Me siguen...

Traductor

miércoles, 17 de junio de 2015

LA CASA

La casa, centro de la vida familiar, generalmente envejece con sus moradores.  Es reflejo de su  espíritu.  Mi casa es así, es "casi" vieja, como yo.  Por ello decidí componerla, dentro de mis posibilidades.  La mano del pintor puso tersas las paredes, cubriendo las grietas.  El brillo de los colores realza la fortaleza de su estructura. Mi mente asimila la energía renovada llevándome a una sanidad  desconocida que me da cierta plenitud.  Juntas recuperamos recuerdos y situaciones "encarnadas" en las piedras de sus cimientos, es el arca que lleva la risa y el llanto de una vida compartida.  A veces pienso, que quizás, este sea el último color de mis sueños.  Ya se anuncia el invierno, preparo las plantas para recuperarlas en primavera, considerando qué flores irán mejor con sus tonos.  La vida se renueva, mientras,  trato de acompañarla en sus milagros.

lunes, 1 de junio de 2015

FRICA

Me asomé a la caja de cartón y vi los robustos cahorros que jugaban con su madre.  En un rincón,  un montoncito de pelos negros, negrísimos, con una manchita blanca en el pecho que apenas se movía.  Fue la última en nacer; sus hermanos copaban el alimento y cuando quedaban pipones y dormidos, ella trepaba sobre ellos y se prendía a la casi agotada teta tomando gotas de leche.  Veía poco progreso biológico en su futuro.  Decidí llevarla. Pasamos por el veterinario y pensando en su color la llamé Frica (por Africa).  Pesaba seiscientos gramos y han pasado ya tres meses y mi perra es una luz. Es el animalito mas feliz que conocí, cariñosa, obediente y compañera.  Ya pesa kilo y medio; en cada cuarto tiene una cuchita de las que sale corriendo llevando a rastras todo lo que encuentra de su tamaño.  Hace mohines y refunfuña cuando quiere jugar; yo camino y ella corre y ladra a mi alrededor, invitándome a participar.  Tiene patitas muy largas y finitas para el tamaño del cuerpo, que es cilíndrico, rematado en un extremo con un rabito corto y por el otro, una cabeza chiquita con ojitos de uvas negras, un hocico fino algo alargado y unas orejotas de elefante africano.  Todas esas disparidades hacen de ella un ser simpático y encantador para quienes la ven. Es un niño mas en la casa y otro motivo para ser feliz.

Entre Chivitos

Entre Chivitos

Mateando

Mateando
Se ha producido un error en este gadget.