó.  Miraba a mi abuela y pensaba, nosotros eramos algo así como su última carga en este mundo.  A lo lejos el cielo anunciaba tormenta, estábamos en pleno campo y de las tierras aradas volaba el polvillo levantado por el viento, cerramos las ventanillas y nos envolvió una oscuridad marrón.  Estábamos asustados, ella nos entretenía con comida, historias y algunos cantos a media voz.  También nos animaba a programar nuestros días de vacaciones en el campo.  Estos viajes eran esperados por nosotros todo el año, la presencia de nuestra "gran madre" en los pupilajes anunciaba nuestros días felices, llegaba con donaciones para las monjas y los niños, era una fiesta.  Ella estaba en toda nuestras vidas, nunca asociaba a su imagen la tristeza, tampoco la muerte.  En el tiempo aun me dura la felicidad de esos días, los viajes por esa pampa tan inmensa como su  amor y ternura.  En medio de la llanura se detuvo el tren, esperaba la "vagoneta" tirada por dos caballos, el peón ponía un cajón  hecho a propósito, para que subiese al pescante y tomar asiento.  Asía las riendas y serenamente los caballos buscaban el camino a casa, el hombre la ponía al tanto de los movimientos en su ausencia.  Nosotros tirados atrás mirábamos la primera estrella, nos deleitaba el olor de los pastos que comenzaban a beberse el rocío, todo se hacía bello al lado de mi abuela, todo estaba al alcance de nuestra fantasía.

32 comentarios:

  1. Qué bello. Suele haber algo en sus relatos que tira del hilo de mis recuerdos. Me he visto de niña en un viejo tren, con mi familia, disfrutando de aquel viaje como si fuera la gran aventura de mi vida.

    Feliz tarde

    Bisous

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  2. Que lindo relato. También ahí entraria mi abuela. Besitos.

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  3. Historias que no conocemos, modos entrañables de vida que están en todas partes...Vivencias llenas de secuencias familares...Hermosas en todo!!

    Un abrazo.

    Luis.

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  4. Encantador relato que trae entrañables recuerdos, con las magistrales palabras de la Abuela!

    Abrazo azul, amiga, desde mis mareas...

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  5. Un precioso relato amiga. Gracias por tu visita y un beso grande para ti.

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  6. CASI COMO CUANDO SUBÍ POR PRIMERA VEZ A ESE CABALLITO DE ACERO.
    BESOS

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  7. que recuerdos bonitos.
    Saludos
    David

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  8. una historia de ensueño, ¡qué nostalgia!
    saludos

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  9. Los hermosos recuerdos grabados en el corazón y la mente de un niño, no caducan nunca¡
    Tqm Amalita de mi alma.

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  10. Las abuelas son el antes y el después nuestro, hay que observarlas porque dicen mucho de lo que somos y de lo que seremos.
    Es tan tierno tu relato que me ha transportado a los años de mi infancia, solo que en vez del tren yo y mi abuela íbamos en un carro tirado por mulas. Un abrazo

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  11. Una bella narración que recuerdan tiempos pasados, nunca como aquellos tiempos.

    Un fuerte abrazo Amalia.

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  12. ¡Qué maravilla de recuerdos! Y qué supermujeres las abuelas de antes.
    Un abrazo :)

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  13. Querida amiga, con tú relato haces que recuerdes, si digo más intensamente el recuerdo siempre presente de mi abuela materna. No es que anhelemos nuestra niñez, creo que lo que nos pasa es que cada día más valoramos el amor adnegado de nuestros abuelos. Ahora cuando veo el cariño compartido de mis padres con mi hijo, sueño una y otra vez para que mi hijo cuando se haga mayor recuerde a sus abuelos con el mismo cariño que yo lo hago. Es un placer pasar leerte y dejarte un comentario, Saludos desde España, Sevilla una amiga que te estima.

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  14. Buenas noches amig@ querid@, Mi blog ha llegado a sus 4 años
    De vida y quiero compartirlo contigo. Me gustaría que vinieras a mi blog y, llevaras contigo un pequeño Recuerdo que te he dejado en mi Ultimo post.
    Un abrazo desde Venezuela.
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    (¸.•´ (¸.•´ .•´¸¸.•´¯`•-> TU AMIGA SOYPKS

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  15. Los pueblos, el tren, qué nostalgia...Un abrazo.

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  16. Me recordaste a los viajes en tren hacia la casa de mi abuela paterna. Dos horas de magia entre las montañas.

    Saludo enorme, Amalia.

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  17. Leer este relato hizo que mis pensamientos me trasladaran a aquellos años en que viajábamos en tren para pasar la fiestas con mis abuelos. Recuerdos de una casa llena de gente,todos parientes, muchos primos, muchos juegos con la fantasía de todo lo que produce el campo. Hermosa entrada. Un abrazo

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  18. Un hermoso relato que me trae lindos recuerdos Abuela...
    Un besito y feliz tarde...

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  19. Tu relato me ha emocionado recordando a mi queridísima abuela, y es que como dice mi nieto las abuelas somos únicas.

    Un besito querida amiga de otros mares y lugares.

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  20. Hermosísimo relato que me haces regresar a la infancia, al tren, a la Abuela, a palabras que han desaparecido acá, como "pescante" "vagoneta" y tantas otras... Es un verdadero placer leerte. Te mando mi felicitación y mi cariño y admiración.

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  21. Me has hecho recordar muchas cosas bonitas junto a mis abuelas, a quienes nunca olvido. Un abrazo de corazón Abu.

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  22. Precioso, evocador, tierno, lleno de felicidad.
    No sabes lo que me ha gustado, querida Abu.
    Montaña de besos

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  23. He recordado con tanto cariño el viaje que hice en tren con mi hermana; solo eramos ella y yo, los rieles y esa gran máquina que nos transportaba mientras sonreíamos y conversavamos. Gracias por tus letras Amalia. Abrazos.

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  24. Envidiables recuerdos de los viajes en tren. Todavía más entrañables cuando son en compañía de la dulce abuela. En Colombia los burócratas corruptos en componenda con sus socios venales, los mercaderes del transporte por carretera, condenaron al tren a su extinción. ¡Qué ironía! Colombia es de los pocos paises del mundo que carece del medio de transporte más económico y efectivo. Yo sólo alcancé a hacer un viaje en tren de Medellín a Bogotá (en 1971), también en compañía de mi adorada abuela Sofía. El viaje duró más de doce horas con una parada en Puerto Berrío, un pueblo muy caliente al margen del río Magdalena. Recuerdo que Mamá Sofía me echaba Menticol en los cachetes para refrescarme, y me abanicaba con el periódico. Almorzamos en el coche restaurante una pechuga asada con papas chips y jugo de moras. Aunque el viaje duró (para mí) una eternidad, es uno de los recuerdos más bellos de mi infancia. ¡No hay nada más adorable en el mundo que una abuela!

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  25. Quién no quiere sentirse feliz siempre, y aunque la felicidad parezca a veces inalcanzable debemos luchar por conseguir esos momentos que poblarán nuestros recuerdos y nos ayudarán en momentos de absoluta opacidad.

    Esta semana he estado de viaje y me he demorado sin apenas darme cuenta. Pero hoy tengo el gusto de pasar a saludarte y desearte un magnífico fin de semana!!

    Sin olvidar que la mejor canción es la sonrisa de tus ojos,
    melodías poéticas que mecen mis sueños.

    Atte.
    María Del Carmen




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  26. Amalia: Los recuerdos más hermosos que tengo grabados en mi mente, es cuando iba de vacaciones a visitar a mi hermana y mis sobrinas. Mi hermana era casi de la edad de mi madre, pues era hija de mi padre (veinticinco años mayor que mi madre), así que sus hijas, en lugar de ser mis sobrinas, eran mis compañeras de juegos.
    Cierta vez tocó que ellas vinieran a la Ciudad de México (que era donde vivíamos mi familia y yo) y las tres, junto con el novio de una de ellas,nos fuimos en el tren hasta Chiapas (una ciudad muy al sureste de mi país), lugar donde recidían.
    El viaje era bastante prologando y muy, pero muy cansado. Pero debido a nuestra juventud, lo disfrutamos enormemente y cada dificultad se convirtió en motivo de regocijo para nosotros.¡Que días aquellos!
    Saludos, muchos saludos: Doña Ku

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  27. HOLA!
    Yo a tu historia le cambiaría el nombre: "LA ABUELA MARGARITA E IRENE, YENDO DE BUENOS A VILLA MARÏA (CÖRDOBA)
    GRACIAS
    IRENE, desde Bs.
    http://irene-elrevésdelavida.blogspot.com

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  28. Que lindo recuerdo. Me has llevado a mí también en ese tren por medio de la pampa y hasta vi algo de lo que no hablas; por la ventanilla entraban plumerillos de esos que soplabamos para ayudarlos a volar alto.

    Ha sido un placer leerte.

    mariarosa

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  29. Qué bueno, volver por aquí.
    Un abrazo.

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  30. Mis dos Abuelas, una más citadina, otra más campera, siempre en el recuerdo.
    ¡Saludos!

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